Siete personajes ilustres enterrados en Pamplona
La ciudad alberga en sus cementerios e iglesias los restos de numerosas personalidades que han dejado una huella indeleble en la historia y cultura


Publicado el 27/11/2024 a las 05:00
Pamplona alberga en sus cementerios e iglesias los restos de numerosas personalidades que han dejado una huella indeleble en la historia y cultura de esta tierra. A continuación, destacamos siete personajes ilustres enterrados en la ciudad:
- Carlos III de Navarra (1361-1425): Conocido como "el Noble", fue rey de Navarra y es recordado por su labor en la consolidación del reino y la promoción de la cultura. Sus restos descansan en la Catedral de Santa María la Real de Pamplona, en un sepulcro gótico que comparte con su esposa, Leonor de Trastámara.
- Leonor de Trastámara (1363-1416): Reina consorte de Navarra y esposa de Carlos III, desempeñó un papel significativo en la política y cultura del reino. Está enterrada junto a su esposo en la Catedral de Pamplona.
- Francisco Espoz y Mina (1781-1836): Destacado guerrillero y militar navarro que luchó contra la invasión napoleónica y en las guerras carlistas. Sus restos reposan en la Catedral de Pamplona.
- Arnaldo de Barbazán (1318-1355): En el lado oriental del claustro de la catedral de Pamplona, en la capilla Barbazana, se encuentra la tumba del obispo que le da nombre: Arnalt (Arnaldo) de Barbazán (1318-1355). Este fue un influyente obispo a quién le tocó ostentar el cargo en un tiempo convulso en el reino de Navarra tras el fallecimiento de Luis I el Hutín y la complicada sucesión de Juana I de Navarra y Felipe I. Destacó por su impulso a la reforma arquitectónica de la catedral de Pamplona.
- José de Armendáriz (1670-1740): La tumba más antigua de Pamplona pertenece al virrey José de Armendáriz y Perurena. Este noble navarro no fue el primero que se enterró en el camposanto de Berichitos, pero sus restos (del año 1740) son los más antiguos de los presentes. El pamplonés, miembro del linaje nobiliario navarro de Armendáriz, falleció en el año 1670. Tras varias batallas en España en defensa de los Borbones, fue nombrado virrey de Perú, donde desempeñó su cargo desde 1723 hasta 1736.
- Pablo Sarasate (1844-1908): el famoso violinista legó dos de sus preciados instrumentos a Pamplona, pero otro de ellos, de piedra en esta caso, descansa a su lado. Está esculpido en el sarcófago bajo el que fue enterrado en Pamplona. "La bondad de su corazón le hizo ser amado de cuantos le conocieron. Su memoria será siempre bendecida", reza el epitafio. Su mausoleo se encuentra justo en el cruce de las calles Santiago con San Gabriel, en el centro de una de las rotondas del cementerio de Berichitos. Además, otro monumento recuerda la figura de Sarasate en los jardines de la Taconera.
- Sabicas (1912-1990): Agustín Castellón Campos, Sabicas, pamplonés de la calle Mañueta, marcó el compás del flamenco internacional durante décadas. A los cinco años se enfrentó por primera vez a una guitarra, a los nueve ofreció un recital en el Teatro Gayarre y a los once debutó como profesional en Madrid. Acabó viviendo en Nueva York, ciudad en la que murió cuando tenía 78 años. Al son de guitarra de la canción 'Duelo de campanas', música sacra compuesta por él mismo, fue enterrado en Berichitos. Ahora es el número 163 del grupo 50.