Obras
Las nuevas pantallas antirruido de la PA-30 no convencen en Mendillorri
Residentes próximos a la ronda alzan la voz contra la escasa altura de los paneles acústicos, que no ‘aíslan’ de camiones, además del material (pino)


Publicado el 30/04/2022 a las 06:00
Tres veces ha viajado Gordon Hempton alrededor del mundo. El motivo que ha empujado a este ecologista urbano a semejante periplo no es otra que documentar el silencio. Aquello que cataloga no como la ausencia de sonido, sino como la completa eliminación de esa contaminación acústica provocada por el hombre.
Dentro de lo complicado del asunto, bien merece la pena recalcar que los quebraderos de cabeza que despierta el ruido no son pocas. Entre ellos, los toques de atención que llevan repitiendo desde hace años en Mendillorri.
Aquejados del intenso ruido que soportan en sus viviendas, especialmente aquellos que residen en la calle Monte Campamento y aledaños, los afectados insisten en que coches, camiones y demás vehículos que circulan a diario por la ronda PA-30 terminan por generar auténticos contratiempos en su día a día. ¿La solución? Pantallas antirruidos, una respuesta que, junto a las obras de vial, parece que por fin iban a dar respuesta a las reivindicaciones.
DE MÁS A MENOS
¿Cuál es entonces el problema? A juicio de los vecinos, que siguen de cerca el desarrollo de las labores, la “chapuza” es evidente. “Se ha cometido un error en al instalar los paneles (kilómetro 5) en Mendillorri”, sostiene Joseba Lizeaga, uno de los residentes.
Pero no el único. Miguel Ruiz y Jokin Larrión, que este sábado observaban el avance de las máquinas en un paseo matutino junto a sus mascotas, también se inclinaban en idéntica dirección.
Por un lado, los paneles en esa primera parte del vial (paralelo a la ronda), dicen, los están colocando al revés. Y lo aclaran: “Las pantallas que presentan una altura de 20 tablas las están poniendo donde menos falta hace (junto a la rotonda que da acceso a Mugartea, una carretera que, a priori, soportará menos tráfico) y las de 15 tablas, más bajas, en una zona más urgente, junto a la ronda”, describen. “Vivo en un segundo piso y las tablas solamente me tapan a los coches, en cambio los tráiler no”, asegura Joseba.
Como guinda, los vecinos arremeten también contra el material: pino. E indican que la madera, por norma, ‘aguanta’ poco en exteriores. “Eso por no hablar de la colina de tierra de 10 metros antirruido que han hecho en Mutilva (kilómetro 4), mientras que en Mendillorri hay paneles de 2-3 metros. Hay navarros de dos categorías”, lamentan. Y zanjan que, tras 26 años de ruido, la solución es “indignante”.