Pamplona modifica el protocolo de los apartamentos municipales tras el fallecimiento en marzo de un residente

El protocolo establece visitas periódicas, de forma que el seguimiento sea más estrecho para las personas con mayor grado de vulnerabilidad

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Diario de Navarra

Actualizado el 17/04/2024 a las 13:35

El Ayuntamiento de Pamplona ha presentado un nuevo protocolo de intervención y seguimiento que refuerza la atención integral a los residentes en apartamentos municipales.  

Esta medida llega después de que el pasado 22 de marzo apareciera un residente muerto en los apartamentos Txoko Berri que había fallecido semanas antes.

El Consistorio asegura que el protocolo incrementa las visitas periódicas, de forma que el seguimiento sea más estrecho para los residentes con mayor grado de vulnerabilidad sociosanitaria. 

La actualización periódica de la información en torno a los usuarios garantiza una mejor atención y una intervención más ágil en caso de detectarse cualquier incidencia, según el Ayuntamiento de Pamplona. 

El texto también incluye las visitas periódicas a los residentes, incluso en el caso de renuncia expresa al Servicio de Ayuda al Domicilio (SAD).

Los apartamentos municipales para personas mayores son un servicio de alojamiento dirigido a personas mayores de 65 años con un buen nivel de autovalimiento que presentan graves problemas de vivienda. 

En la actualidad, el Ayuntamiento de Pamplona cuenta con 144 apartamentos, distribuidos en 5 barrios: San Juan, Iturrama, Milagrosa, Rochapea y Casco Viejo, que pueden utilizarse de manera individual o en pareja. 

El protocolo presentado por el Ayuntamiento se divide en cinco grandes apartados, para abarcar desde el proceso de acogida, seguimiento e intervención y todas las actividades de coordinación, hasta la actuación en caso de fallecimiento dentro de la vivienda y evaluación del mismo.

PROCESO DE ACOGIDA

El documento desarrollado por el Área de Acción Social detalla todos los pasos a seguir para atender a los usuarios, empezando por el proceso de acogida. En este primer estado, cuando hay alguna plaza disponible, se realiza una entrevista personal con el candidato para comprobar que se cumplen los requisitos, explicar la normativa de funcionamiento y entregar la documentación pertinente. A continuación, se visita el apartamento, para que la persona decida si acepta o renuncia a la vivienda.

En este primer momento, es clave la figura de la trabajadora familiar de los apartamentos, como referente en este proceso de acogida e integración. Esta profesional realiza la presentación de vecinos/as próximos, acompañamiento y/o información del recurso y el entorno físico, barrio, recursos, servicios, así como sobre la conveniencia de contar con el Servicio Telefónico de Emergencia.

SEGUIMIENTO E INTERVENCIÓN

Para garantizar la mejor atención posible, las trabajadoras familiares asignadas a cada bloque realizarán una ficha diagnóstica, que incluye toda la información de los residentes: existencia de red familiar/social, situación de salud, red informal dentro y fuera de los apartamentos, organización y mantenimiento de la vivienda, detección de problemas de salud, dificultades de autonomía física y/o psicológica que pudieran ser susceptibles de intervención.

Las fichas permiten establecer niveles y prioridades de atención y seguimiento, en función de su grado de vulnerabilidad sociosanitaria: ausencia de cobertura de familiares directos y/o red de apoyo; personas con deterioro cognitivo y fallos de memoria; personas dependencia y/o discapacidad reconocida; usuarios del SAD y del Servicio Telefónico de Emergencia; personas con síndromes depresivos y/u otro tipo de síntomas psicológicos que puedan aumentar su vulnerabilidad; y personas autónomas. El protocolo establece visitas periódicas, de forma que el seguimiento sea más estrecho para las personas con mayor grado de vulnerabilidad.

Además, la atención se refuerza en caso de altas hospitalarias o convalecencias, ante conflictos entre inquilinos, problemas con familiares, incumplimientos de normativa o situaciones de suciedad y acumulación de objetos. Si se van a producir ausencias temporales, el usuario debe avisar, especificando el motivo de la ausencia y la duración.

SERVICIO DE AYUDA A DOMICILIO

El Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) se recomienda en aquellos casos en que hay una valoración técnica que fundamenta su implementación. Atendiendo al modelo de Atención Integral Centrada en la Persona (AICP), este servicio no se puede imponer; por ello, en los casos en que la persona renuncie al mismo, deberá constar por escrito, realizándose un seguimiento periódico de la situación del residente, así como de las condiciones de higiene, salubridad y mantenimiento de la vivienda.

Estas actuaciones se acompañan con intervenciones psicoeducativas de promoción de hábitos saludables y de apoyo educativo y sociocomunitario. Así se ofrece apoyo para gestiones, acompañamiento a visitas médicas, y actividades de ocio y encuentro, siguiendo los intereses y preferencias de los residentes.

La coordinación de las acciones es otra de las claves del documento. En esta coordinación participan la técnica de trabajo social de los apartamentos, las trabajadoras familiares asignadas a cada bloque, las trabajadoras que prestan el Servicio de Atención a Domicilio (SAD) y las trabajadoras sociales de las Unidades de Barrio, así como profesionales de otros ámbitos como centros sanitarios, residencias, juzgados, etcétera.

PROTOCOLO EN CASO DE FALLECIMIENTO

El documento establece un protocolo de actuación en el caso de que se produzca el fallecimiento de algún residente en el apartamento, como el registrado el pasado mes de marzo. 

Establece que cuando se registre un deceso de este tipo, la trabajadora social a cargo debe llamar al auxiliar de funcionamiento y a Policía Municipal para acudir conjuntamente al domicilio.

Es competencia del Policía Municipal llamar al centro de salud para certificar la defunción y si el personal médico judicializa el caso, se debe llamar a la Policía Judicial. Además, se contacta con la familia o personas de referencia. 

En cuanto al enterramiento, si la persona carece de seguro de decesos, recursos económicos y cobertura familiar, se activa el protocolo municipal de enterramiento por beneficencia.

Según indica este último protocolo, se avisa al servicio del Parque de Desinfección del Área de Conservación Urbana y Sanidad del Ayuntamiento. Se cuenta con una relación de empresas de limpieza traumática, por si el fallecimiento se produce fuera del horario de trabajo habitual. 

El Parque de Desinfección procederá a los procesos de desinsectación y desinfección, a los que seguirá la limpieza profunda del domicilio, a cargo del tajo de limpiezas de Empleo Social. Estos procesos se repiten si hiciera falta, hasta que el domicilio se encuentre en perfectas condiciones.

EVALUACIÓN

Este protocolo será evaluado periódicamente, tanto cuantitativa como cualitativamente, contando con la participación de los residentes en los apartamentos y de las profesionales implicadas.

El concejal delegado de Acción Social, Txema Mauleón, ha destacado la importancia de este protocolo y el próximo refuerzo de personal para atender mejor a las personas mayores que residen en los apartamentos municipales: “Este protocolo va a ser trabajado en la próxima comisión, y esperamos que, con las aportaciones que se requiera, sea aprobado por unanimidad de los grupos municipales”.

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