Pamplona
Las obras provocan una bajada de ventas en comercios de Iturrama
Dejando de lado el ruido, los comerciantes hablan de "fechas sensibles" y aseguran que los clientes de fuera del barrio empiezan a escasear


Actualizado el 20/12/2024 a las 08:02
Días en los que dejarse llevar, en los que simplemente mirar un escaparate y pensar qué podría traer Olentzero, Papá Noel, los Reyes Magos... ofrece mucho más que una sonrisa. Una auténtica lista de cosas por hacer y donde los impedimentos torpedean todas esas tareas que todavía están pendientes.
En un mundo acelerado, algunas de las frases más recurrentes deambulan alrededor de las míticas expresiones ‘no tengo tiempo’, ‘no puedo con todo’ o ‘voy a mil por hora’. Especialmente en la antesala de las Navidades. Es por ello que las obras que han ‘levantado’ Iturrama desde hace semanas hayan terminado por traer una consecuencia para nada deseable. Hablamos de un descenso en el número de ventas que muchos de los comerciantes ya acusan.
Sin poder dar unas cifras exactas, “porque es muy complicado y depende de cantidad de factores”, lo cierto es que los clientes han mermado desde que las máquinas entraron en el barrio. Especialmente los que vienen de fuera de la zona. “La gente que vive cerca, los habituales de toda la vida, esos quizá no fallan, pero las personas que venían de Pamplona, de otras localidades, que paraban diez minutos y se iban, esas ya no vienen”. Lo afirmaba María, dueña de una papelería.
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Pero no solamente ella, sino que también lo siente de esta manera Antonio Ramos, propietario de la Pastelería Iruña. “Se nota a primera hora, donde el tráfico lo atasca todo y es imposible encontrar un hueco para dejar el coche. Y si no aparcan, no consumen”, indicaba en la mañana de ayer desde su establecimiento.
MIRADA ABIERTA
También desde Serafín Olave, Luis Maté, de Electricidad Cirima, acusaba las consecuencias de las obras. “En nuestro caso, dado el tipo de comercio que regentamos, lo notamos en las ventas pero también en las reparaciones que realizamos”, explicaba. Y daba razones: “Tenemos que llevar material en la furgoneta, piezas, recambios, material de repuesto... y el tema de no poder pasar, aparcar... nos dificulta mucho la tarea”, argumenta. Precisamente en esta tesitura de que las obras “son siempre un incordio”, hay comerciantes que plantean que, de cara a otros años, el asfaltado se realice de manera paulatina. Es decir, no todas a la vez y con esa prisa de tener que estar terminadas para fin de año. “No tengo nada en contra de las mejoras, pero pienso que hacer todo de repente solamente nos ha perjudicado”, decía Ana Engracia, como trabajadora de una peluquería de la que prefería no dar el nombre. “Mi supervisora no está hoy pero es una conversación que se repite. Entre las clientas y entre nosotras, que no podemos ni aparcar bien el coche cuando venimos a trabajar”, declaraba la empleada.
En el caso de Carla Maldonado, asesora de descanso en Colchones Aznar, en plena calle Iturrama, la consigna era evidente. “Ha sido un mes más flojo, es una realidad, especialmente en artículos quizá más de regalo como pueden ser nórdicos o almohadas”, especificaba. En fechas ‘atravesadas’ para el comercio, incluido el llamado puente foral en el caso de esta arteria del barrio, que sea casi Navidad no ayuda. “El resultado será mejor y esperemos compensar una cosa con otra”, añadía con positividad. “Los clientes se quejan, también es cierto”, contrapone.
Un equilibro complicado de mantener. Ya queda menos.
Trabajos en la recta final
Recordar que ya adelantó en Ayuntamiento de Pamplona que el calendario de obras tiene previsto que las calles estén operativas de cara al 23 de diciembre. Todo para dejar que el desfile de Olentzero siga su trazado habitual. En el resto de calles, estas obras menores, también deberían estar terminadas de cara a final de año. No podemos olvidar que, de no ejecutarlas, sería dinero que se hubiera perdido.