Día Mundial del Farmacéutico
Urtzi Urionabarrenetxea, farmacéutico de Urdiain: "Es sacrificado, pero es el mejor trabajo que he tenido nunca"
Hace cinco años se decidió a abrir la botica en un pequeño pueblo de Sakana donde afirma que desarrolla "el mejor trabajo que ha tenido nunca"


Publicado el 27/09/2026 a las 05:00
Donde muchos ven inconvenientes, Urtzi Urionabarrenetxea Zarrabe, vizcaíno de 45 años, vio oportunidades. Lanzarse a abrir una farmacia en un pueblo como Urdiain, con 647 habitantes, puede parecer poco atractivo pero es un mundo donde, además de dispensar fármacos y de la atención farmacéutica, caben servicios con los que destacar: desde la formulación magistral, a la dietética o la ortopedia, entre otros.
“Es muy vocacional”, reconoce Urionabarrenetxea. “Pero estoy encantado”, añade. Su trayectoria explica, en parte, su decisión. Decidió estudiar farmacia en la Universidad de Copenhague (Dinamarca), la especialidad de farmacia hospitalaria en Irlanda del Norte y trabajó en un hospital público. “Tengo un perfil muy clínico”. El arraigo, la familia y la montaña fueron determinantes en su decisión de volver y durante un tiempo estuvo trabajando en el sector de la industria farmacéutica. “Echaba de menos la clínica. Poder aportar mi conocimiento para tener a la gente lo mejor cuidada”.
Con esta idea, en marzo de 2022 se puso al frente de la farmacia en esta localidad de Sakana, que también presta servicio a Bakaiku e Iturmendi. “No me gustaba la idea de estar en una ciudad, con gente de paso. Quería conocer a los pacientes, tener un seguimiento y ver su evolución”.
A su juicio, es lo que le da sentido a la profesión. Unido a la atención farmacéutica, elabora fórmulas magistrales (medicamentos personalizados), que complementan los ingresos. Tiene un pequeño laboratorio en la trastienda para realizar los preparados que le encargan desde boticas de toda Navarra: de Etxalar a Tudela. “Cuando me hacen un encargo insisto para quién es, dónde y cómo se va a aplicar. La información es importante. No es igual la piel de una persona mayor que la de un niño, por ejemplo. Y me gusta saber cómo le ha ido al paciente”, afirma. “Es una atención farmacéutica individualizada”.
UN ROL ACTIVO
No lo esconde. El inicio fue duro. “Daba un poco de miedo pensar dónde me estaba metiendo”. Y recuerda la foto real de la botica en Navarra: la mayoría pequeñas y justas de recursos. “Exige mucho trabajo, en mi caso por las fórmulas”. Y, por supuesto, pocas vacaciones, por no hablar de las guardias. “Es sacrificado, pero es el mejor trabajo que he tenido nunca”.
Por eso, reivindica más apoyo por parte de las instituciones, la inclusión del farmacéutico en el sistema sanitario y en la colaboración multidisciplinar. “Muchos municipios no tienen consultorio médico o solo unos días”.
En ese marco, la farmacia tiene un rol importante para cubrir el servicio sanitario. Así, la comunicación con el médico de la zona es habitual aunque en un medio rural la accesibilidad y la confianza de la población le lleva a solucionar muchas cuestiones. Con todo, “tengo los criterios de derivación muy claros y si tengo dudas también. Pero sí, hago una criba”. Además, participa en Escuelas de Salud encaminadas a dar formación a la población y cuidadores.
“El futuro será cada vez más asistencial y tendremos más peso”, cree. “Se necesita más gente con visión clínica. No es una mera dispensación sino que va más allá”. Esta relación recompensa. Es lo que más llena y es la ilusión que necesitan ver las nuevas generaciones”.
Muchos estudiantes comienzan la carrera con visión clínica, añade. “Quieren hacer cosas y lo pueden hacer pero cada farmacia es un mundo”. Y apuesta por unirse e innovar con nuevos servicios profesionales donde el farmacéutico sea un agente activo e integrado. “Tienes un rol activo”, a lo que se suma que su presencia juega a favor de la lucha contra la despoblación.
Todo depende de cada persona y su curiosidad. Por ejemplo, Urionabarrenetxea hizo también un posgrado en la UPV cuyo trabajo final fue el diseño de un servicio para ayudar a los pacientes a retirar las benzodiacepinas (ansiolíticos), por el que ha recibido el premio del Colegio de Farmacéuticos a la mejor iniciativa en el ámbito de la farmacia comunitaria.