Música
Los auroros de Pamplona buscan voces madrugadoras
La formación, con 78 años de andadura y fiel a las tradiciones de la ciudad, acusa la falta de relevo, pero quiere mantener su presencia en la calle


Publicado el 10/12/2023 a las 05:00
Llevan 78 años despertando con música las calles de Pamplona en fechas marcadas en rojo en el calendario de la ciudad. Los Auroros de Santa María iniciaron su andadura en 1945, al estilo de formaciones que para entonces ya existían en otras localidades navarras, como Tafalla y que hoy día se conservan en Levante y la Rioja fundamentalmente.
Los auroros de Pamplona, voces acompañadas de instrumentos de rondalla con muy buenos intérpretes”, suman 60 personas, la mayoría ha sobrepasado el umbral de la edad de jubilación y hay quien ha tenido que dejarlo porque los pies ya no le siguen o la voz no acaba de responder como antes. “La gente se hace mayor y no hay relevo”, resumen. En este contexto, el grupo hace un llamamiento público en busca de voces con las que mantener la tradición. Lo cuentan el día de San Saturnino, en la sociedad deportiva Anaitasuna, donde cantan en la misa del patrón y en la sobremesa del almuerzo. Julio Antomás Zabal es presidente de la junta de los auroros. Junto a él, otros miembros de la misma: José Mari Beperet, director; José Ramón Ariz, Ángel Navarcorena, Cantidio Clavería y Mila Eraso. Ella es la primera mujer en la junta. Los auroros, que se han nutrido de los coros parroquiales, estaban formados solo por hombres, pero hace ya un tiempo que se incorporaron mujeres. “Ha sido un acierto”, inciden. Ahora son ocho y entre ellas, está la benjamina de los auroros: Carmen Amigo. Tiene 33 años y su padre, Luis, también es auroro. El decano del grupo es ahora Jesús Aguirre Orayen. Exprime 94 años con una mirada despierta y muchas ganas de cantar de madrugada. “Vine hace 25 años con un amigo. Yo voy a ir, pero déjate que hay que madrugar, ya luego te pilla la afición”, concede. “Esto exige sacrificio”, no esconden los auroros que participar es vocacional. Estar en la calle, a las 6.30 o 7 de la mañana en diciembre, por ejemplo, cuando saldrán varios días. Y tienen también actuaciones por la tarde, villancicos en el centro Infanta Elena, el día 17 o en la Casa de Misericordia, ya en enero. Saldrán el 24 para bendecir el Belén y hacer una pequeña ronda desde su local en la calle Descalzos 79. Ensayan allí cada viernes, desde las 17.30. “No hace falta tener conocimientos de música, sí compromiso y ganas”, subraya Julio Antomás. Sigue empeñados en que perdure una tradición que ha contado con voces ilustres: “Todos Los Iruñako pasaron por los auroros, y también el maestro Manuel Turrillas”.