Domingo de Ramos
“Vivimos mucho la Semana Santa en casa, siempre vamos a las procesiones”
La tradición y la religión fueron algunos de los motivos por los que los pamploneses se animaron a salir para disfrutar del Domingo de Ramos


Publicado el 25/03/2024 a las 05:00
“El Domingo de Ramos es el pistoletazo de salida de la Semana Santa”, afirmó Miguel Martínez de Lecea, que asistió a la procesión con toda la familia: abuelos, mujer e hijos. Para él, acompañar al paso con las palmas en alto simboliza una tradición necesaria de mantener “es manifestar nuestra fe y sacarla a la calle para que se vea”. Aunque no es lo único que destacó de estas fechas: “estamos de vacaciones y se agradece pasar tiempo en familia y disfrutar de la ciudad”.
Miguel no fue el único que quiso transmitir la tradición a sus hijos. Diana Martín esperaba la llegada del paso a la entrada de la catedral. Su marido, con su hija a hombros, le acompañaba. “De pequeña venía con mis padres y ahora traigo a mi hija. Es importante que conozca las tradiciones y luego ella ya decidirá si le gustan o no. Por lo menos, que lo conozca”, aseguró.
Helena Tabar, de 8 años, y su hermano Diego, de 11, disfrutaron mucho del ambiente: “la procesión ha estado muy chula, con los pasos y la música. Solemos venir todos los años. Nuestro padre nos ha comprado ramos y ahora vamos a asistir a la misa”.
Al igual que los más pequeños, los mayores recorrieron las calles con sus palmas en la mano. Camino Nagore Induráin lleva haciéndolo más de setenta años. “Solemos venir en familia para que los nietos aprendan. Hoy había bastante gente, también es verdad que el día acompaña”. Pero ella tenía claro cuál era su momento más esperado de la Semana Santa: “lo que más me gusta es acompañar en el traslado de la Dolorosa y el Cristo Alzado. Para mí, vivir estos días significa conservar mis creencias y mi fe”.
Sin embargo, los pamploneses no fueron los únicos en disfrutar del Domingo de Ramos. Clara Beriáin Jáuregui, de Bilbao, e Inés Canelos, ecuatoriana de 19 años, se unieron a la procesión con pequeños ramos de olivo en sus manos. “Vivimos mucho la Semana Santa en casa, siempre vamos a las procesiones, pero como este año no podemos volver, nos apetecía mucho venir y ver la de Pamplona”. Consideran que estos momentos de fe son imprescindibles y que cada vez más jóvenes se animan a formar parte de ellos: “somos creyentes y en la época en que vivimos es necesaria mucha fe. Hemos visto a más gente joven y creemos que se debe a que atravesamos una situación difícil en el mundo y las personas están encontrando consuelo en Dios”. Al igual que muchos otros fieles, la mejor parte de la Semana Santa es “ tener la oportunidad de participar en las procesiones”.