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Construcción
Forjados Orgues: 42 años de innovación y profesionalidad en el sector de la construcción
Con la tercera generación presente, esta empresa navarra afronta la falta de mano de obra y de relevo generacional, entre otros retos del sector


Publicado el 04/07/2026 a las 05:00
La competitividad ha sido desde su origen uno de los pilares de Forjados Orgues. Ya en 1984, sus fundadores (los hermanos Guerrero junto a Tomás Orta) dieron el paso de fabricar viguetas armadas para competir en el sector. Su principal objetivo era la autonomía, ser capaces de ofrecer un servicio completo a sus clientes. Encofradores de estructuras de hormigón armado, añadieron la fabricación de viguetas armadas y bovedillas; años después, la incorporación del taller de ferralla. Su evolución marcaría así el inicio de un legado empresarial que llega a la actualidad.
Forjados Orgues es una de las empresas referentes en el sector de la construcción en Navarra. Actualmente ofrece servicio de suministro de los diferentes elementos de prefabricado (viguetas armadas/pretensadas, prelosas y losas alveolares, nichos, columbarios y sepulcros prefabricados, ferralla, mallazos…) y asesoramiento técnico para el cálculo de las estructuras de hormigón. Atiende en sus oficinas a empresas constructoras, arquitectos, ingenieros y todo tipo de clientes del sector. Desde su inicio defienden los valores como el respeto, compromiso, esfuerzo y el valor de la palabra dada, que, junto a su buen hacer profesional, les posiciona en lo que hoy son: referente de este sector de la construcción, destacando algunas de las obras más relevantes como el montaje de ferralla del nudo ferroviario de Etxarri Aranatz - Oronoz-Mugaire o la ejecución de la estructura de la empresa Revilla y el polideportivo municipal de la localidad de Ólvega.
Una mirada al futuro
A pesar de su buena situación actual, Forjados Orgues no abandona la idea de seguir evolucionando y ahora pone el foco en la construcción prefabricada. “Hay productos de los que no somos fabricantes y queremos empezar a serlo. Eso supone un esfuerzo añadido en la ampliación de nuestras instalaciones con la incorporación de nuevas tecnologías y maquinaria industrial para llevarlo a cabo y con ello, estar preparado y a la vanguardia de lo que va a suponer estar presente en esta nueva dimensión de la construcción pre-industrializada”, explica Domingo Sánchez, gerente de la empresa. Esta tendencia los lleva, ante la falta de mano de obra cualificada desde hace un tiempo ya, a la construcción de edificios más eficientes y a un ritmo más competitivo.
A este respecto, el gerente hace referencia a iCONS, un clúster navarro centrado en la industrialización de la construcción, del que forma parte y que ya debate las consecuencias de esta aceleración. “La industrialización en este sector ha llegado y tenemos claro que viene a quedarse, va a coger auge y eso va a suponer un esfuerzo importante para todas las empresas, porque industrializar supone inversión, tecnología y formación”, expone.
Y es en este contexto donde los problemas que amenazan al sector se vuelven más preocupantes. Por un lado, la falta de profesionales a todos los niveles. “Falta mano de obra de electricistas, de fontaneros, de escayolistas, de levantes de fábrica, de encofradores…”, enumera el gerente. Por otro, la falta de relevo generacional. “No estamos viendo claro cuál va a ser el relevo de profesionales que actualmente rondan en torno a los 55 o 60 años y van a pasar a la jubilación. Esa es una verdadera amenaza a nuestro sector”, advierte.
Una perspectiva poco halagüeña
“No quisiera ser pesimista, pero si no somos capaces de renovar, atraer e incorporar a jóvenes profesionales que, con una predisposición a aprender, sepan valorar que la cultura del esfuerzo y del trabajo debe venir adherida al compromiso, la seriedad y formalidad, y, en su justa medida, a su remuneración, el futuro no pinta muy prometedor”, opina Domingo Sánchez.
Navarra es una comunidad eminentemente industrializada, pero también aparece en los primeros puestos de accidentalidad laboral y el de la construcción, entre los sectores con mayor siniestralidad.
Según el gerente de Forjados Orgues, “las medidas de seguridad y prevención de las empresas navarras no solo deben ser cosa de los empresarios, también deben tener cuota y compromiso importante en los trabajadores; tiene que ser una responsabilidad compartida”. Sin embargo, denuncia que la legislación actual protege excesivamente al trabajador y expone al empresario. “Las empresas dispensamos Equipos de Protección Individual (EPI) e invertimos en formación y prevención para todos los trabajadores, pero luego la responsabilidad de usarlos es de cada trabajador. Las bajas cuestan mucho a nuestras empresas además de resultar muy poco productivas”.
Compromiso con el entorno
Domingo Sánchez es, además, vicepresidente de la Asociación Empresa Ribera (AER). Allí, junto a Rafael Loscos (presidente) y el resto de miembros de la junta, ofrece asesoramiento empresarial a las diferentes poblaciones de la Ribera, destacando el proyecto Raíz, definido como la estrategia que pretende impulsar las sinergias entre el sector público-privado para la vertebración de Navarra y la reindustrialización del territorio de la Ribera.
El gerente de Forjados Orgues destaca también la participación de AER en los diferentes foros creados como nexos entre empresas y centros educativos con el objetivo de impulsar el desarrollo de los cinco sectores más relevantes de Navarra (turismo, industria, agroalimentación, construcción y digitalización) con acuerdos que mantienen con los distintos centros educativos como la Universidad de Navarra, UPNA, UNED y los centros de formación profesional de la Ribera para promover la formación de las nuevas generaciones.
Se trata de un proyecto que muestra la entrega y el compromiso de todas las empresas que forman parte de la AER en los retos presentes y futuros de la sociedad navarra. “Hay que seguir tirando. Por eso a mí me gustaría motivar a la gente joven a emprender”, concluye Domingo Sánchez.