Navidad
El pregón navideño de Unicef apela a “los niños que no lo pasan tan bien”
Maider Gabilondo, coordinadora de la ONG en Navarra, leyó el pregón de Pamplona en una tarde gélida


Actualizado el 18/12/2021 a las 13:25
Niños y niñas. Fueron las dos palabras más repetidas por Maider Gabilondo, coordinadora en Navarra de UNICEF, el fondo internacional de emergencia de las naciones unidades para la infancia, que este año cumple 75 años. El aniversario les llevó ayer a protagonizar el pregón de la Navidad en Pamplona, un texto envuelto en sueños, “por un futuro en que las organizaciones humanitarias no sean necesarias”.
Las voces de la Pía Unión de Pastores de Belén y de la escolanía del Orfeón Pamplonés pusieron música y calidez a una tarde gélida, en el escenario habilitado en la misma plaza del Ayuntamiento. Interpretaron distintos villancicos, antes y después de la lectura del pregón, a la que acudieron el alcalde Enrique Maya y varios concejales de la corporación. La plaza no se llenó, el frío no invitaba demasiado y el consistorio ofreció, por primera vez, la opción de seguir el pregón en directo por internet. Era, en todo caso, un acto que regresaba a la calle tras el paréntesis de 2020.
“QUE NOS OIGAN"
“Quiero que nos oigan, quiero que sientan el calor y la solidaridad de todos los que nos hemos reunido hoy aquí”. Con estas palabras y un aplauso que llenó de alma como en los días grandes la plaza del Ayuntamiento, quiso enviar Maider Gabilondo “un saludo muy especial a todos los niños y niñas que se encuentran enfermos, los que están hospitalizados y también los que están hoy confinados por la covid-19”. “Y, por supuesto, a todos los niños y niñas en otros lugares del mundo y que me gustaría que hoy los sintiéramos con nosotros”, añadió.
Gabilondo puso en contexto los 75 años. Explicó que “en diciembre de 1946, un año después del final de una terrible guerra, la segunda guerra mundial, millones de niños y niñas sufrían muchas privaciones en Europa. Tras cinco años de guerra, ese invierno fue especialmente duro porque los pueblos habían sido bombardeados, muchas casas destruidas, hospitales y colegios en ruinas”. “Frente a esta realidad, la asamblea general de Naciones Unidas creó UNICEF, que proporcionó alimentos, atención médica, ropa de abrigo, libros... a todos los niños, de países aliados y de los enemigos”, subrayó. En ello continúan, en 191 países “independientemente de su raza, religión, situación económica o las ideas políticas de sus familias”. Evidenció que, sin ir lejos, “en nuestra comunidad hay niños y niñas que no lo están pasando tan bien, que viven en hogares afectados por la pobreza, la inequidad y la injusticia”.
Aportó datos de UNICEF en Navarra: “6.583 personas socias, un grupo de personas voluntarias incondicionales, unas empresas colaboradoras y unas instituciones públicas que nos apoyan”. “Gracias”, dijo “a todos y cada uno.”
Se detuvo en la pandemia para reparar en que “necesitamos unirnos todos los países para negociar acuerdos y pactos, consensuar nuevas formas de recuperarnos de esta crisis”. “La historia nos reclama una vez más. No solo a UNICEF, también a los que estamos reunidos hoy en esta plaza, a toda la humanidad”, expresó.
“Feliz Navidad para todos y que 2022 sea el año en que nuestros sueños se hagan realidad”, fue su mensaje final, también en euskera: “Gabon jai zoriontsuak eta 2022an gure ametsak egia bihurtu daitezela”.
En el aire alumbraban las luces de Navidad, en el suelo quedaron las octavillas de la protesta que minutos antes del pregón protagonizaron barrenderos de FCC “en lucha por el convenio”.
Maider Gabilondo, coordinadora de UNICEF
“Soñamos con sonrisas amigas...”
Este es un extracto del pregón leído ayer por Maider Gabilondo: “Hoy necesitamos soñar un futuro mejor para cada niño o niña.
Porque soñamos con que todas las personas y en todo el mundo tengan las vacunas necesarias.
Porque soñamos con que cada niño tenga la oportunidad de aprender y desarrollarse hasta alcanzar todo su potencial.
Porque soñamos con que cada niño disfrute de una buena salud mental y salud física.
Porque soñamos con un mundo más sostenible.
Porque soñamos con ofrecer a cada niño o niña sonrisas amigas en medio de los terrores.
Pero, sobre todo, porque soñamos con que un día nuestra labor ya no sea necesaria, que UNICEF ya no sea necesaria, porque viviremos en un mundo mejor.
Gracias por estar a nuestro lado y acompañarnos en nuestros sueños”.
