Residencia

Camino de Santiago dentro de El Vergel

Cuatro residentes del Centro El Vergel han recorrido los 737 km que separan Pamplona de Santiago por los pasillos y jardines. Se pretende extender esta idea a otros asilos para promover la actividad física y psicológica de los ancianos

José Sanz, Patricia Azcona, Montse Equiza, Rafa Echaide, Carmen Maeztu, Pacho Guerrero, Txemi Corcuera y Silvia Garísoain
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José Sanz, Patricia Azcona, Montse Equiza, Rafa Echaide, Carmen Maeztu, Pacho Guerrero, Txemi Corcuera y Silvia Garísoain
José Sanz, Patricia Azcona, Montse Equiza, Rafa Echaide, Carmen Maeztu, Pacho Guerrero, Txemi Corcuera y Silvia Garísoain

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Bosco Hernández. Pamplona

Publicado el 15/07/2021 a las 06:00

Además de los populares Francés y el del Ebro, a partir de ahora Navarra contará con otra ruta por la que llegar a la Plaza del Obradoiro. Discurre a través de los pasillos y jardines de la Residencia El Vergel, y sus primeros peregrinos ya han completado la travesía. Se trata de Pacho Guerrero, de 71 años; José Sanz, de 72 años; Rafael Echaide, de 80 años; y Txemi Corcuera, de 69.

La idea surgió a partir de la situación sanitaria que se vivió en las residencias durante los peores momentos de la pandemia, con los residentes sin poder salir de sus habitaciones. “El equipo del centro reflexionó sobre el estado en el que se encontraban los residentes, y pensamos en cómo incentivar el ejercicio físico y el psicológico”, explicaba Montse Equiza, directora de El Vergel. Con el impulso de la fisioterapeuta del centro, Patricia Azcona, los cuatro caminantes consiguieron cumplir el objetivo de mantenerse ocupados física y mentalmente. “El estímulo de llegar hasta Santiago les ayudaba a tener un objetivo, una motivación para mantenerse activos”, comentaba Patricia.

El método para seguir su progreso era sencillo. En vez de una pesada mochila con un saco de dormir, cantimplora y ropa de recambio, llevaban un podómetro para contabilizar sus pasos y la distancia que recorrían. De esa manera podían saber en qué punto del Camino se encontraban. Silvia Garísoain, la peluquera de la residencia, también les apoyó en su recorrido. Ella les acompañó en su itinerario por las etapas de la Ruta Jacobea y, una vez llegaron todos a Santiago y en su imaginación abrazaron al santo, les entregó un libro personalizado en la ceremonia celebrada este miércoles en el gimnasio de la residencia. En él plasmó con acuarelas su paso por las ciudades, pueblos y monumentos que separan la Rochapea de Santiago de Compostela, y añadió el contexto histórico de esos lugares como recuerdo de su peregrinación.

CUATRO PEREGRINOS

737 kilómetros. Cada uno a su ritmo, pero esa es la distancia que han recorrido Pacho, José, Rafa y Txemi, al que Patricia, una de las fisioterapeutas, se encontró más de una vez caminando por los pasillos de la residencia. Ella le propuso iniciar el Camino de Santiago en noviembre, y poco a poco, los otros tres se fueron sumando a la peregrinación. Rafael, a sus 80 años, fue el más rápido: en cuatro semanas ya podría haber estado disfrutando de un pulpo a la gallega en la Plaza del Obradoiro. Solo por las mañanas caminaba durante tres horas. Por su parte, Pacho recorría unos 20 kilómetros al día. Con la concha al cuello, él ya está pensando en el próximo desafío. “Ahora tocará regresar desde Santiago, ¿no? Ya le he comentado a la dirección la posibilidad de realizar el Camino de verdad en septiembre. No creo que suceda, pero habría que intentarlo”, comentaba entre risas Pacho.

Cada uno iba por separado a su ritmo, imaginándose a su paso las catedrales de Burgos y de León, o el Palacio Episcopal de Astorga. Sin embargo, sí han tenido tiempo para compartir historias de su vida. En cuanto uno de ellos anunciaba que acababa de llegar a una ciudad o un pueblo, los otros aprovechaban para contar anécdotas de cuando pasaron por allí en tiempos pasados.

Montse Equiza, la directora del centro, insistió en la propuesta de extender esta idea a otras residencias de Navarra con el objetivo de promover el cuidado del bienestar físico y psicológico de los residentes. Carmen Maeztu, consejera de Derechos Sociales, agradeció a los trabajadores y a la dirección de la residencia su ayuda para llevar a cabo la peregrinación. “Habéis demostrado que a veces la imaginación y las ganas acaban sacando adelante proyectos tan hermosos y útiles como este. También nos habéis enseñado que, paso a paso, sin importar el ritmo, se acaba llegando al objetivo”, recalcó la consejera.

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