Viviendas
Un palacete en el centro de Pamplona dará cabida a 8 viviendas
Los propietarios del palacete retoman la idea de segregar el edificio de Víctor Eusa, de 1926, en ocho viviendas


Publicado el 21/08/2021 a las 06:00
Es probablemente una de las casas más admiradas de Pamplona y una de las obras cumbres de la arquitectura civil en la prolija trayectoria de Víctor Eusa (1894-1990). La Casa Goicoechea, -más bien palacete-, situada en el número 1 de la calle Bergamín, transformará su interior para convertirse en ocho viviendas. La familia Goicoechea mantendrá en propiedad la última planta, la de los torreones.
Construido en 1926, frente a otros dos edificios emblemáticos de Eusa -la Vasco Navarra y Casa Aurora, con su característica fachada curva-, el chalet apareció esta semana con una lona en su exterior que anuncia el proyecto de reordenación de viviendas, a cargo de los arquitectos Javier Zulategui y Luis Tena.
Zulategui confirmó ayer la segregación del histórico inmueble y aseguró que las obras en su interior comenzarán en menos de 15 días. No es la primera vez que los propietarios del chalet inician los trámites para dividir el inmueble. En 2013, la familia ya solicitó a Urbanismo del Ayuntamiento de Pamplona la posibilidad de convertir el chalet -de planta baja y tres alturas- en un edificio de ocho viviendas. Urbanismo respondió afirmativamente. Un año después, se solicitaba a la misma instancia los permisos para la construcción de un ascensor. Urbanismo pidió a los propietarios que el ascensor se ubicase en el exterior del edificio, como un elemento anexo, que se levantaría junto a la fachada que mira a la avenida de Roncesvalles.
PARCELA DE 1.089 m2
Tal y como recoge el catálogo de edificios protegidos del Ayuntamiento de Pamplona, Casa Goicoechea se levanta sobre una parcela de 1.089 metros cuadrados, de los que el edificio ocupa 459 y con una superficie construida (baja y tres plantas) de 1.790 metros cuadrados. La descripción que se hace en el catálogo dice que se trata de una vivienda unifamiliar que ocupa el solar en esquina de la Calle Bergamín con la Avenida Roncesvalles, concebido como un palacete o chalet exento.
La planta de este palacete se organiza de forma simétrica con un cuerpo central y cuatro torreones octogonales en las esquinas; en el paño central de la fachada a la avenida Roncesvalles se destaca, también achaflanado, el volumen de un mirador. La composición es básicamente clasicista en la ordenación de la fachada, tanto en su desarrollo longitudinal como en altura, acusándose claramente la composición por partes.
Fernando Tabuenca, en su tesis doctoral dedicada a la obra de Víctor Eusa, asegura que el arquitecto pamplonés “recurre más literalmente al repertorio clásico, con un pórtico de entrada con dobles columnas toscanas y la presencia de pilastras dóricas en el mirador de planta baja”. Tabuenca compara este edificio con otra obra de Eusa, Casa Uranga (en la avenida de San Ignacio), aunque considera Casa Goicoechea de “mayor solidez”.