Pamplona, a pie de calle
Cierra por sorpresa la cafetería Rumbos de Pío XII
La plantilla, formada por unas 14 personas, recibió el domingo la carta de despido tras sufrir retrasos en el pago de las nóminas


Publicado el 14/11/2023 a las 20:00
Su característico logo, de letras amarillas apretadas y con su trazo en forma de sonrisa, forma parte de la memoria visual de miles de pamploneses. La cafetería Rumbos, abierta en 1984 en la avenida Pío XII de Pamplona, ha echado la persiana. Para los clientes y plantilla es una sorpresa relativa. Admiten que el establecimiento había perdido brillo en los últimos tiempos. Los 14 trabajadores recibieron el pasado domingo la carta de despido, explican fuentes sindicales, que señalan que se abre ahora un periodo de negociación que está marcado por la incertidumbre. Los sindicatos ya eran conscientes de que el negocio no atravesaba buen momento porque algunos trabajadores habían recurrido a sus servicios jurídicos para denunciar retrasos en el pago de las nóminas.
La semana pasada, la cafetería Rumbos amaneció sin su amplia terraza y el interior a oscuras. En la cristalera seguía el menú del día de 18 euros y los peluches y otros objetos de regalo que estaban a la venta. Un escueto cartel de 'Cerrado' era la única información disponible.
Eugenio Montoya Sánchez fundó el Rumbos en 1984 en una zona de Pamplona recién construida y muy cotizada, por su cercanía con la Clínica Universidad de Navarra y los colegios mayores. En 1987 la familia abrió otra cafetería en la avenida Carlos III número 38, con el mismo logotipo y misma decoración, obra de Decoestudio. El Rumbos de Carlos III cerró en 2018 y en su lugar se puso un Cien Montaditos, que sigue en plena actividad. Entonces, veteranos camareros y personal de cocina se fueron a trabajar al Rumbos de Pío XII.
La segunda generación de la familia Montoya ha atendido en las últimas décadas este establecimiento, con una inusitada actividad a cualquier hora del día: desayunos, almuerzos, comidas, meriendas y cenas. Tal como señala su fachada, el restaurante tenía servicio permanente de cocina. Platos combinados, paellas, menestras, la merluza Rumbos con salsa de nata y cava, el chocolate con churros... entre su carta había ya platos con renombre. El Rumbos tuvo también obrador propio, en Ansoáin, donde realizaba la bollería, tartas y bombones. Este establecimiento cerró en 2012.
Su diseño y decoración, de calidad, acogedora y moderna en sus tiempos, se ha mantenido hasta nuestros días, sin apenas reformas. Tal como opinan algunos clientes, el aire vintage del interior pedía a gritos una renovación.

