Pamplona
Un depósito de fibrocemento hace saltar las alarmas en la Milagrosa
Vecinos denuncian que lleva más de un mes ‘circulando’ por la calle Guelbenzu, y afectados por amianto piden un protocolo para retirar estos residuos


Publicado el 09/02/2022 a las 11:27
Fue la denuncia de una vecina del barrio de la Milagrosa de Pamplona el auténtico detonante de lo que estaba ocurriendo. Sin saber de dónde habría podido salir, residentes en Juan María Guelbenzu aseguran llevar varias semanas observando cómo un depósito de fibrocemento ‘se desplaza’ arriba y abajo de la calle en la que residen. Preguntaron en una obra aledaña si tenían algo que ver con la aparición de este residuo, pero la respuesta fue negativa. “Nadie sabía de su procedencia”, cuentan. Por este motivo y preocupados por lo tóxico del material, los vecinos se pusieron en contacto con la asociación Navarra Nuevo Amanecer Respirando (Ananar), creada en octubre de 2016.
Recordemos que el fibrocemento puede ser peligroso, ya que las partículas pueden ir contaminando sin que nos demos cuenta, desarrollando a la larga patologías graves como cáncer de pulmón, asbestosis o mesotelioma.


Tras numerosas llamadas a diversas entidades, el depósito seguía frente al portal número 13. “Pedimos un protocolo claro para saber qué hacer cuando aparezcan este tipo de residuos, no tiene sentido ir llamando a distintas puertas y que nadie se responsabilice”, indican desde la asociación, quienes recuerdan que no es la primera vez que se observa amianto en el barrio de la Milagrosa. “El año pasado ya apareció una tubería y pasó lo mismo. Llamadas a Policía Municipal, Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, Gobierno de Navarra... y total, para nada”, lamentan en Ananar.
Y mientras, recalcan el peligro que supone que un depósito de estas características esté ‘plantado’ delante de todo el que pase. “Lo mismo niños que personas mayores”, indican. Y recalcan que, como guinda del pastel, la infraestructura está rota y se están desprendiendo fibras. “Parece que no hay nadie en Pamplona que se haga cargo de estos residuos que salen en la calle. Mal por el que lo ha tirado, pero mal también no tener un protocolo claro que nos diga qué hacer, porque volverá a pasar, en la Milagrosa o en otro barrio”, esgrimen con preocupación los afectados por amianto.