Vida universitaria
Modelo 'living' y religiosas que cuidan "como en casa" en las 25 residencias y colegios mayores de Pamplona
Grandes grupos extranjeros están detrás de las últimas inversiones, atraídos por la creciente demanda


Publicado el 05/12/2021 a las 06:00
El concepto ‘living’: libertad y bienestar
Residencias de estudiantes que parecen hoteles. Es el concepto living, importado de Europa, de la mano de grandes grupos. El bienestar, la convivencia y el binomio libertad-responsablidad son los pilares de este modelo.
Los Abedules, en el campus de la UPNA, fue la primera en implantarse, en 2007. En 2016 se inauguró La Campana, en la avenida Galicia, que desde 2018 forma parte del grupo Camplus. En 2020 abrió Micampus en Iturrama. Livensa Living y Bcome han sido las últimas aperturas, este curso. Son residencias diseñadas para el confort del estudiante y también para el fomento de la vida social y la diversión cuando toca. Gimnasios, terrazas para ver los atardeceres, salas de estar con futbolines y billares, salas de estudios las 24 horas del día, salas de cine y múltiples actividades para desestresarse.
“Libertad personal con responsabilidad es la filosofía. Son estudiantes mayores de edad que tienen que aprender a ponerse sus propios límites. Esto les hace madurar”, explica Silvia Gurbindo, su directora. Los residentes deben leer y firmar el reglamento de convivencia y el régimen disciplinario. Hay libertad de horario, pero debe haber silencio a partir de las 23.00 horas. “En general tienen bastante cabeza. En alguna ocasión tienen la música demasiado alta o se ha pillado a alguien fumando en la habitación”, cita Gurbindo. La residencia está casi al completo, con un 9% de alumnado extranjeros. “Hay tres plazas libres de estudiantes que se han cambiado de universidad. Viene bien porque también hay demanda de estancias cortas, de Erasmus, por ejemplo”, explica Gurbindo.


La residencia Bcome también ha reservado habitaciones para Erasmus y estudiantes del segundo semestre. Esta residencia tiene entre sus puntos fuertes la terraza del ático, un lugar donde relajarse y compartir. Esta residencia es del grupo Urbania, que posee otros ocho centros en España. Eva Mendiluce, su directa, explica que la de Pamplona tiene mejoras basadas en la experiencia, como habitaciones insonorizadas y mesas más amplias. “Bcome no es sólo un lugar donde dormir y estudiar. Es una experiencia que se sustenta en el bienestar físico y mental y la creación de comunidad. Les acompañamos pero sin meternos en su vida”, señala. “La vida del universitario está llena de estrés. Por eso tenemos gimnasio, actividades y talleres que les ayuden a relajarse. Y los viernes hay película con palomitas”, afirma Mendiluce.
Religiosas que cuidan “como en casa”
Navarra tiene el ratio más alto de plazas femeninas en residencias (41% del total) frente al 29% que son masculinas y el 30% de mixtas. Pamplona y comarca alberga 14 residencias y colegios mayores femeninos, frente a cuatro masculinos y siete mixtos. Detrás de este desequilibrio están las residencias y colegios mayores de congregaciones religiosas, algunas veteranas como Roncesvalles, Santa Clara, El Huerto o María Reparadora. Entre las más recientes y de menor tamaño se encuentra el colegio Mayor El Lago, en Barañáin. Pertenece a las Hijas de Santa María del Sagrado Corazón, una orden fundada en 1998 y que un año después abrió este centro, con capacidad para 35 residentes. “Aquí se sienten como en casa. Se cuida el trato humano y espiritual. Las chicas tienen entre ellas una relación muy bonita. Nos ayudan y cualquier favor que les pides están dispuestas”, explica la madre María del Mar, la directora, que a sus 72 años es con diferencia la mayor de la comunidad.
En la residencia también viven siete religiosas, menores de 30 años, que estudian en la universidad. Se les distingue por su hábito de color café con leche. “Tenemos ocho colegios en España y aquí vienen a formarse para luego ser profesoras”, señala. La residencia cuesta 675 euros en pensión completa. “Podemos ofrecer este precio porque nosotras cocinamos, limpiamos y nos encargamos de todo, pero con lo que se está encareciendo la vida el curso que viene tendremos que subir”, comenta.
La residencia está completa y todos los años tiene lista de espera. La mayoría de las residentes suelen quedarse dos o tres años y luego se van a pisos. La más veterana, una estudiante de Medicina, lleva ya 5 años. La superiora señala que sobre todo vienen chicas de familias que buscan un ambiente cristiano. “Todas las semanas -comenta- tenemos un rato de oración ante el Santísimo. Es voluntario pero vienen casi todas. También organizamos charlas con profesores de temas de bioética, de embriología...”. En cuanto a los horarios, entre semana las residentes deben estar a las 23.00 horas. Los viernes se les deja hasta las 00.30 y los sábados hasta la 1.45. “Les esperamos despiertas a que lleguen. Los padres nos las confían y tenemos que cuidar de ellas”. En estos últimos años, han surgido varias vocaciones entre las residentes. Una de ellas es ahora la superiora del noviciado de la orden en Ohio (Estados Unidos).
Las residencias y colegios mayores generan unos ingresos anuales de 20 millones
Residencias universitarias que parecen hoteles. Esa es la moda que llegó a Pamplona hace apenas tres años y que va a seguir creciendo. En primer lugar, porque las universidades navarras cada vez atraen a más estudiantes de fuera. Y en segundo lugar, porque se trata de un sector muy atractivo para fondos de inversión y grupos inmobiliarios internacionales debido a su rentabilidad. Así se desprende de un reciente estudio de una estas firmas, Jones Lang LaSalle (JLL).
Pamplona inició el curso con 3.029 camas repartidas en 25 residencias universitarias y colegios mayores. Con la apertura de dos nuevas residencias, Bcome y Livensa Living, la oferta de plazas ha crecido un 26%. Un año antes, el incremento fue del 13%. Estos 25 centros facturan cerca de 20 millones de euros al año. Se trata de un sector que no va a dejar de crecer. De hecho, en los próximos dos años hay tres nuevos proyectos que añadirán 760 plazas.
¿Hay tanta demanda de alojamientos para estudiantes? Según un estudio de la multinacional de servicios inmobiliarios JLL, existe en España un “desajuste entre oferta y demanda que alimenta el interés inversor en este segmento”. Pamplona, con dos universidades y 18.000 alumnos, es una de las ciudades que sufre ese desajuste. La mayoría de residencias universitarias se encuentran al 100% de ocupación y los estudiantes que optan por pisos de alquiler tienen dificultades para encontrar viviendas en los barrios más próximos a las universidades.
EL MODELO 'LIVING'
Por este motivo, grandes grupos de inversión han puesto el foco en la capital navarra. Vienen con un modelo de negocio distinto al tradicional del colegio mayor o de las residencias gestionadas por congregaciones religiosas. Vienen con el modelo europeo living, donde todo gira en torno al confort del estudiante y las relaciones sociales.
Actualmente, Pamplona tiene un ratio de 7 estudiantes por cama, cuando la media nacional es de 16 estudiantes por cama. De hecho, es la ciudad donde existe una mayor oferta de alojamiento respecto al número de universitarios. Y la oferta va a seguir creciendo. Pamplona contará para el curso 2023-3024 con una nueva residencia que actualmente está en construcción en Arrosadía, cerca de El Sadar. Tendrá 340 habitaciones. En la avenida Juan Pablo II en Lezkairu también está proyectada la construcción de una residencia con 280 plazas. El tercer proyecto es el localizado en los terrenos de la Casa de Misericordia, con 140 plazas.
Hubo un cuarto proyecto de residencia en los terrenos de la antigua Super Ser. Como se recordará, la firma holandesa Ten Brinke planeó construir un hotel, una residencia de la tercera edad y una residencia de estudiantes, pero en febrero de este año desistió del proyecto. Por otro lado, en la proyectada zona comercial al sur Azpilagaña sur está previsto reservar una parcela para residencia.
TRES PROYECTOS
Arrosadía. Actualmente está en construcción en Arrosadía una residencia con capacidad para 340 personas. Está promovida por el grupo británico Amro Partners, con una inversión de 44 millones de euros. Estará terminada para el verano de 2023. Tendrá también zonas comunes como comedor, gimnasio, salas de estudio, salas polivalentes y aparcamiento.
Lezkairu. En la avenida Juan Pablo II, la firma luxemburguesa Corestate Capital prevé construir una residencia de 280 plazas para el año 2023. Las obras no han comenzado. La inversión prevista es de 30 millones.
Casa de Misericordia. El proyecto de zona comercial incluye una residencia de estudiantes de 140 plazas. Será un edificio de planta baja más once alturas. Las obras no han comenzado.
EL ESTUDIANTE EXTRANJERO
Cuando se materialicen todos estos proyecto, ¿cambiará la situación y habrá una sobreoferta de plazas? La inmobiliaria JLL no lo ve así. “La movilidad de los estudiantes continúa en ascenso. Cada vez más, los estudiantes españoles se desplazan fuera de su provincia de origen en busca de estudios especializados o de universidades de renombre. Igualmente, el número de estudiantes internacionales sigue creciendo”, afirma Juan Manuel Pardo, director de Living JLL España. El estudio de esta inmobiliaria cita a Valencia, Málaga, Bilbao, Sevilla, San Sebastián, Pamplona y Salamanca como las ciudades que están atrayendo a estudiantes universitarios, tanto nacionales como internacionales, para cursar grados, postgrados o cursos Erasmus.
Hay otro factor que está detrás de este furor inversor, que es la rentabilidad. Según el estudio de JLL, las residencias de estudiantes y las de la tercera edad generan una rentabilidad media anual del 4,75%, cifra superior a la del sector residencial general (3%) y al mercado de oficinas (3,3%). Sólo el retail de los centros comerciales ofrece retornos mayores, del 5,3%. En el caso de las residencias de estudiantes, JLL destaca que en las ciudades pequeñas como Pamplona, la rentabilidad es incluso mayor, del 5,25% de media.
Pamplona, la ciudad más cara (726 euros) por detrás de Madrid y Barcelona
Pamplona no es especialmente barata para los estudiantes de fuera. El precio medio de las residencias universitarias de Pamplona se situó el pasado curso en 726 euros, cifra similar a la de 2019-2020, según el estudio de JLL. Se trata del precio con el 10% de IVA incluido pero sin la manutención ni otros servicios añadidos. Sólo Madrid (961 euros) y Barcelona (869 euros) superan esta cifra. Se aproximan Valencia (706 euros) y Bilbao (687 euros). De las diez ciudades analizadas en el estudio, Málaga es la más económica, con 534 euros.
La horquilla de precios varía en función de la residencia -por ubicación, instalaciones y servicios- pero también por la tipología de habitación. Las hay dobles, individuales y superiores. Por ejemplo, Camplus ofrece habitaciones por 1.045 euros al mes (todo incluido) con cama de 1,30 metros. En Bcome hay estudios con cocina por 826 euros al mes el curso completo. La pensión completa eleva el precio a 1.125 euros. En Livensa Living, más alejada del centro, la habitación standard cuesta 730 euros al mes (sin manutención). En el colegio mayor Roncesvalles, el precio es de 970 euros (pensión completa) y la residencia de María Auxiliadora, junto a la Plaza de Toros, cuesta 710 euros en habitación individual. El Carmelo, en San Juan de la Cadena, 812 euros. Y en la Providencia, 745 euros. En ambos casos en pensión completa.