Sucesos
Hiere de gravedad a una mujer al estamparle un vaso en la cara en un bar de Burlada
El hombre ha sido enviado a prisión después de que agrediera en Burlada a una clienta que le dijo que no se podía salir a la calle con un vaso de cerveza


Actualizado el 13/05/2024 a las 23:14
El juzgado de guardia ha enviado a prisión a un hombre que el viernes causó heridas graves en la cara a una mujer a la que estampó un vaso de cristal después de que esta le dijera que no se podía salir a la calle con un vaso de cerveza en un bar de Burlada. El agresor huyó y fue detenido por la Policía Foral en el límite con Villava, donde hirió a un agente. La mujer ya ha sido de alta. Además de heridas cortantes tiene varias fracturas.
El suceso ocurrió el viernes por la noche a las 2:40 horas. El arrestado, según consta en el auto de prisión del Juzgado de Instrucción nº 3 de Pamplona, accedió al bar y pidió una cerveza. Cuando se disponía a salir del local con el vaso de cristal, la encargada y una clienta le indicaron que no podía hacerlo. Entonces, el hombre “se giró de manera repentina y estampó el vaso (a la clienta) en la cara”. A continuación, salió a la carrera.
Los primeros en llegar al lugar fueron los agentes de la Policía Municipal de Burlada. Debido a la gravedad de las heridas que sufría la mujer, con abundante sangre, la trasladaron en la misma patrulla policial hasta el ambulatorio San Martín de Pamplona, de donde fue derivada al Hospital Universitario de Navarra.
Hirió a un policía
Los agentes dieron aviso a Policía Municipal de Villava y a Policía Foral. Estos últimos, con la descripción facilitada, localizaron al hombre en el cruce entre Burlada y Villava. A pesar de que se le dio el alto varias veces, el agresor “siguió realizando maniobras evasivas para tratar de escapar”, pero fue finalmente alcanzado, “forcejeando con los agentes e hiriendo a uno de ellos”.
La magistrada destaca en el auto de prisión que “las fotografías son muy expresivas” de la gravedad de las heridas causadas a la mujer en la cara. Además de los cortes, presenta varias fracturas, una de ellas en la mandíbula. El arrestado afirmó que no recordaba nada de lo ocurrido, que había ingerido alcohol y que lo único que recordaba era encontrarse en comisaría. Cuando se le practicó la prueba de alcoholemia, unas horas después del suceso, arrojó una tasa de 0,25 mg/l, el límite para poder conducir.
A la hora de decretar el ingreso en prisión provisional del acusado, natural de Argelia, la magistrada destaca que no tiene una situación regular en España, tampoco trabajo ni familia en el país, y que únicamente afirma que está estudiando el idioma. Estas circunstancias, unidas a la gravedad de las penas que le podría imponer por un delito de lesiones con instrumento peligroso, hacen que el ingreso en prisión provisional sea “indispensable” para evitar su riesgo de fuga, ya que carece de suficiente arraigo en el país, argumenta la jueza.
