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Industria
La Ciudad Agroalimentaria de Tudela, un socio público estratégico para el crecimiento empresarial
La trayectoria, espíritu de colaboración, y modelo de gestión de la CAT, como sociedad pública, la afianzan como un enclave singular de especial interés para el asentamiento y crecimiento de las empresas


Publicado el 21/06/2026 a las 05:00
Promovida por el Gobierno de Navarra y gestionada como sociedad pública integrada en la Corporación Pública Empresarial de Navarra (CPEN), la CAT se ha consolidado como uno de los principales polos industriales de la Comunidad Foral y como un modelo pionero de colaboración empresarial, servicios compartidos y eficiencia energética. Su objetivo inicial fue fortalecer el sector agroalimentario, pero hoy alberga empresas de múltiples actividades industriales y de servicios, convirtiéndose en un ecosistema abierto a la innovación, el emprendimiento y el crecimiento empresarial.
La Ciudad Agroalimentaria de Tudela es una sociedad pública singular, adscrita Departamento de Universidad, Innovación y Transformación Digital. “La CAT permite a Navarra ofrecer a todos los agentes de la cadena de valor agroalimentaria unos servicios que no solo ayudan a fortalecer el crecimiento del sector en nuestra comunidad, sino que además también promueve la I+D para mejorar su competitividad en el mercado”, destaca el consejero del departamento Juan Luis García.
La ventaja competitiva de la estabilidad
En los últimos años, marcados por la volatilidad de los mercados energéticos internacionales y el aumento generalizado de precios, la CAT ha demostrado una de sus mayores fortalezas: la estabilidad.
Por una parte, es necesario saber que el principal elemento diferenciador de la CAT es que cuenta con un sistema centralizado de producción y distribución de suministros industriales. “Desde esta central, a través de una red propia, las empresas conectadas reciben energía, vapor, agua caliente y agua fría, que requieren para su producción sin necesidad de realizar inversiones individuales en instalaciones propias”, explica Isabel Vicente de Vera, coordinadora de la CAT. Este inusual modelo, como si de una comunidad energética vecinal se tratase, permite reducir costes, optimizar recursos y aumentar la eficiencia operativa, especialmente en empresas con un elevado consumo energético.
Gracias a la gestión pública y a la contratación centralizada de suministros, las empresas instaladas han podido afrontar con mayores garantías momentos de incertidumbre como los vividos durante la crisis energética derivada de la guerra de Ucrania, o actualmente con el conflicto en Irán.
Por otra parte, mientras que en otros parques empresariales los precios del suelo, las oficinas o las naves industriales pueden verse afectados por dinámicas especulativas o por fuertes fluctuaciones del mercado, la CAT mantiene una política orientada a favorecer la implantación y consolidación empresarial, ya que se gestiona desde una sociedad pública del Gobierno de Navarra.
Así, las empresas pueden acceder a parcelas, oficinas, naves industriales y espacios compartidos con condiciones competitivas y una mayor previsibilidad a medio y largo plazo, algo especialmente valorado por proyectos industriales que requieren planificación e inversiones importantes.
Además, la existencia de una interlocución directa con una entidad pública facilita el acompañamiento a nuevas implantaciones y la coordinación con otros organismos del ecosistema empresarial navarro. En este sentido, es especialmente relevante la labor conjunta que se realiza con otra sociedad pública, CEIN, que cuenta en la CAT con uno de sus tres “Vivero de innovación”. Según destaca la responsable del área de viveros, Eva Gómara, “estos espacios tienen por objetivo alojar y ayudar a crecer empresas innovadoras y con potencial de crecimiento, principalmente enmarcadas en el sector agroalimentario y el foodtech, así como startups tecnológicas. La CAT es un lugar estratégico para las personas que quieran emprender porque tienen a su disposición espacios con altas prestaciones y el acompañamiento de CEIN en el nacimiento y el escalado de su proyecto”, concluye Gómara.
Un proyecto al servicio de Navarra
Como sociedad pública, la Ciudad Agroalimentaria de Tudela cuenta con personal trabajando en las instalaciones del CIC (Central de Infraestructuras Comunes) de manera ininterrumpida, y cuatro personas de perfil técnico en las oficinas. Para el equipo, la colaboración y la creación de sinergias son parte de la esencia de la Ciudad Agroalimentaria de Tudela. Bajo esta premisa, la CAT ha evolucionado como un proyecto que pone sus recursos e infraestructuras al servicio del desarrollo económico de Navarra, contribuyendo a que las empresas puedan crecer, innovar y generar empleo de calidad.
La implicación conjunta de entidades públicas, organizaciones empresariales, startups, centros tecnológicos, entidades de formación y agentes de desarrollo económico ha permitido consolidar un entorno que favorece la actividad empresarial y la vertebración del territorio. Se proyecta así un modelo de crecimiento compartido que beneficia al conjunto de la Comunidad Foral. “La competitividad empresarial ya no depende únicamente de los recursos individuales de cada compañía, sino también de su capacidad para colaborar, innovar y generar alianzas estratégicas. Estoy convencida de ello y desde la CAT queremos ser un nexo para lograrlo. Por eso, participamos activamente en numerosas iniciativas locales y regionales, siempre con un enfoque constructivo, abierto y positivo”, concluye Isabel Vicente de Vera.

