Pamplona, a pie de calle
El radical cambio en Sancho el Fuerte: de restaurante de ambiente taurino al ramen japonés
Buga Ramen, inspirado en el manga y el anime, ha ocupado el local del Los Alfares, carismático restaurante de los años 90


Publicado el 17/01/2024 a las 16:42
Ha sido un cambio radical. De un restaurante de comida tradicional y ambiente taurino a un restaurante especializado en ramen y ambiente de anime y manga japonés. Buga Ramen es el nuevo establecimiento que ha abierto este lunes 15 de enero en la avenida Sancho el Fuerte número 32 de Pamplona. Del antiguo restaurante Los Alfares sólo quedan los ladrillos caravista de la fachada, adornados ahora con llamativos carteles de marcas tecnológicas japonesas.
Buga Ramen es una franquicia en otras ocho ciudades españolas, entre ellas San Sebastián y Bilbao. Una familia de origen oriental se ha animado a abrir el restaurante de Pamplona. “Llevamos tres meses afincados en Pamplona, con las obras y preparativos”, señala uno de los hijos, que destaca el “gran recibimiento” que están teniendo. “Pasa mucha gente por la acera. Personas de todas las edades entran a preguntar e interesarse”, señala.
El local destaca por su luz y colorido. Las paredes están inspiradas en Akihabara, el distrito comercial de Tokio lleno de ofertas de ocio en torno al manga, anime y los videojuegos. Los farolillos y paneles son también típicos japoneses. En la carta destacan las 17 variedades de ramen. “El más popular es el Chicken Miso, con salsa teriyaki, bambú, pak choi y huevos marinados”, explica un responsable. Además, se pueden elegir cinco niveles de picante. Existe también opción vegana. Hay también gyozas, pan bao y domburi, plato típico de Japón con base de arroz. Y de postres, dorayakis y mochis.
Este local de la avenida Sancho el Fuerte llevaba cerrado y a la venta desde finales de 2022. Los Alfares se inauguró en 1987 y fue durante dos décadas un restaurante de nivel gastronómico. Su propietario y gerente fue José Fernández Cuevas, gran aficionado taurino y sanferminero, buen anfitrión de ganaderos y mayorales. En su carta no faltaba el jamón ibérico y los pescados y mariscos. Tras su jubilación, el restaurante fue traspasado y funcionó unos años más hasta que finalmente cerró.
