'La fuerza contra el cáncer'
Unas sonrisas de otra galaxia
‘La Fuerza contra el Cáncer’ llegó este sábado a los hospitales de Pamplona de la mano de los personajes de Star Wars y del robot R2-KT, una iniciativa impulsada por la Asociación Española contra el Cáncer en Navarra y la Fundación The Pink Force

Actualizado el 04/05/2024 a las 21:56
El día que Katie Johnson fue diagnosticada con un tumor cerebral en Carolina del Sur en 2004, el destino de miles de niños cambió. Su padre, Albin Johnson, le construyó un robot, R2-KT, para que le acompañara, le cuidara y le diera fuerza mientras dormía, como hace R2-D2 con la princesa Padme Amidala en el episodio II de Star Wars. Katie falleció en 2005, pero su legado permaneció en la Fundación The Pink Force creada por su padre. Actualmente se siguen construyendo R2-KT para acompañar a las personas con cáncer y fue este sábado 4 de mayo, el día mundial de la saga, cuando se presentó en Pamplona el vigesimoquinto R2-KT. Este robot simboliza el compromiso y la solidaridad hacia los pacientes oncológicos.
Juan Franco, presidente de la Asociación Española contra el Cáncer en Navarra, afirmó que esta iniciativa une los conceptos de la fuerza con la lucha contra el cáncer. “Hace tiempo que intentamos transmitir un mensaje de esperanza entre los pacientes y sus familias. Un día como hoy es una maravilla, sobre todo por ver las caras de los niños”. Además, destacó: “No hay que olvidar que seguimos peleando para que en 2030 el 70% de los casos de cáncer sean superables. Creemos que la unión hace la fuerza y estamos seguros de que hoy nos va a acompañar”
La jornada comenzó con una visita al Hospital Universitario de Navarra. Un grupo selecto de tropas imperiales, junto al robot R2-KT visitaron a pacientes pediátricos ingresados.
Maialen Huamán, de 13 años no pudo dejar de sonreír durante la visita. “Me ha gustado mucho la sorpresa, soy fan de las películas, ya que las he visto con mis primos. Llevo días ingresada debido a que tenía las tibias varas y me han operado para poder tener las piernas rectas. Me duele a momentos, pero voy aguantando. Gracias a las pulseras, pegatinas, medallas y el muñeco Funko que me han dado, seguro que me recupero enseguida”. En una de las habitaciones contiguas se encontraba Ángel, junto a su madre Nadia Ortíz. A pesar de estar recién operado de amigdalitis, todavía tuvo fuerzas para disfrutar de la sorpresa.
Unas plantas más abajo se encontraba Martín, de 5 años. Estaba ingresado en Urgencias por deshidratación cuando recibió la visita de la Legión 501 y de R2-KT. Con su nave espacial en la mano, agarró el diploma que reconocía su valentía y su pertenencia a las filas de Star Wars. Esta sorpresa le dio fuerzas para recuperarse y pronto le darán el alta. Laura, su madre, se mostró agradecida por la visita: “Es nuestra primera vez en el hospital y ha sido un rato de desconexión e ilusión”.
Andoni Serrano, presidente de la asociación The Pink Force, recordó que: “R2-KT es un símbolo de la unión de Star Wars para hacer lo más gratificante que hay en este mundo: llegar a este hospital para llevar regalos a los niños”. Es una iniciativa que surgió en Estados Unidos, pero que fue en España donde volvió a coger fuerza con la creación de la cuarta R2-KT, que recorrió ayer las plantas del hospital. “El robot es capaz de mover todas sus piezas, cantar, sacar fotos y ahora estamos trabajando con realidad aumentada para que los niños puedan tener siempre una Katie virtual en la habitación. Es una mezcla de ayuda, esperanza y tecnología”, expresó Serrano.
La siguiente parada de ‘La Fuerza Contra el Cáncer’ fue la Clínica Universidad de Navarra, donde varios pacientes de hematología bajaron a recibir a las tropas de las galaxias. Darkiel no quiso perderse la oportunidad de conocer a R2-KT: “Nos ha dicho muchas cosas, pero no le hemos entendido porque habla en su idioma. Me ha transmitido mucha alegría y me encanta que organicen esto para los niños”.
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Marta Suárez, coordinadora de la unidad de pedagogía, aseguró que “este tipo de iniciativas suponen un chute de energía para los más pequeños, salir de la rutina de hospitales y enfermedad”. Además, explicó que la mayoría de los pacientes son desplazados desde Ecuador, por lo que están en Pamplona solos durante muchos meses de tratamiento. “Este tipo de actividades significan olvidarse durante un rato de todo lo demás”, añadió.
El que también estuvo presente fue el navarro David Urrutia, el creador del vigésimo quinto robot mundial R2-KT. Su historia comenzó cuando llegó al hospital como voluntario y conoció la historia de Katie. Se le propuso la idea de fabricar una KT y, tras cuatro años de proceso, ayer fue testigo de su estreno en Pamplona. “Está construida en aluminio, por lo que ha sido complicado ir encontrando las piezas. Sin embargo, después de un largo trabajo, ha venido para quedarse. Sin olvidar nunca el objetivo por el que trabajamos y el hecho de que seguiremos acudiendo siempre a donde se nos necesite”, concluyó.