Población
¿Cuánta gente duerme realmente en los pueblos en riesgo de despoblación en Navarra? Un estudio deja corto al padrón
Así lo pone de manifiesto el ‘Estudio sobre el impacto real de la población temporal en las zonas rurales de Navarra’ dado a conocer por el Gobierno foral


Actualizado el 17/06/2026 a las 14:04
Es evidente que en los pueblos de Navarra, especialmente en veranos o fines de semana, la población se incrementa notablemente. Pequeñas localidades donde segundas residencias permiten escapar de la ciudad y volver a las raíces, o donde turistas y visitantes recaen en busca de descanso y naturaleza. Ahora, un estudio ha permitido cuantificar en Navarra el impacto real que tiene toda esa ‘población flotante’. Y las conclusiones son claras. “En zonas rurales y en riesgo de despoblación, la población real puede superar ampliamente las cifras oficiales del padrón, con incrementos superiores al 20% anual y picos de más del 50% en verano y fines de semana”.
Así lo pone de manifiesto el ‘Estudio sobre el impacto real de la población temporal en las zonas rurales de Navarra’ dado a conocer este miércoles 17 de junio por el departamento de Cohesión Territorial del Gobierno foral, a través de la Dirección General de Administración Local y Despoblación. Un análisis que es un paso más en la estrategia del Ejecutivo para combatir la despoblación y que aspira a ofrecer nuevas pistas para abordar políticas públicas y de servicios (abastecimientos, saneamientos, transporte...), desde “una visión más realista del uso y ocupación del territorio”. Según se destacaba en la presentación, el padrón municipal, la foto fija anual de población por municipios, no permitía capturar las fluctuaciones de la población temporal.
El estudio se ha basado en datos anonimizados de telefonía móvil asociados a residentes españoles trasladados por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, y analiza de forma sistemática la población real presente en Navarra y sus patrones de movilidad. A partir de las 65 unidades territoriales en las que el Ministerio divide a Navarra (aporta datos individualizados de los municipios más grandes y agrupa a los más pequeños), ha sido posible conocer aspectos como las pernoctaciones de residentes y no residentes en los pueblos, así como los flujos de desplazamiento superiores a 500 metros, todo ello segmentado por edad y sexo de las personas. Y se ha revelado una brecha significativa entre la población empadronada y la efectiva.
El estudio, consultable en la web de Despoblación del Gobierno de Navarra y mediante dos app específicas, destaca además la intensidad de los desplazamientos por ocio, turismo o visitas, y concluye que incorporar a la población flotante es clave para entender mejor el territorio y diseñar políticas públicas más eficaces y ajustadas a la realidad.
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ALGUNOS RESULTADOS
Navarra (683.500 empadronados a 1 de enero de 2025) presenta según el estudio unas pernoctaciones medias estables de entre 647.000 y 666.000 personas diarias, alcanzando picos máximos de más de 700.000 personas. No obstante, se remarca que los datos oficiales de población como el padrón tienden a subestimar la población en municipios pequeños, pudiendo llegar esas discrepancias a hasta un +54% , como se ha detectado en la zona de Los Arcos que se ha estudiado más en profundidad.
Respecto a las pernoctaciones, en las zonas con mayor riesgo de despoblación la carga poblacional llega a ser superior a la población empadronada en hasta 2,5 veces. Además, se aprecia un mayor peso de la población no residente (30% no lo son), una elevada estacionalidad de las pernoctaciones y el incremento de estas en hasta un 100% en fines de semana y verano. En lo referido a los flujos de viaje, hay patrones de movilidad opuestos entre zonas con y sin riesgo de despoblación. Las zonas sin riesgo, con municipios mayores, son los principales catalizadores de movilidad (74% del total de viajes). De hecho, de los 1,9 millones de viajes analizados, solo el 4,5% afecta zonas con riesgo. Se confirma una mayor estacionalidad y un mayor peso de la movilidad no frecuente en las zonas de riesgo de despoblación, así como un menor número de desplazamientos y de mayor distancia en esas zonas con riesgo.
Como curiosidad, frente a los 9 km de distancia media recorrida en viajes para trabajar o estudiar en zonas sin riesgo de despoblación, esa distancia crece a 18 km en zonas de riesgo extremo, generalmente más alejadas o peor comunicadas. Estos análisis han permitido a su vez identificar 4 áreas con patrones de comportamiento similares de la población temporal. Una clasificación municipal basada en un conjunto de 19 variables construidas a partir de los datos diarios de pernoctaciones, viajes y personas. Son: zonas residenciales estables (41 municipios, por ejemplo, el Valle de Egüés); zonas mixtas residenciales y turísticas (144, como Baztan); zonas estacionales y turísticas (81, como Isaba); y zonas urbanas o centros de actividad (solo 1, Pamplona).
EL CASO DE LA ZONA DE LOS ARCOS
Para concretar más este análisis, se ha puesto el foco en la zona de Los Arcos, en Tierra Estella, donde los datos de telefonía móvil del Ministerio agrupan a 29 municipios, 8 de ellos en riesgo alto y 17 en riesgo extremo de despoblación. El 40% de su población se concentra en el municipio de Los Arcos. Sobre un censo oficial global de unos 4.000 habitantes, se ha detectado una diferencia de más de 5.000 personas entre empadronados y pernoctantes en verano, cuando se rondaban 10.000 de los segundos. Se registran picos al alza todos los fines de semana y, sobre todo, en julio y agosto. Con amplio impacto de visitantes también de otros territorios, por su ubicación fronteriza con La Rioja, la movilidad de esta zona Los Arcos se articula principalmente con Estella, Ayegui y Logroño para actividades cotidianas, mientras que Pamplona actúa como origen de desplazamientos ocasionales de ocio en fin de semana.