Patricia, un año entre flores en la calle Castillo de Maya
Cambió el mundo del márketing por el arte floral y no se arrepiente. Así La Florista by Patricia Díaz de Sarralde


Publicado el 08/10/2024 a las 20:00
Una profesional del marketing que después de trabajar en importantes multinacionales dio un giro a su vida para dedicarse a su pasión desde niña, las flores. Así es Patricia Díaz de Sarralde, dueña de La Florista en la calle Castillo de Maya número 36. Con satisfacción, el negocio cumple este viernes su primer aniversario.
“Aún recuerdo los nervios y la emoción que sentí cuando por fin pude abrir las puertas de mi propia floristería. Fue un sueño cumplido”, expresa Patricia, nacida en Vitoria y licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas Relaciones Públicas por la Universidad de Navarra. Destaca la "buena acogida" que ha tenido en este primer año, "especialmente entre los vecinos del Ensanche". "Mucha gente se sorprende cuando pasa por delante del escaparate", señala sobre ese contraste entre el color negro de la fachada y la luminosidad y colorido del interior.


"La Florista es un nuevo concepto de floristería elegante y actual, donde el cuidado por el detalle y la presentación del producto es fundamental. Todos los diseños florales se realizan de forma personalizada siguiendo un estilo totalmente único y utilizando tanto flor natural como preservada, seca o artificial", explica. Una de sus especialidades son los ramos de novia de flor preservada, que no se marchita. "Son la mejor elección para disfrutar de este recuerdo tan especial para siempre", explica. También trabaja con la decoración floral de eventos familiares y de empresa.
Antes de ser florista, Patricia trabajó durante diez años en Marketing para grandes compañías multinacionales en Madrid, llegando a posicionarse como responsable de comunicación comercial en una importante y conocida compañía energética española. Fue hace tres años cuando Patricia decidió dar un cambio radical en su vida para dedicarse al Diseño y Arte Floral, su pasión desde niña. Para ello, cursó estudios y se diplomó en la Escuela Española de Arte Floral, y posteriormente trabajó en dos importantes floristerías de Pamplona, donde aprendió el negocio.