Fiestas
Cohete con sabor a fútbol en Barañáin
Los capitanes del equipo de fútbol de Lagunak que ascendió a tercera abrieron las primeras fiestas de la década. Público de todas las edades llenó la plaza Consistorial de ambiente


Actualizado el 23/06/2022 a las 08:40
Por momentos el balcón de la Casa Consistorial de Barañáin pareció un estadio de fútbol. Los cánticos habituales en la grada interpretados esta vez por futbolistas. Una copa, réplica de la ganada en el campeonato autonómico por el equipo masculino de Lagunak, en alto. Camisetas alusivas al ascenso a la 3º RFEF del equipo. Los cohetes y la compañía a pie de calle y en el balcón, sin embargo, dejaron claro que se trataba del inicio de las fiestas de Barañáin. En esta ocasión con homenaje incluido al equipo de fútbol que hace semanas logró el ascenso y fue reconocido con el lanzamiento del cohete. Con su entusiasmo y ganas de celebración abrieron las que, finalmente, se convirtieron en las primeras de la década tras dos años de parón obligado por la pandemia derivada del covid 19.
Los tres capitanes del equipo de fútbol se repartieron la tarea en el primer acto oficial de fiestas. Inicialmente se había anunciado que serían Juan Graz y Mikel Recalde, que han confirmado su retirada. Pero con ellos estuvo también el tercero de los veteranos en el equipo, Diego Díaz. Graz, que deja el equipo tras 27 años jugando a fútbol, la mayoría de ellos en Lagunak, se ocupó de los gentilicios (beriniainenses, beriniainensas, barañaindarrak); Díaz gritó el “vivan las fiestas de Barañáin” y Recalde replicó con el “gora Barañaigo jaiak”. Después prendieron la mecha y tras la explosión del cohete llegaron la música de gaiteros y txistularis y de las primeras txarangas. Los bailes también, aunque otros más espontáneos se habían sucedido conforme el público más joven y que ya llevaba algunas horas de celebraciones fue llegando al centro de la plaza. A los lados, cerca de donde aguardaban los gigantes de la comparsa, un público más familiar. Y al fondo el de algo más edad entorno a los puestos de regalos y de comida dispuestos en uno de los escenarios de las fiestas de Barañáin.
No hubo cifras oficiales, pero los asistentes a la plaza se contaban por decenas. Los primeros minutos de fiesta transcurrieron sin incidentes, con la zona de la avenida Comercial vallada por obras. Se vieron algunos mensajes reivindicativos. Como una pancarta en medio de la plaza en la que se pedía, en euskera y castellano, un 0-3 “digno”. También, colgada en un edificio de viviendas otra que pedía que el centro de día fuera “público y de calidad”, como han venido reivindicando decenas de personas desde que se anunció que se va a adecuar uno en unos locales municipales.
TRES AÑOS SIN GIGANTES
Y en medio del ambiente festivo, los cuatro gigantes de la comparsa local fueron protagonistas. Con ellos de fondo, todavía quietos, se fotografiaron menores y mayores. Familias los observaron y la mirada incrédula y asustadiza de los más pequeños era una prueba más de los casi tres años que habían pasado desde sus últimos bailes en la localidad. Su primera salida, acompañada de una gran “caravana” detrás, dio cuenta de las ganas que había de verlos.
