Empleo juvenil
20 jóvenes de Villava aprenden en el tajo
Veinte jóvenes de entre 16 y 20 años han participado en la edición local del programa de activación de empleo


Actualizado el 02/08/2023 a las 07:19
Sembrar hoy para recoger en el futuro. Mejorar el pueblo para aprender y enseñar a cuidarlo. Con esos propósitos el ayuntamiento de Villava ha impulsado esta vez en solitario el programa de activación de empleo juvenil y ha formado durante dos tandas de diez días a veinte jóvenes de la localidad, de entre 16 y 18 años. Enseñanzas teóricas sobre el manejo de herramientas y prácticas en puntos de la localidad como el club de jubilados San Andrés, el monte Ezkaba, la plaza del Fuero o una de las travesías de Esteban Armendáriz. Aspirantes a formarse en artes escénicas, enfermería o inclusión social y estudiantes el próximo curso de bachiller y de diferentes grados convertidos durante diez días en aprendices de albañilería, jardinería o pintura. Nuevos vecinos concienciados con el cuidado a los bienes públicos y que han aprendido la importancia de tantos oficios y labores que hasta ahora conocían superficialmente.
El programa tomó el relevo a finales de junio pasado al Pasarelas que durante años se ha hecho conjuntamente con el Ayuntamiento de Huarte. La dinámica ha sido la misma. Se presentó a estudiantes de los institutos Pedro de Atarrabia y Askatasuna, de La Presentación y de Paz de Ziganda. Los cuatro centros públicos y concertados con sede en la villa. Alumnos de entre 16 y 20 años. Pero respondieron en su mayoría los de 16 y algunos de 17 y 18. Ayer los participantes en la segunda tanda hicieron balance. También el maestro de tajo. Un papel que desde que se impulsó el programa ha correspondido a Iban Iturria, el responsable de obras del Consistorio, con empleo de oficial de servicios múltiples pero formación y “alma” de trabajador social. “Siempre se dice que los chavales no hacen nada, que están todo el rato con el móvil o durmiendo, pero cuando se les dan la posibilidad y las herramientas para hacer algo, se ve que responden. Estamos muy contentos con el resultado”, contaba. También la emoción emanaba de las palabras del responsable de jardines, Óscar Ibáñez. Ayer suministraba los arbustos y plantas para adornar de nuevo los parterres de la plaza del Fuero. “Ellos no van a disfrutar del derroche que hemos vivido nosotros y está también el tema climático y hay que ver la importancia de las plantas. Unas planas que al ponerlas aprenden a respetarlas y hacen respetar a otros”, describía.
El programa ha supuesto para la mayoría de los participantes el acceso a su primer contrato de trabajo, el primer empleo y el primer sueldo. Ayudas para lo que queda de vacaciones o para los estudios. 50 horas de trabajo repartidas en diez días tras una formación teórica sobre el uso de las herramientas.
Y como los “maestros”, los aprendices valoraban el programa y lo aprendido en él. Mujeres como Aiora Palomo y Karima Lazaar, conscientes del valor del trabajo físico y satisfechas de sus logros. O Urko Amatria, que buscaba un trabajo para costearse un viaje. O Aitana Pérez e Iker Otazu, conscientes ahora del esfuerzo de algunos oficios. Por ahora ninguno ha pensado seguir por esos caminos, pero sí que tienen claro que han ayudado a mejorar su pueblo y que defenderán su cuidado.
LOS PARTICIPANTES
1 Primera tanda. Carlos Elizalde Idoate, Aitor Lekunberri Erro, Julen Ciganda Echart, Javier Sánchez Lagos, Teo Bretón Hualde, Alba Guembe Code, Andrea Labiano Escudero, Gorka De Andrés Latasa, Erika Dos Santos Dons Anjos y Pello Basolo Irazola.
2. Segunda tanda. Iker Otazu Aragonés, Aitor Descarga, Pablo Nieto Rodríguez, Urko Amatria Idoate, Hegoi González Miguel, Aiora Palomo Miranda, Aitana Pérez Goñi, Eneko Saiz Torres, Karima Lezaar Fernández y Anne García Resano.