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Nutrición

Aitor Arrazola, el nutricionista de Pamplona que ayuda a perder peso "sin convertir la dieta en una cárcel"

Aitor Arrazola celebra el tercer aniversario de su clínica de nutrición en Ansoáin, especializada en acompañar a adultos que buscan adelgazar de forma sostenible y compatible con su vida cotidiana

Aitor Arrazola, nutricionista en Pamplona, tiene su clínica en Ansoáin
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Aitor Arrazola, nutricionista en Pamplona, tiene su clínica en AnsoáinCEDIDA (IVAN DELGADO)
Aitor Arrazola, nutricionista en Pamplona, tiene su clínica en Ansoáin

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Publicado el 09/10/2026 a las 05:00

El nutricionista Aitor Arrazola celebra el tercer aniversario de su clínica en Ansoáin con una idea que ha marcado el proyecto desde el principio: especializarse en un perfil de paciente concreto para poder conocer mejor sus necesidades y acompañarlo hacia una pérdida de peso que pueda mantenerse en el tiempo. Tres años después, el balance de este joven pamplonés es “muy positivo” y el objetivo sigue siendo el mismo: ayudar a cada vez más personas a cuidar su salud sin recurrir a dietas extremas ni planteamientos difíciles de mantener.

Este centro de nutrición está especialmente dirigido a hombres y mujeres, principalmente entre los 30 y los 60 años, que en algún momento han dejado de priorizar su salud y su físico por las exigencias del día a día: responsabilidades familiares, trabajo, estrés, hábitos adquiridos o determinados cambios vitales.

También hay personas que llegan después de haber ganado peso a raíz de una lesión, de dejar de fumar o de cambios hormonales, como puede ocurrir durante la menopausia. “Lo que tienen en común sobre todo esas personas es que utilizan la comida como gestor emocional para paliar el estrés del día a día”, explica Arrazola.

Una de las claves para perder peso, no tener prisa

Uno de los principales errores que encuentra el nutricionista en quienes llegan a la clínica Aitor Arrazola Nutrición después de haber probado diferentes métodos para adelgazar es querer resultados demasiado rápidos. “Hay personas que piensan que en tres meses van a solucionar lo que han ido haciendo mal durante muchos meses, incluso años”, señala.

Por eso, el planteamiento de este centro de nutrición parte de entender la pérdida de peso como un proceso que requiere tiempo, compromiso y organización. Las obligaciones familiares, los horarios o el estrés pueden dificultar el cuidado personal, pero, en opinión de Arrazola, no tienen por qué convertirse en una barrera definitiva.

Planes de alimentación adaptados a la vida real

La filosofía de esta clínica se aleja de las dietas basadas en prohibiciones. Para este profesional pamplonés, un plan nutricional solo tiene sentido si la persona puede imaginarse manteniéndolo a largo plazo.

“La hoja con el plan nutricional que van a recibir la tienen que revisar y tienen que verse comiendo de esa forma durante el resto de su vida. Si no, algo falla”, explica Aitor Arrazola.

Por eso, su método no busca convertir la alimentación en una lista interminable de alimentos prohibidos. “La forma de trabajar que planteamos no debe convertirse en una especie de cárcel para la persona. No nos gusta prohibir ningún alimento o ningún grupo de alimentos. Nuestra forma de trabajar no exige prohibición, exige compromiso y coherencia interna”, resume este nutricionista de Pamplona.

Esta filosofía también se traslada a las situaciones sociales. Una comida familiar, una cena con amigos, un restaurante o un viaje no tienen por qué quedar fuera del proceso. De hecho, el propio planteamiento contempla una comida o cena semanal algo más especial, además de proporcionar herramientas para que cada paciente pueda afrontar estas situaciones con tranquilidad.

El acompañamiento de un nutricionista para mantener los resultados

Más allá de la alimentación, Arrazola considera que el acompañamiento es una pieza fundamental para muchas de las personas que llegan a su consulta. Algunos pacientes buscan precisamente contar con alguien que les ayude a mantener el compromiso con el objetivo que se han marcado.

“Vienen en busca de tener a una persona al lado a la que le tienen que rendir cuentas para poder comprometerse de verdad. Yo les sirvo de ese compañero de viaje al que no pueden fallar”, explica.

El objetivo, por tanto, no se limita al número que aparece en la báscula. Según la experiencia de Aitor Arrazola, durante el proceso, los pacientes también pueden percibir otros cambios relacionados con su bienestar cotidiano: que la ropa queda más suelta, una reducción del perímetro de cintura, mayor energía y vitalidad, mejores digestiones o una menor sensación de inflamación.

Tres años ayudando a perder peso en Ansoáin

Después de tres años de actividad en Ansoáin, lo que más satisface a Aitor Arrazola es el impacto que este trabajo puede tener en la vida de sus pacientes. "Saber que estoy impactando de forma positiva a las personas en algo tan importante como la salud, tanto física como mental", resume.

De cara a los próximos años, no plantea grandes cambios en la filosofía que ha guiado el proyecto desde su apertura. Su objetivo es continuar con esa especialización y poder llegar a más personas que quieran mejorar su salud y su relación con la alimentación.

Porque, para este nutricionista pamplonés, perder peso no debería consistir en aguantar una dieta durante unas semanas o meses, sino en encontrar una manera de alimentarse que pueda acompañar a la persona mucho más allá del proceso inicial.

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