Pisos turísticos
La otra cara de la moneda
No todo el mundo se queja de los pisos turísticos, sobre todo si el propietario vela para que se respete a lo vecinos del portal


Publicado el 17/02/2024 a las 05:00
A pocos les sorprenderá el dato de que, dentro del Casco Antiguo, Estafeta sea la que más apartamentos turísticos tiene tanto por tratarse de la calle del poteo y del pincho que atrae a los visitantes como por su estratégica posición tan cercana a los focos de interés de lo viejo (plaza del Castillo, del Ayuntamiento o la Catedral). En total, suma 21, tres de ellos en un mismo edificio y dos en otro. En algunos casos, las placas que indican junto al portal la presencia de los apartamentos aparecen emborronadas con pintura o pegatinas que hace visible la oposición de vecinos del barrio a este tipo de negocios. Pero a la hora de hablar sobre su experiencia negativa, nadie quiere dar nombres y apellidos.
En cambio, en esta calle, Irate Borda Rojo sí narra la otra cara de la moneda, la de una convivencia pacífica con los inquilinos que van y vienen por el apartamentos turístico. “Nosotros tehemos suerte porque el propietario del piso es muy responsable y si alguna vez ha habido alguna queja ha venido de indemdiato a ponder orden y sabemos que cuando recibe a los nuevos ocupantes remarca mucho que deben respetar a los vecinos”.
Sí sorprende que la segunda con más de este tipo de p isos, en concreto13, sea una calle bastante alejada del bullicio del Casco Antiguo como eDormitalería, llamada así porque estaba la casa del dormitalero, el canónigo responsable de que cerrasen a su hora las dependencias de los otros canónigos de la Catedral. Aquí llegan a 13 de los que 8 se ubican en un mismo edificio que gestiona un hotel de Pamplona. María Fe García Ruiz vive justamente enfrente. “No nos ocasionan ningún problema. Sí que hubo otro cerca que sí originaba bastantes molestias. Se llamó a la policía y se acabó el ruido”, comenta esta vecina. Otra, que declina dar su nombre, muestra la publicidad de una inmobiliaria. “Ahora nos dicen que si queremos vender, ahora sí somos rensables”, indica sobre lo que ya dice el colectivo Nahiko!, que muchos anuncios de viviendas en primeras plantas de lo viejo se anuncian directamente como “una oportunidad de inversión”. Inversión, añaden, para este negocio turístico.
También en Dormitalería vive Rosa Armendáriz Valdemoros, que afirma vivir muy tranquila. “Ninguna molestia con los apartamentos turisticos, seguimos siendo una calle casi siempre sin ruidos. Lo que sí me molesta es la gente que viene a mear en San Fermín y que no son turistas, sino de Pamplona”.
En la plaza de los Burgos, el único que hay se abrió antes de 2018, cuando el Pepri los limitió a la primera planta del inmueble. “Este lo tenemos en el último piso y ahora ya ni los notamos. Pero tuvo que intervenir el dueño porque al principio hasta nos tirarnos los estintores por las escaleras”, cuenta un vecino que declina dar su nombre.