Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE
Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Obras

El muro de la antigua cárcel se deja ver en la calle Ansoleaga

Lo han constatado en el estudio arqueológico de la obra para instalar buzones de recogida neumática de residuos

La obra para instalar los buzones de recogida neumática de residuos comprende varios metros de la calle Ansoleaga, a la altura de la plaza de San Francisco
La obra para instalar los buzones de recogida neumática de residuos comprende varios metros de la calle Ansoleaga, a la altura de la plaza de San FranciscoEduardo Buxens
Actualizado el 30/09/2021 a las 21:49
El preceptivo estudio arqueológico de las obras para instalar buzones de recogida neumática en la calle Ansoleaga, a la altura de la plaza de San Francisco, ha descubierto un tramo de muro de las antiguas cárceles de Pamplona. Los trabajos sobre el terreno se prolongarán aún unas tres semanas, y se podrá completar entonces otra pieza del puzzle subterráneo de la ciudad, en este caso la prisión que funcionó entre 1735 y 1829, fecha en que se decidió trasladarla a otro solar “fuera del centro”. Razones de salubridad y de hacinamiento propiciaron el cierre.
Los técnicos preveían que podrían aparecer restos de la antigua cárcel, tal y como sucedió en la construcción del aparcamiento subterráneo de la plaza. En 1993, la arqueóloga del Gabinete Trama Mercedes Unzu detalló de manera pormenorizada el estudio llevado a cabo en esta excavación, donde aparecieron restos de distintas épocas, desde la romana, hasta la medieval y la moderna.
Nicolás Zuazúa, es ahora uno de los responsables del Gabinete Trama, que también lleva la excavación actual y explica que lo que queda de la cárcel “son cimentaciones bastante desmontadas”. “Como solía ser habitual, una vez derruida, se dedicaron a recuperar mucha de la piedra y lo que queda en buena medida son las zanjas, donde estaban los muros y algunas piedras”, apunta.
Han aparecido también varias losas de piedra, cuyo origen desconocen de momento.
EL PARKING SUBTERRÁNEO
En la Revista de Arqueología, Mercedes Unzu recordaba que “la agrupación del Aparcamiento encargó a Gabinete Trama un proyecto de actuación conforme a las nuevas decisiones que se habían tomado por parte de Patrimonio y que se referían a un seguimiento arqueológico”. “Como es habitual en todo centro histórico de una ciudad y también en el caso del solar ocupado por la actual plaza de San Francisco, la breve reseña histórico-documental incluida en el proyecto elaborado, hablaba por sí sola. Se conocían de antemano parte de las estructuras que se iban a encontrar, pues su derribo era relativamente reciente y por lo tanto se había comprobado documentalmente. Era el caso de la Audiencia Real y Cárceles Reales; otros, como la iglesia del convento de San Francisco, la Torre del Rey, las murallas medievales y zonas del hábitat del burgo de San Cernin, eran hipótesis que se barajaban y que quedaron confirmadas”, indicaba la arqueóloga.

Los buzones llegan a la plaza diez años después

La plaza de San Francisco es uno de los pocos espacios del Casco Antiguo sin recogida neumática y cuenta con contenedores convencionales. Las obras de urbanización de la calle Ansoleaga permitieron abrir un nuevo ramal subterráneo para enlazar con la conducción hasta la plaza de Trinitarios, al ampliar la estrecha acera que enmarca uno de los laterales de San Francisco y crear una única plataforma, quitando el escalón entre esta acera y la calzada. Al simplificarse el ramal la Mancomunidad retomó el proyecto para concentrar los contenedores frente al número 26 de Ansoleaga. Aprovechará el ramal que, desde la calle Mayor, discurre por Eslava al umbral de la plaza.
El Ayuntamiento de Pamplona también estaba interesado, por estética, para liberar espacio, y evitar el ruido cuando los camiones acuden a vaciar los contenedores.
Ambas entidades llegaron a un acuerdo para costear a medias el proyecto, con un presupuesto de 420.000 euros. La partida municipal quedó recogida en el acuerdo presupuestario entre el equipo de gobierno de NA+ y el PSN aprobado el pasado mayo, si bien la Mancomunidad gestiona la obra. Está previsto instalar 5 buzones: dos de resto, dos de papel y uno de envases. El Casco Antiguo cuenta desde 2011 con 35 puntos de recogida y 123 buzones. La conducción por corrientes de aire suma 6,5 kilómetros de tuberías.
volver arriba

Activar Notificaciones