Obras
El Singular tendrá una envolvente de piezas cerámicas como de ladrillo
Las obras de rehabilitación energética de las tres torres ya han comenzado y terminarán en marzo de 2023


Publicado el 16/01/2022 a las 06:00
El edificio Singular de Pamplona tendrá dentro de poco más de un año una segunda piel, más cálida y más resistente. Los andamios emergen ya en una de las torres para llevar a cabo las obras de rehabilitación energética mediante una envolvente térmica. ¿Cambiará el aspecto exterior del emblemático rascacielos? La solución técnica decidida por la comunidad vecinal es “la más respetuosa con la imagen del edificio”, según los autores del proyecto, el arquitecto José Arauzo Muñoz y el arquitecto técnico Asier Oteiza Olaso, del estudio pamplonés Arquitectura y Ordenación Urbana SL. Las obras las ejecuta la empresa Abilita.
Anclado a la actual fachada de ladrillo caravista va a ir un revestimiento cerámico, es decir, del mismo material del ladrillo. Este revestimiento tiene el despiece o dibujo del mismo tamaño y forma que los ladrillos de la fachada. En cuanto al tono, se ha buscado el más acorde al actual, teniendo en cuenta que entre los ladrillos del edificio hay gran variedad de tonalidades entre sí, explica Arauzo.
NUEVE AÑOS DE TRÁMITES
El inicio de las obras ha supuesto el fin a nueve años de reuniones vecinales, trámites, estudios y algún proceso judicial. Según estos arquitectos, son unas obras necesarias porque existe un problema térmico y porque el ladrillo caravista se encuentra en mal estado. Esto genera problemas de humedad, principalmente en las viviendas de las plantas superiores. “La presión de la lluvia hace que se filtre el agua dentro de las viviendas”, explica Arauzo.
El edificio Singular, que fue inaugurado en 1976, tiene una cámara de aire entre la fachada y los tabiques con tres centímetros de aislamiento que se encuentra degradado. “Las viviendas están mal aisladas, tanto para el frío como para los días de calor”, señala el arquitecto. Actualmente, el bloque tiene una certificación energética E, en una escala hasta la G. Tras la rehabilitación, se elevará a la C.
La envolvente térmica que se va a colocar consta de una capa de lana de roca y una estructura metálica donde irán ancladas las piezas de cerámica. El actual ladrillo caravista quedará confinado. Las fachadas ventiladas dejan un espacio de milímetros entre placas para facilitar la aireación.
Lo habitual, señala Arauzo, es que esta junta forme una línea vertical continua por el edificio, como se aprecia en otros bloques rehabilitados. “En el edificio Singular esta línea quedaría antiestética, por lo que se va a romper en cada hilada de piezas para que dé la misma sensación que una pared de ladrillo caravista”, señala. De cerca únicamente se notará la ausencia de mortero en el relieve, pero a pie de calle apenas será perceptible, según estos arquitectos.


SUSTITUCIÓN DE VENTANAS
La envolvente térmica va a recrecer el edificio en 16 centímetros. Así, se formará una mocheta entre la fachada y los ventanales, que actualmente van alineados a la fachada. Este es uno de los elementos característicos del edificio que sí se va a perder. En cuanto a las carpinterías metálicas, prácticamente la mitad del centenar de viviendas ya las han cambiado en los últimos años por otras de mayor eficiencia energética. El resto serán renovadas durante esta intervención.
La envolvente térmica va a tener una superficie de unos 5.000 metros cuadrados, algo menos que un campo de fútbol. La obras también incluyen la impermeabilización y aislamiento de la cubierta, así como el aislamiento del techo y suelo de la octava planta, que es un espacio libre de uso común. “Estos trabajos, que no se ven pero son fundamentales, están bastante avanzados”, comenta Arauzo.
Por contra, no se va a intervenir en la estructura de hormigón, en la base ni en la coronación del edificio. Las obras tienen un plazo de 14 meses, hasta marzo de 2023. Al igual que otras rehabilitaciones, la comunidad de vecinos cuenta con las ayudas previstas por el IDAE y por el Gobierno de Navarra.
“En ningún momento hemos querido cambiar la imagen del edificio”
Los autores del proyecto defienden que la solución para la rehabilitación energética del edificio Singular es la que más respeta, precisamente, su singularidad. “En ningún momento hemos querido cambiar la imagen”, asegura el arquitecto José Arauzo frente a las cautelas que han expresado otros colegas en los últimos años.
El estudio Arquitectura y Ordenación Urbana SL (AOU) se ganó en diciembre de 2018 la confianza de la comunidad de vecinos con su proyecto de rehabilitación. Lleva 25 años dedicado a la rehabilitación de edificios. Ocho bloques de Orvina llevan su sello. En 2005 Arauzo logró un galardón del Colegio Oficial de Arquitectos Vasco Navarro por la rehabilitación de una unifamiliar integrada en la muralla de Artajona. El mismo respeto al impacto visual y al entorno ha querido mostrar con la rehabilitación del Singular, aunque este bloque no figura en el catálogo de edificios protegidos de Pamplona. Sí están las torres de Huarte y la de Erroz, obras de Guibert y Redón.
En los últimos años ha habido intentos por darle algún grado de protección al edificio Singular. “Quizás debería tener. Es una gran obra por su volumetría, su altura, sus pilares y por el lugar que ocupa”, opina Arauzo.


Este arquitecto asegura que la rehabilitación “no es un capricho sino una necesidad”. “Desde abajo no se aprecia, pero los ladrillos se están desmigando. Hace más de una década se le aplicó pinturas y poliuretanos, pero es una solución parcial, que dura 7 u 8 años. Y montar y desmontar los andamios cuesta 250.000 euros”, comenta. Con la fachada ventilada, el edificio puede tirar otros 50 años. En su estudio, Arauzo acumula decenas de muestras de revestimientos de distintos materiales, calidades y colores. “Las piezas que hemos elegido son de gran resistencia y van a ir bien ancladas con pinzas para soportar todo tipo de inclemencias. Con esto no queríamos jugárnosla”, comenta. Añade que las alternativas a la envolvente térmica no eran buenas. Por motivos visuales se descartó el sistema SATE, consistente en placas rígidas adheridas a la fachada y luego un revestimiento.
70 metros de altura y 103 viviendas
El edificio Singular está compuesto por tres torres, dos gemelas de 70 metros de altura y otra más baja. Alberga 103 viviendas en 16 plantas, con la particularidad de que la octava planta es zona común al aire. En los últimos años varias oficinas de los bajos comerciales se han transformado en viviendas, incluido el antiguo bar Plural. El edificio Singular fue fruto de un concurso convocado en 1968 por el Ayuntamiento, que buscaba una construcción respetuosa con las murallas y que fuera un hito arquitectónico. El proyecto ganador fue del estudio madrileño liderado por Manuel Jaén Albaitero, en el que estaban Manuel Jaén de Zulueta -su hijo-, Miguel Ángel Ruiz Larrea -fallecido el pasado verano por covid- y Luis Lozano Giménez. A ellos se incorporó el navarro Javier Guibert. Viven Manuel Jaén de Zulueta y Luis Lozano. El anteproyecto ofrecía por el solar 22,6 millones de pesetas. El entonces arquitecto municipal, Estanislao de la Quadra-Salcedo, fue quien le puso el nombre. El inicio de las obras, a cargo de Construcciones Flores, se retrasó hasta 1971 y se concluyó finalmente en 1976.
150 toneladas de cerámica y metal
Las piezas cerámicas elegidas para el revestimiento son de 33 centímetros de alto y tres tipos de longitud -50, 70 y 120- para lograr el efecto de matajunta y romper líneas. El peso del sistema, incluida perfilería y tornillos, es de 30 kilos por m2. En total, se añadirán 150 toneladas al edificio. “Se hicieron pruebas de extracción para comprobar la resistencia del ladrillo y ver el número y tipo de anclajes necesarios”, señala el arquitecto.