Manifestación
Joteros cantan para reivindicar su música en las instituciones
Reclaman un mayor apoyo en una manifestación celebrada en la plaza del Ayuntamiento. “La jota es la gran olvidada”, aseguran


Actualizado el 25/06/2023 a las 22:08
“Estaban citadas unas trescientas personas. Ahora con el buen día, playa, vacaciones, niños… veremos cuántos nos juntamos. Si estamos entre cincuenta y cien, genial”.
Con estas palabras y con el laúd entre sus brazos, José Carlos Jiménez, más conocido como 'Charli', esperaba en la plaza del Ayuntamiento de Pamplona. Faltaban diez minutos para las once de la mañana, hora prevista para la manifestación de joteros y joteras. Charli es director de la Escuela Navarra de Jotas desde su propia fundación en el año 1998 y quien ha impulsado el acto. Se trata de la primera vez que llevan a cabo este tipo de iniciativa, según explica. “También lo han coordinado Josu Hernández, presidente de la Escuela de Jotas Manuel Turrillas, y Roberto Urrutia, del grupo Corrientes Navarras”, explica Charli.
“Esto no es un acto político. Venimos cantar y reivindicar nuestras demandas ”: Josu Hernández, presidente de la Escuela de Jotas Manuel Turrillas
Reclaman la jota navarra como parte del folclore de esta comunidad, también quieren crear una mesa para la jota que reúna a todos los integrantes de este sector musical para “actualizar las letras tal y como demanda la sociedad” y exigir a la autoridades que la jota se encuentre más representada en el ámbito institucional. Con la mesa, esperan crear una convenio regulador para que, cuando haya licitaciones artísticas, exista una especie de salario mínimo.
Urrutia es profesor de acordeón, jotero y cantante de mariachi. Para él, la jota se trata de “la gran olvidada, la que siempre falta” en los actos públicos. “Hay muchos grupos de Pamplona y Navarra que no vamos a estar este año en Sarasate porque se han bajado los precios, los han dejado por los suelos. No podemos traer a gente”, cuenta Urrutia.

"La jota tiene 300 años. Hay que cuidarla para que no desaparezca”: Carlos Jiménez, director de la escuela Navarra de Jotas
Sienten que las instituciones no les dan el reconocimiento que merecen, que no hay equidad a la hora de apoyarles si se compara con otros sectores como la gaita, el txistu o los bertsolaris. “También son folclore, pero existe un desequilibrio, sobre todo, en los días festivos”, recalca Charli. Consideran que se priorizan otras entidades. “La jota tiene 300 años. Hay que cuidarla para que no se pierda”, sostiene Charli.


Otro de los motivos de la protesta pasaba por los actos oficiales. Piden que la jota tenga más presencia y que aparezca junto con grupos como La Pamplonesa o la Comparsa de Gigantes y Cabezudos. “La jota navarra muchas veces se queda en un cajón”, lamenta Hernández, quien niega que la manifestación apunte a un partido político u organismo: “Esto no es un acto político. Aquí no vamos en contra de nada ni nadie. Venimos cantar y reivindicar nuestras demandas”.
A MANIFESTARSE, A CANTAR
Pasaron los minutos. Unas cincuenta personas vestidas de pamplonicas. Suficiente para que Charli comenzase a tocar acordes y se acercarse al ayuntamiento. El resto le siguieron, preparados para lanzarse a cantar. Se interpretaron varias jotas, entre ellas, No te vayas de Navarra y Pamplona, perla del norte. Las voces atrajeron la atención de turistas y vecinos que se paraban alrededor de los joteros para terminar con aplausos cada una de las piezas. “¡Viva la jota navarra!”, “¡Viva!”, gritaron joteros y público antes de marcharse.