Ficción hecha realidad
Alexia sirve cervezas en la Plaza del Castillo de Pamplona


Actualizado el 01/06/2020 a las 19:18
Se acuerdan de aquellas películas o proyectos futuristas en las que un robot era capaz de atraer nuestra atención hasta el punto de que todavía hoy no lo hemos olvidado? Ejemplos, miles. Como R2D2, en la Guerra de las Galaxias, ese mítico Mazinger Z para los nostálgicos de los años 70 y 80, o el tierno WALL-E, una de las apuestas de Disney para los más pequeños. Bien. ¿Y qué me dirían si les aseguro que desde ayer un humanoide sirve cervezas y cafés en la neurálgica Plaza del Castillo?
La ficción hecha realidad en el bar Baviera como sala de pruebas para depurar el proyecto que Patxi Larumbe y su equipo, a través de la empresa Cocuus, han puesto en marcha este último año. Motivados quizá más por la crisis sanitaria del coronavirus, encontrar un camarero que no se contagie ni tampoco transmita el virus ha servido de aliciente en ambas direcciones.
Para poner a prueba el robot, llamado Alexia, basta con gestionar una programación previa en la que este androide con aspecto de persona, de 1,60 metros y 80 kilos, sea capaz de diferenciar la localización de las mesas en la terraza y ayudar a los camareros a la hora de servir los pedidos. “Los clientes solamente deberán recoger de la bandeja de Alexia lo que el robot les lleve y pulsar un botón para que pueda regresar al punto de partida, donde seguirá trabajando en conjunción con el resto de empleados”, explica Larumbe, quien deja claro que en ningún momento busca ser sustitutivo de un puesto laboral.
VELOCIDAD DE CAMBIO
En el contexto de vivir una experiencia nueva dentro del cambiante mundo de la hostelería, además de diferente y simpática, los promotores de la idea solo pretenden que la gente se olvide del problema del covid y disfrute colgando una foto en las redes sociales. “Es verdad que hay variables impredecibles, como la respuesta de los niños o si un borracho empuja al robot, pero entendemos que puede funcionar bien”, asumen Larumbe y Santos Muñoz, quien se encuentra al frente del bar Baviera.
Con un precio de compra que oscila entre 4.000 y 8.000 euros, desde Cocuus también ofrecen el alquiler de Alexia por unos 250. “Está pensado para sorprender, quizá en bodas o para empresas de catering”, valoran. De momento, el novedoso humanoide seguirá hoy en la Plaza del Castillo, a la espera de más clientes. Los mismos que podrán preguntar a su nuevo camarero cualquier duda, desde la temperatura que hará el lunes hasta el año de fallecimiento de Víctor Eusa. “La tecnología avanza a un ritmo vertiginoso y, nos guste o no, tenemos que aprender a manejar estas nuevas experiencias en todos los sectores”, aventura Santos.
Mientras, Alexia sigue rodando, cerveza en bandeja.

