EDURNE ELÍO - DRA. GENERAL DE COMUNICACIÖN
"Informar es un deber del Gobierno, pero si vendes humo lo acabas pagando"
- "Después del hundimiento, regresamos con Álvaro Miranda a Itoiz y recordamos con el piloto de la barca la aventura"
Actualizado el 14/08/2011 a las 15:23
Hasta en el país que más alardea de su democracia, los EE UU, ha habido presidentes que se referían a los periodistas como "perros" que les mordían en las piernas y otros que, como Roosvelt, defendían la importancia del periodismo de investigación "siempre y cuando el periodista supiera en qué momento debe dejar de investigar". Y a pesar de todo, periodistas y políticos se siguen necesitando, aunque sus objetivos sean muy distintos. Acercarse a la verdad unos, defender su verdad los otros. Edurne Elío Aldunate (Pamplona, 16 de marzo de 1976) nació con vocación de lo primero. Ya de niña, acudía desde su casa, en la Calle Mayor, a Radio Requeté, en Yanguas y Miranda, para hablar en programas y cantar. Decidió estudiar periodismo "con el esfuerzo de una familia humilde" y fichó por Diario de Navarra al acabar la carrera hace poco más de una década. En 2006, aprobó una oposición de periodista en el Ayuntamiento de Pamplona y un año después fue nombrada jefa de gabinete del consejero Álvaro Miranda. Ahora, ha sido llamada a ocupar la dirección de comunicación del Gobierno de Navarra. Al otro lado de la frontera entre prensa y poder. Está casada con un periodista y es madre de dos hijos.
¿Para qué necesita el Gobierno una directora de comunicación?
Porque la comunicación es básica en un Gobierno. El Gobierno está para servir a los ciudadanos y los ciudadanos necesitan saber qué está haciendo el Gobierno por ellos. La comunicación es un deber del Gobierno con los ciudadanos. La única manera de rendir cuentas ante quien te ha elegido,
El problema es que todos los Gobiernos, incluido el suyo, ¿no suelen caer en la propaganda?
No lo creo. Es cierto que la gente lo puede percibir así. Pero sólo puedes contar lo que haces o lo que no haces. Si tú estás vendiendo humo, la gente no es tonta. Si engañas, al final te pillan y lo acabas pagando. Las urnas te ponen en tu sitio.
Ya sabe usted que hay formas muy sutiles de introducir la propaganda y usted, que ha trabajado con el consejero de Economía, también sabe que incluso se pueden hacer lecturas muy distintas de los mismos datos del paro...
Pero fíjese, ahora es muy fácil para cualquier ciudadano acceder a todo tipo de información, incluso llegar directamente a la fuente, que es el Instituto Nacional de Estadística, que publica la EPA... Si dices la verdad la gente te entiende, aunque a veces les tengas que dar disgustos. Pero así podrá tomar decisiones. Si, como otros, te dedicas a buscar eufemismos a la palabra crisis, al final el ciudadano se queda desconcertado y la realidad se impone a todo.
El Plan Moderna, vendiendo logros a más de 20 años vista, fotos aquí y allá, ¿no fue un poco de humo, un balón propagandístico para el anterior Gobierno?
No, para nada. De hecho tuvo el respaldo en el Parlamento de todos los grupos políticos, salvo Nafarroa Bai. Igual sí que lo suyo fue un acto más propagandístico. Ellos se quejaban de que el Moderna no incentivaba el euskera, cuando es un plan de cambio de modelo productivo. A largo plazo y que ha contado con la sociedad.
Bueno, ¿y diez periodistas trabajando en la dirección de comunicación del Gobierno y otros tantos en las jefaturas de gabinete de cada consejero, no son "parapetos" ante las fuentes de información?
Debería ser lo contrario. Yo en cuatro años como jefa de gabinete de Álvaro Miranda creo que nunca he sido parapeto de nada. Y si un jefe de gabinete es parapeto, no está cumpliendo bien su trabajo.
¿Me va a decir que en su época profesional no batalló contra más de un jefe de gabinete?
Sí, claro que me ha tocado y me ha parecido mal. No puede haber ese tipo de barreras en un Gobierno.
Aquella niña de la radio, ¿siente que ha cambiado de bando?
(Respira hondo) Sí, si atendemos a la figura más literaria del periodismo, la de los periodistas como perseguidores de la verdad. Lo cierto es que no tiene nada que ver el trabajo en un periódico, como estuve yo 8 años, buscando la información del día a día, de perseguir todo, con el papel de comunicación institucional. Pero yo no hablaría tanto de bandos.
¿Y no ha llamado usted nunca a un periodista para censurarle un titular porque no le ha gustado?
Salvo casos de faltar a la verdad, en que sí he pedido una rectificación, habré llamado a un periodista tres veces en cuatro años. A veces entiendo que es muy difícil que entren los matices en un titular de ocho palabras, pero estás muy volcada en los temas, y temes que el lector sólo se quede en el titular.
Se identifica la directora con la ideología del Gobierno?
Yo soy independiente y eso es sano, no estar afiliada a un partido. Así una no tiene tentación de vender unas siglas.
¿Trabajaría con otro Gobierno?
Yo tengo unos valores básicos y unos principios. Y, por ejemplo, el nacionalismo no entra en ellos.
El Caso Murdoch, con una censurable relación entre medios y poder, ha sobresaltado a la opinión pública ¿Tiene el ciudadano que desconfiar de la relación medios-poder en Navarra?
Creo que no hay motivos. Ningún Gobierno, como el de Navarra, está tan controlado por los medios de comunicación.
¿Por qué lo dice?
En Navarra cada medio de comunicación tiene una ideología, pero no hay un medio de comunicación que se pueda decir afín al Gobierno. Ni yo he tenido nunca la intención de hacer ningún pacto con nadie, ni desde el otro lado creo que haya esa tentación. Los medios de comunicación tienen muy claro cuál es su papel en Navarra. Para unos su papel es contar las cosas que pasan, en otros casos se tiñen de tintes ideológicos y hagas lo que hagas siempre va a estar mal.
¿Acaso echa de menos el Gobierno foral una televisión autonómica en la que pueda nombrar a su director general?
Creo que eso no sería sano. Creo más en la pluralidad y en que los ciudadanos disfruten de una prensa y unos medios libres. Lo de tener una televisión propia sí que es propaganda, vas a intentar controlar los contenidos y eso no es bueno para nadie. Y el medio no va a tener credibilidad.
¿Qué problema hay para que no se regularice la emisión de ETB en Navarra ?
Hay un protocolo firmado por los dos Gobiernos y vamos a ver si son capaces de entenderse y ver qué solución se puede adoptar. Hay un tema que es el del dinero. ¿Se debe pagar un millón de euros de los contribuyentes? Pero debe ser estudiado pues es cierto que también hay ciudadanos que lo piden.
Hablando de gastos y contribuyentes. ¿Van a mantener el Consejo Audiovisual de Navarra ahora que la Ley no obliga a ello?
Como todo en esta vida, hay que replantearse y estudiarlo. Estamos en pleno proceso de reordenar la corporación pública empresarial, todas las sociedades públicas. El Gobierno deberá decidir si tiene sentido o no que siga el Consejo Audiovisual.
¿Y su opinión como ciudadana? ¡Mójese un poco!
Por mi deformación por estos cuatro años en Economía y Hacienda, sé que cada euro es un euro que has cogido al ciudadano del bolsillo y se debe traducir en servicios, productos, inversiones. Tener resultados. Por eso pienso que debe estudiarse bien su continuidad o no.
Las redes sociales se convierten en un altavoz ante la opinión pública y en el que cada día intervienen más los políticos. ¿Tiene miedo de que por esas fisuras se escapen opiniones disonantes con la uniformidad de Gobierno?
Se debe distinguir entre el plano personal y el profesional. Yo tengo cuentas en Facebook, Twitter, pero no se me ocurren hacer comentarios que se puedan malinterpretar. Y, sí, muchos consejeros utilizan Twitter, una herramienta que permite comunicar. Pero hablar de fisuras es como si todo estuviera controlado, censurado, y no es así. El problema, es cierto, es que alguien pueda meter la pata, confundir su opinión personal con lo que es su cargo.
¿Como cuando un director general del Gobierno opinó estos Sanfermines desde la plaza de toros en contra de las corridas?
Pues igual podría ser un ejemplo. Me pueden gustar o no los toros, pero se debe tener cuidado con ciertos comentarios que puedan confundirse con el cargo.
Usted planificó la visita del consejero Miranda con la prensa al pantano de Itoiz, ¿cuando su barca zozobró, no deseó haberse hundido en el agua con él?
Me acuerdo perfectamente. En principio era una idea buena. Era febrero y todos querían montarse en la barca, con sus abrigos grandes de lana. Una vez que ves que no ha pasado nada y que han sacado al último del agua dices, pues nos hemos zambullido y ya está. Incluso volvimos a Itoiz después y recordamos la aventura con el piloto de la barca.
Habilidades y carencias en la comunicación de los políticos navarros
Empiece por la presidenta Yolanda Barcina, ¿qué puede decir de sus dotes de comunicación?Suele dar en el clavo con el mensaje. Utiliza un lenguaje claro y persuasivo. Aunque a veces como tiene las cosas tan claras, al ciudadano le puede llegar a abrumar.
¿Y el ex presidente Sanz?
Tiene la habilidad de ser muy natural e incluso mejor comunicador de lo que a veces parecía, aunque algunas veces descuidó que era el presidente del Gobierno y que todo lo que se dice se dice como presidente del Gobierno. Un comentario como el de la cena de los 400 euros es algo que ni él lo pensaba así, te pueden acabar marcando, ¿Su anterior jefe, Álvaro Miranda?
Él tenía muy claro que había que contar las cosas de la economía de forma clara, como si se lo contaras a tu madre. Su problema es que habla muy rápido, rapidísimo y a veces los nervios pueden hacer parecer que el mensaje no es tranquilo.
¿Cómo valora la comunicación de Roberto Jiménez?
Como ciudadano percibes que es una persona que trabaja y que tiene muchas ganas, es importante transmitir eso, pero igual le falta naturalidad. Su discurso y su tono puede resultar un poco artificioso a veces, lo que resta credibilidad al mensaje.
¿Y la de Patxi Zabaleta?
Es un buen orador, pero acostumbra a mostrar imagen de un hombre crispado.
¿Qué tal lo hace Maiorga Ramírez?
Coincidimos en muchas comparecencias en el Parlamento solicitadas por Nafarroa Bai y es un parlamentario que se prepara mucho los temas, e incluso aporta cierta guasa. Pero a veces se lía un poco, y, aunque tenga el mensaje claro, suele mezclar muchos datos y el cóctel a veces no es muy bebible.
¿Qué hay sobre Cervera?
Es un buen comunicador, lo sabe, y se siente cómodo en los medios de comunicación y redes sociales. Quizás su vehemencia, las formas, le pierden un poco.
Acabe con José Miguel Nuin
Le falta llegar a la gente. Aunque tenga un discurso, hay que conseguir llegar, preocupar y movilizar al ciudadano.