Salud
Una experta de la Clínica Universidad de Navarra da recomendaciones para combatir los episodios de altas temperaturas
La doctora Marta Pastrana, especialista en Medicina Interna de la CUN, recomienda vigilar la somnolencia excesiva, la incapacidad para ingerir líquidos o la pérdida de conocimiento durante los episodios de altas temperaturas


Actualizado el 08/07/2026 a las 11:06
Cansancio, mareos, sensación de debilidad o falta de energía son síntomas frecuentes durante los meses de verano y, en muchos casos, tienen una explicación fisiológica relacionada con la forma en que el organismo intenta adaptarse al calor.
Según la doctora Marta Pastrana, internista de la Unidad de Chequeos de la Clínica Universidad de Navarra, cuando aumentan las temperaturas, el cuerpo activa distintos mecanismos para eliminar el exceso de calor acumulado.
Uno de los principales es la dilatación de arterias y venas, que favorece la pérdida de calor, pero también puede provocar una disminución de la tensión arterial. “Esta bajada de tensión puede generar sensación de cansancio, mareos e incluso, en algunos casos, pérdida de conocimiento”, explica.
A ello se suma el aumento de la sudoración, otro mecanismo fundamental para regular la temperatura corporal. Sin embargo, cuando la pérdida de líquidos se prolonga en el tiempo y no se compensa adecuadamente, puede aparecer cierto grado de deshidratación, lo que contribuye a esa sensación de agotamiento o falta de energía que muchas personas asocian al verano.
La doctora Pastrana recuerda que algunas personas son especialmente vulnerables a estos efectos. Entre ellas, los niños pequeños, las personas mayores y los pacientes que, por sus circunstancias físicas o cognitivas, no pueden valerse completamente por sí mismos.
Entre las personas que forman parte de estos grupos conviene prestar atención a determinadas señales de alarma, como la incapacidad para ingerir líquidos, una somnolencia excesiva, la sequedad intensa de ojos y boca, la aparición de ojos hundidos o los episodios de pérdida de conocimiento, que son síntomas que requieren valoración médica. Para prevenir estas situaciones, la especialista recomienda evitar la exposición al exterior entre las doce del mediodía y las cinco de la tarde. También aconseja evitar la práctica de ejercicio físico en esos momentos de mayor temperatura.
HIDRATACIÓN SIN ALCOHOL NI REFRESCOS
La especialista recuerda la importancia de la hidratación, especialmente entre la población de riesgo, y que el alcohol y algunos refrescos no sustituyen al agua y pueden favorecer la pérdida de líquidos. Junto a ello, recomienda utilizar ropa holgada de colores claros para facilitar la regulación de la temperatura corporal.
Por último, destaca que las personas con hipertensión arterial deberían consultar con su médico si tienen dudas sobre su tratamiento durante los episodios de calor intenso para comprobar que la medicación sigue siendo la más adecuada para su situación. “Muchas de estas situaciones pueden prevenirse con medidas sencillas. Escuchar las señales del cuerpo y actuar de forma precoz es la mejor forma de proteger nuestra salud durante los meses más cálidos”, concluye la Dra. Pastrana.