LA ENTREVISTA QUE SIEMPRE SOÑÉ
El relato de un viaje en primera persona
Publicado el 11/11/2012 a las 14:34
NIDIA PINO DUARTE (14 AÑOS)
La experiencia de viajar a Frankfurt fue impresionante, nunca me habría imaginado lo grande que sería la entrega de premios y todo lo demás. El primer día fue el día en el que más nos relacionamos con los argentinos y fue genial, eran muy majos. Si tuviera que elegir un momento de todo el viaje, sería incapaz. Todo fue genial, hasta el último momento. Al principio no hablamos con los alumnos argentinos, era un poco incómodo. Pero cuando comimos juntos en el periódico alemán, empezamos a hablar con Guadalupe y Wanda. El martes a la tarde cuando llegamos al hotel hablamos con Santos y Renzo, que son igual de majos que las chicas.
Cuando fuimos al colegio, Rosi y yo no sabíamos muy bien qué hacer. Marielle, la chica que nos acompañaba, en realidad hablaba muy poco español y casi no nos entendíamos, pero aún así nos enseñó todo el colegio y nos metió en un par de clases para ver cómo funcionaban allí.
Toda esta experiencia me ha ayudado mucho a ver cómo son los estudios en otros países, tanto en Alemania (cuando fuimos al colegio), como en Argentina (cuando los argentinos nos contaban cosas de sus colegios). Me he dado cuenta de que todo es muy diferente a como lo es aquí en España.
En definitiva, creo que este viaje me ha enseñado mucho, además, me lo he pasado genial y he hecho unos muy buenos amigos.
ROSA CRUZ CHUECA (14 AÑOS)
El domingo, que fue el viaje de ida, fue impresionante porque nunca había montado en avión y me pareció fantástico. Además, vi por primera vez a los argentinos que ganaron el premio y me parecieron muy majos, aunque aún no habíamos hablado mucho. Al día siguiente fue la entrega de premios. Me impresionó muchísimo, porque pensaba que iba a haber menos gente, que le iban a dar menos importancia al concurso, y ahí me di cuenta de que en realidad el trabajo que hicimos en equipo era muy importante y que a la gente le importaba. Después del acto, fuimos al periódico más importante de Alemania, Frankfurter Allgemeine Zeitung, que no pensaba que pudiera ser tan diferente al nuestro.
Los edificios estaban separados, pero unidos por un puente que me gustó mucho, y me pareció muy original. Comimos en el comedor del periódico, donde ya cogí relación con las argentinas y me parecieron muy majas y me cayeron muy bien. Por la tarde estuvimos con los argentinos en el hotel, donde hicimos más relación con los chicos.
También fuimos a Hungen a ver un colegio, y fuimos en tren. No sabía que existían de doble piso, y me sorprendió. Conocimos a una alumna que sabía español, y nos enseñó el colegio, que por cierto era enorme. Tenía once edificios, patios grandes y era fantástico. Luego nos entrevistaron unos periodistas alemanes y nos sacaron fotos. Comimos en un restaurante que me llamó mucho la atención. Era precioso y además tenía hinchables dentro para jugar.
Por la tarde nos dedicamos a visitar un poco Frankfurt, que es una ciudad enorme, y había de todo. Lo que más me llamó la atención fue ver tantos edificios tan altos y las tiendas que daban todas al mismo edificio donde había escaleras mecánicas gigantes. Tuvimos más tiempo por la tarde, y lo aprovechamos para estar con los argentinos y conocernos más, ya que era el último día y cenamos otra vez juntos. La verdad que me gustó mucho estar con ellos porque aprendimos cosas de Argentina y los problemas que hay...
El miércoles ya era para el viaje de vuelta. No me apetecía volver a España, ya que para mí ha sido una experiencia inolvidable.