Pamplona
40 minutos de bronca en el Ayuntamiento
La korrika volvió a enzarzar las ideologías en Pamplona, con NA+ y PSN haciendo piña en la crítica de verse durante la marcha diversas pancartas en favor de presos de ETA


Actualizado el 12/04/2022 a las 12:47
Cuarenta minutos de reloj. Un debate que se anunciaba tortuoso en la antesala de la comisión de Presidencia del Ayuntamiento de Pamplona y que, dentro de estos términos, no defraudó. Las diferentes ideologías que componen el arco municipal se dejaron sentir de manera transparente desde el primer instante de este martes.
La chispa que encendió la llama no fue otra que lo acontecido durante el desarrollo de la korrika, esa marcha reivindicativa en favor del euskera. Dejando claro, tanto el equipo de gobierno como los socialistas en el consistorio que la lengua no se juzgaba, sí se arremetió contra las pancartas de presos de ETA que se lucieron en algunas partes del recorrido. "Aprovechan un acto de apoyo a la lengua vasca para convertirla en plataforma de reivindicación nacionalista. Es atroz hacerlo, además, con dinero público", sentenció la concejala Ana Elizalde, también presidenta de la mesa.
La postura fue igualmente defendida por Maite Esporrín (PSN). "Política y euskera no son binomio. Ya no valen las mismas excusas de siempre. Estos símbolos deben tener una responsabilidad", sentenció la socialista.
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En las antípodas de este discurso, Marian Aldaia (EH Bildu). "El éxito de la korrika fue increíble y, aunque no les guste (interpelando a NA+), en Navarra existen dos lenguas: castellano y euskera. Es un tesoro que hay que cuidar y por eso hemos corrido estos días sin parar", expresó la edil. Tampoco Patxi Leuza entendió muy bien el posicionamiento del equipo de gobierno en el consistorio. "Rechazamos este tipo de reivindicaciones, pero yo también he visto pancartas y carteles en el frontón de Labrit, en el fútbol y en la Vuelta ciclista, y ahí es donde su grupo (otra vez a NA+) debería intervenir", señaló el representante de Geroa Bai.
El debate se fue enrocando y terminaron por salir a escena represaliados del franquismo y los insultos de la calle Curia en San Fermín. Un sinfín de argumentos que no demostraron otra cosa que la opuesta visión que, en determinados asuntos, tienen quienes gobiernan la ciudad.
La declaración, que denunciaba el uso sectario de la korrika, salió adelante por siete votos a favor (apoyo del PSN) y 4 en contra.
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