Animsa
Pamplona usa los ordenadores para calentar el agua en Policía Municipal
Un sistema reutiliza el calor que se extrae al refrigerar el Centro de Procesamiento de Datos. La inversión ha costado 78.000 euros (subvencionados al 70%) y se ahorrará entre el 60 y el 80% de gasto de gas


Actualizado el 30/07/2020 a las 06:00
Hoy 30 de julio, las altas temperaturas que se alcanzarán en Pamplona parece que van a ser tema de conversación obligado. Poca más utilidad van a tener los más de 40 grados que se esperan para los dos últimos días del mes de julio, nula comparada con el rendimiento que el Ayuntamiento de Pamplona ha empezado a obtener del calor que desprende el Centro de Procesamiento de Datos de Animsa, la sociedad de informática municipal. Un sistema instalado recientemente permite, por ejemplo, reutilizar ese calor para calentar el agua sanitaria que utiliza Policía Municipal en sus instalaciones, ubicadas, como las de Animsa, en la calle Monasterio de Irache.
La instalación, según informa el consistorio, mejorará la eficiencia energética ya que podría reducir la demanda de gas natural de entre el 60 y el 80% para agua caliente.
EL CALOR DE LA INFORMÁTICA
Tal y como explica el consistorio en una nota de prensa, “los Centros de Procesamiento de Datos (CPD) tienen una demanda de refrigeración para la extracción de calor constante debido al calor generado por los propios equipos informáticos”. Es decir, el calor extraído se recuperará de la enfriadora del CPD gracias a un sistema denominado ‘boostherm’.
El sistema, además de recuperar la energía térmica permite optimizar la instalación por medio de un depósito de inercia que junto con el aprovechamiento del excedente también mejora la eficiencia energética del conjunto de la instalación. El proveedor del sistema ha sido la empresa Navas, S.A. El desarrollo de la fontanería la han realizado las empresas Eulen y Erisa. La inversión total en la medida se sitúa en torno a 78.000 euros, de los que el 70% ha sido financiado por el proyecto Stardust con fondos europeos.
De esta manera se pretende recuperar entre 130.000 y 175.000 kWh al año. Esto supondría una reducción en la demanda de gas natural para agua caliente sanitaria de entre el 60 y el 80%, alcanzando entre el 10 y el 14% del gasto total de gas natural.
A partir de ahora, el sistema implantado será monitorizado por medio de la Plataforma Ciudad que también se está desarrollando dentro de Stardust. Así se validarán todos los datos reales de recuperación, la optimización de su funcionamiento y la demanda energética real. Uno de los objetivos de este tipo de proyectos y su correspondiente monitorización digital es la validación real de los datos de diseño.
UN EDIFICIO PUNTERO
La nueva instalación, junto con la implantación de la micro Smart Grid eléctrica (red eléctrica inteligente) que se está implementando en el edificio, hace que este pase a ser en conjunto una de las instalaciones más modernas en la edificación actual de Pamplona y puntera a nivel nacional, ya que combina tecnologías de recuperación de energía térmica, generación renovable (con la cubierta fotovoltaica instalada recientemente), almacenamiento de energía eléctrica (implementación de baterías eléctricas de segunda vida) y tecnología de vehículos eléctricos V2G.
EL PROYECTO STARDUST
Junto con las ciudades de Trento (Italia) y Tampere (Finlandia), Pamplona es una de las ciudades ‘faro’ del proyecto europeo Stardust, coordinado por el Centro Nacional de Energías Renovables (CENER). Iniciado en 2017 con una duración de 5 años, cuenta con un consorcio formado por 29 socios (9 ciudades, empresas públicas y privadas, centros tecnológicos, universidades y pymes) procedentes de nueve países europeos. Se inició con un presupuesto de 21 millones de euros de los que la Comisión Europea aportaba una subvención total de 18 millones de los que 5,5 estaban previstos para actuaciones en Pamplona.
El objetivo del proyecto Stardust es probar soluciones encaminadas a aumentar la eficiencia energética global, y mejorar la calidad de vida en las ciudades faro, así como la estimulación de la economía local y la aparición de nuevos modelos de negocio. La forma de conseguirlo es mediante la integración de los sectores de la edificación, la energía y la movilidad eléctrica, utilizando las más avanzadas tecnologías de la información y comunicación, la conectividad e internet.