Marca Navarra
Abderrahim Belarbi, cocinero y campeón de taekwondo en Navarra tras un viaje a vida o muerte
Llegó a Navarra en los bajos de un camión siendo menor y después de haber cruzado en patera el Estrecho. En la actualidad, trabaja como ayudante de cocina en el Hotel Luze El Toro y con 19 años se proclamó campeón navarro de Taekwondo


Actualizado el 10/12/2023 a las 16:01
Tenía 13 años cuando Abderrahim Belarbi, Abdú, trató de cruzar por primera vez a España desde Marruecos en los bajos de un camión. Lo intentó en varias ocasiones, pero siempre le sorprendían. Así que abandonó temporalmente su deseo y durante un tiempo se dedicó a practicar Taekwondo, deporte que entrenaba desde niño, y a trabajar en todo lo que pudo para poder conseguir los 2.000 euros que le pedían para subir a una patera. Tardó cuatro años en reunir la cantidad exigida por la mafia y embarcó con 17 años.
Tras 35 horas de periplo por el mar, llegó a la playa de Bolonia (Cádiz). Pasó tres meses en Andalucía y luego se trasladó a Murcia con el objetivo de continuar hacia Francia. Por ello, al descubrir un tráiler con matrícula francesa en un aparcamiento, se tiró al suelo, se coló en un hueco entre las ruedas delanteras y el motor, y enganchado como pudo viajó diez horas. Fue en uno de los descansos, en un área de servicio, cuando se dejó caer “agotado” al asfalto pensando que había llegado a Francia. “Pero estaba en Navarra”, sonríe, al recordar.
A partir de entonces, entró en un centro de menores y con 18 años comenzó un itinerario de acogida, formación y acompañamiento gracias a un programa del Gobierno de Navarra. Se preparó en jardinería, albañilería y cocina y pudo saltar al tatami. “Volví a ser feliz”. Su actitud prendió el talento que necesitaba para generar confianza alrededor. Con 19 años ganó el campeonato navarro de Taekwondo y, hoy, con 22, trabaja como ayudante de cocina en el Hotel Luze El Toro.
Si el sábado ganaba una nueva medalla de oro en su última competición nacional en Miranda de Ebro con el equipo Club Mendialdea Berriozar, al día siguiente trabajaba para dar de comer a 250 personas en un evento que se celebraba en el hotel. Jon Zarranz, su director, destaca la actitud y formación de Abdú. “Es un chico que se come el mundo y que sabe bien que hay que ir poco a poco. Además, es sonriente, dispuesto, gran compañero, una joya como persona y profesional”.