Pamplona
Critican la "falta de información" en las obras de la calle Esquíroz
El asfaltado de la zona, que se prolongará hasta el viernes, eleva las quejas de vecinos y comerciantes. “Es un caos, nadie nos había avisado de nada”


Actualizado el 21/08/2024 a las 08:49
La sorpresa comenzaba a las siete de la mañana. Máquinas entrando en la calle Esquíroz de Pamplona, en pleno corazón de Iturrama, para llevar a cabo unas obras de asfaltado que han alterado por completo las rutinas de vecinos y comerciantes. Pero no solamente les ha trastocado la idea que tenían de un lunes cualquiera de agosto, sino que la reposición del asfalto en el tramo comprendido entre las calles Iturrama y Vuelta del Castillo (en ambos sentidos de circulación incluida la rotonda de la calle Iturrama) están causando un malestar importante.
Especialmente por un motivo principal: el de no haber avisado. Ni de los cortes de tráfico ni de la prohibición de acceder a los garajes en la zona en la que se está interviniendo. Y aunque los afectados dejan claro en todo momento que toda mejora en el barrio es más que bienvenida, sobre las formas no opinan lo mismo. “Nos dicen que ya avisaron en prensa, pero no les costaba nada haber buzoneado a los comercios”, indicaba Leire Pérez desde la herboristería Sándalo.


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Preocupada por el modus operandi a título personal (“Tengo que ir a por mi madre al pueblo para traerla y no sé dónde dejarla porque con el coche no me dejan pasar”) pero también como comerciante. “Es un jaleo para los repartidores, los suministros nos tienen que llegar porque los clientes cuentan con ello; hay compromisos que tienes que cumplir”, añadía, lamentándose de que el Ayuntamiento de Pamplona no haya previsto una alternativa para estos cuatro días que se prevé duren las obras.
“Sabemos que un asfaltado no es el fin del mundo, pero nos hemos topado con cantidad de obstáculos con los que no contábamos”, se lamentaba Gisella Cantabrana en Tahona. Dejando de lado el polvo y el ruido, que son “incómodos” pero se entienden, los afectados se preguntan qué pasa si hay una emergencia. “Entiendo que las ambulancias podrán pasar, pues nosotros, para ir a nuestros garajes, también deberíamos poder”, ponía sobre la mesa María de los Ángeles Sillar, en el supermercado Eroski. “Hace unos años dejaban pasar por encima de la acera”, añadía esta vecina de la calle Iturrama. ¿Alternativas?


Taxis, cortes en villavesas y cruces peatonales incrementan las molestias
Obras puede entenderse como sinónimo de contrariedad. Sabido, conocido e incluso aceptado. Aunque sea a regañadientes. Pero, lo que no comprenden ni vecinos ni comerciantes en el entorno de la calle Esquíroz es la incomodidad a la que se están enfrentando cuando “podían haber avisado”. “He venido a trabajar como cada día y le he preguntado a la conductora de la villavesa por qué no circulaba por el camino de siempre. No tenía ni idea de que habían cortado la calle”, se lamentaba Ainhoa, desde Druni. En su caso, usuaria de la línea 5, esta trabajadora calcula el tiempo desde casa a su puesto laboral. “Me ha dejado cerca de la universidad y me he visto más apurada. Si lo llego a saber, me planifico”.
Irritación que sobrevolaba la zona de taxis. “Nadie nos ha avisado de nada. Hemos venido a primera hora y mira qué panorama”, se quejaba Javier. “El verano ya es complicado como para tener que perder tiempo”, añadía.
Guinda de un pastel que se completaba con muchos de los vecinos. “Queremos pasar de lado a lado de la rotonda y hay que dar vuelta. Han comenzado levantando el suelo por todos los lados y podían haberlo hecho más ordenado”, indicaba José Luis, de 81 años. “Necesito andador y esto es una locura”, declaraba quien se define como auténtico PTV. “Me dedico a acompañar a personas mayores por horas y no sabía que esto pasaba hoy”, se unía a la conversación la colombiana Matilde Moreno.