Ola de calor
Un experto de la Universidad de Navarra da consejos para airear la casa: el 'truco' de la botella de hielo
Abrir las ventanas situadas en lados opuestos de la casa y tratar de evacuar el aire caliente que se almacena en el techo pueden aliviar el bochorno


Publicado el 11/07/2026 a las 05:00
Aunque las temperaturas máximas que han superado los 40 grados empiezan a dar una ligera tregua, el calor sofocante sigue instalado dentro de las casas, donde las familias tratan estos días de refrescar como sea las estancias que rondan los 30 grados.
Hay diferentes métodos que se pueden llevar a cabo en los domicilios para hacer algo más llevadero el calor que azota Navarra estos días.
Para Juan Carlos Ramos, profesor catedrático del área de Ingeniería Térmica y de Fluidos de Tecnun (Universidad de Navarra), la mejor forma de luchar contra el calor en las viviendas que no dispongan de aire acondicionado es conocer "cómo funciona el aire dentro de un espacio cerrado".
En caso de querer refrigerar la vivienda y evitar la entrada de calor en la misma, el mejor método es ventilar la casa para renovar el aire y expulsar el que queda viciado dentro de la estancia.
Para ello, lo más eficaz es hacerlo a primera hora de la mañana, cuando todavía no aprietan tanto las temperaturas. Pero esto ha sido casi misión imposible estos días, ya que las temperaturas nocturnas también han sido altas.
Es conveniente tener las persianas bajadas y las ventanas cerradas en las horas más altas de calor, sobre todo entre las doce del mediodía y las seis de la tarde, cuando el sol está en su cénit. La finalidad es la de evitar que entre el calor y crear un efecto invernadero en el domicilio. Asimismo, "hay que tener en cuenta el tamaño de la sala o si le da el sol directamente", añade Ramos.
Por la noche, alrededor de las ocho o nueve -que suele ser la hora en la que bajan las temperaturas-, "sería necesario mantener las ventanas abiertas para poder favorecer una ventilación cruzada, es decir, mantener abiertas ventanas en lados opuestos de la casa, una vez bajen de forma considerable las temperaturas", aclara Juan Carlos Ramos. Así se puede crear un flujo de aire natural que ayude a la regeneración rápida del mismo.
No siempre es fácil llevar la teoría a la práctica, especialmente en días de calor extremo. Y, sobre todo, teniendo en cuenta que dependiendo del material con el que esté hecha una vivienda, las tareas de refrigeración pueden ser más complicadas.
OTROS REMEDIOS
Eso sí, además de las explicaciones físicas y científicas, lo más común es optar por utilizar los remedios al alcance. En el caso de los ventiladores portátiles, se aconseja que el flujo de aire no de directamente a las personas que lo usan, sino que el aparato esté en movimiento, en un sentido rotatorio y ligeramente alejado para evitar molestias.
Se sugiere, también, que en aquellas noches tropicales y bochornosas el ventilador portátil esté direccionado hacia una ventana abierta con la finalidad de expulsar el aire caliente que haya quedado retenido en la zona.
Otro ‘truco’ a seguir es poner una botella de agua congelada delante de las aspas del ventilador o colocar una toalla con hielo para que el aire empuje el frío que producen estos elementos y refrescar la habitación, sobre todo durante la noche.


Los ventiladores de techo también pueden ayudar a la refrigeración de las habitaciones. De hecho, sus ventas se han disparado en el último mes en Navarra. Suponen una opción silenciosa y útil en las noches donde más aprieta el calor. Su función es la de destratificar el aire, pues debido a su posición, puede remover las masas de aire caliente que hayan quedado en los techos de la estancia, mezclando el aire y homogeneizando la temperatura.
También se aconseja recurrir a un pequeño pulverizador manual de agua en caso de que el calor sea sofocante en la zona de la nuca, el cuello y la cara, para rebajar la temperatura corporal.