Miércoles de Ceniza
El traslado del Cristo Alzado abre la Semana Santa en Pamplona
La Hermandad de la Pasión inició este miércoles de Ceniza el culto en la calle con un concurrido traslado del paso a la catedral
Actualizado el 15/02/2024 a las 08:11
"Sacrificio y amor al otro". Son dos de las razones aportadas por Juan Orbe Jaurrieta, estudiante de Carpintería de 18 años, en su estreno como portador del Cristo Alzado, este 14 de febrero en Pamplona. Fue uno entre los 38 y con él otra cara nueva en el paso, la de Javier Baleztena Mateo, 18 años, estudiante de segundo de Bachillerato. Los dos han sido mozorritos desde niños y al alcanzar la mayoría de edad han podido llevar sobre sus hombros la imagen. “Es algo muy especial”, coincidían ambos en los minutos previos a la salida en Dormitalería. “Y te hace ilusión que los mayores les guste ver que tienen relevo”, añadía Juan Orbe.
Ángel Sánchez Hortelano es jefe del paso. “Hoy somos dos relevos de dieciséis personas. En Viernes Santo estaremos entre 55 y 60 porque la procesión es larga y hacen falta más relevos”, explicaba.
La banda de tambores acompañó al paso por segundo año y este miércoles contó con la dirección de Jaime Bragado Embid. Pamplonés de 19 años, estudia Comunicación Audiovisual y tiene familia en Zaragoza. “Mi padre es maño, desde niños somos cofrades de la Hermandad de la Entrada de Jesús en Jerusalén y participamos en las procesiones, me pidieron echar una mano con la banda y encantado”, indicaba Jaime que unas 25 personas han ensayado hora y media cada viernes. “Vamos a dejar que el tiempo nos sorprenda, con lo que tenemos, lo daremos todo y tiraremos adelante”, acuñó.
El traslado comenzó a las siete y media de la tarde. Cerraba la procesión, precedida por hachones de romanos y mozorritos, la Junta de la Hermandad, encabezada por el prior Luis Javier Fortún. El arzobispo Florencio Roselló, con el deán Carlos Ayerra, y parte del cabildo catedralicio, recibió y bendijo la imagen del Cristo Alzado, que permanecerá en la seo para celebrar los vía crucis los viernes Cuaresma. Ofició luego la eucaristía con los fieles que llenaban la seo.
El paso del Cristo Alzado es obra del escultor Fructuoso Orduna (Roncal, 1893). La Hermandad encargó la obra en 1931. Tiene cinco metros de alto, 2,5 de ancho y 3,25 de largo. Pesa 945 kilos y costó en su día 17.500 pesetas.

