Entrevista
Ketty Garat, periodista: "El kilómetro cero de la corrupción del sanchismo está en Navarra, con Cerdán"
Fue la primera en desentrañar todo lo que rodeó a la caída del exministro Ábalos y hoy analiza en un libro el entramado de poder, lealtades y ajustes de cuentas que envuelve al presidente del Gobierno


Publicado el 04/06/2026 a las 05:00
Su teléfono móvil, colocado sobre la mesa, está en un continuo parpadeo por la entrada de mensajes durante la media hora que dura la entrevista. Pocas horas antes se ha levantado parte del secreto del sumario del caso Leire, en el que se investigan las supuestas cloacas del PSOE, y Enriqueta Garat Loureiro, más conocida como Ketty Garat (Ferrol, La Coruña, 1982), aparece citada en el mismo. Es el precio que debe pagar la periodista que se introdujo en las tripas del caso Ábalos y cuyas revelaciones le valieron durante años el acoso y las descalificaciones hacia su trabajo, incluida una querella del exministro por injurias y calumnias. Sin embargo, el informe de la UCO sobre el caso de las mascarillas corroboró el trabajo de quien hoy es adjunta a la dirección del periódico digital The Objective, donde cubre la actualidad del Gobierno de España y del PSOE.
Sus investigaciones no han parado y han dado pie a un libro: ‘Todos los hombres de Sánchez: Cómo se organizó la mayor trama de corrupción de la historia de la democracia en España’ (Editorial Deusto). Este miércoles, de la mano de la Fundación Civismo, ofreció una conferencia en el Colegio de Médicos de Navarra.
¿Nos encontramos ante el Watergate de la política española?
Con todo lo que está saliendo y lo que queda por salir, creo que se parece mucho al Watergate de Bob Woodward y Carl Bernstein (periodistas del ‘The Washington Post’). Se parece por la deslegitimación de la prensa y por la cacería a un medio de comunicación. Entonces el hostigamiento duró dos años, en este caso son cuatro y medio. Estamos ante un trabajo muy avanzado de la Justicia y de los investigadores, pero creo que todavía quedan cosas por aflorar. Solo la última parte, que es la trama Leire, la organización encaminada a desestabilizar las altas instituciones del Estado y a frustrar o frenar las investigaciones que afectaban al gobierno y al Partido Socialista, es ya en sí mismo un caso Watergate. Y esto llega, después de conocer once casos de corrupción diferentes a lo largo de los últimos cuatro años y medio: hidrocarburos, petróleo, presunta financiación irregular del Partido Socialista, trama de las mascarillas, obra pública, Leire , SEPI...
¡Es casi imposible seguirlo!
Ese es el objetivo del libro: hilvanar todos los casos de corrupción que se han conocido, toda la información de la que los ciudadanos se han desconectado, para volver a recuperar información valiosa que quizá con un interés y con un propósito determinado se pretende desde el poder que olvidemos. El objetivo del libro es recordarla y desvelar aspectos ocultos que no se conocían, como por ejemplo el entramado del petróleo, que se escribe y se publica cinco meses antes de que el juez José Luis Calama emitiera su auto sobre José Luis Rodríguez Zapatero. Sorprende que el navarro Santos Cerdán haya sido una de sus gargantas profundas. Según explica usted en el libro, él le hizo filtraciones sobre la vida disoluta del exministro Ábalos y de sus gastos desorbitados.
¿Cómo llegó a usted Cerdán y por qué cree que le hizo esas filtraciones?
Cerdán no era mi fuente, no era una persona con la que yo tuviera trato. A mí me aportan la información una decena de fuentes del Gobierno y del Partido Socialista, pero Cerdán llega como paracaidista, como emisario, una vez que yo tengo una serie de informaciones, una de ellas muy sensible, que es la fiesta de Ábalos en el parador de Teruel. Sin embargo, a medida que voy hablando con empresarios, miembros de la trama y testigos directos, descubro que Santos Cerdán es un testaferro de José Luis Ábalos y que llega a mí como una persona que forma parte de una operación de control de daños para tapar la corrupción. Es cuando yo me veo en la obligación ontológica, periodística y profesional de destapar a una pieza de un entramado corrupto. Pretendían encapsular a José Luis Ábalos las responsabilidades y dejar toda una trama de corrupción en un asunto de faldas, es decir, en un asunto relacionado con la prostitución, no con la corrupción.
¿Se planteó como periodista si debía proteger la identidad de su fuente?
Los periodistas, si de repente somos conocedores de la existencia de un delito, de que se va a perpetrar o de que se ha perpetrado un delito, estamos obligados a destapar a esa fuente que nos ha dado esa información por una cuestión de compromiso precisamente con los valores y principios democráticos y con la libertad de información de la ciudadanía. PSN, Geroa Bai, EH Bildu y Contigo Navarra, la mayoría política en la comisión del Parlamento foral que investiga la adjudicación de obra pública en Navarra a Acciona y Servinabar, ha concluido que no han encontrado corrupción.
¿Le sorprende esta conclusión?
No me sorprende porque el poder lleva cuatro años y medio intentando tapar, precisamente, las investigaciones que medios como este, Diario de Navarra, ha hecho sobre la cantidad de irregularidades que han aflorado en la adjudicación y en la mesa de contratación de los túneles de Belate. La comisión de investigación está presidida por quien está presidida (EH Bildu) y la presidencia del gobierno foral recae en quien recae, una persona que era íntima amiga de Santos Cerdán. Afortunadamente, los tribunales ya están haciendo su trabajo, como lo están haciendo los periodistas, como lo está haciendo la prensa libre y como lo están haciendo las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.
¿Le consta que la adjudicación de Belate esté siendo investigada por algún juez, aunque sea todavía en fase de secreto sumarial?
Sí, a mí sí me consta que se está investigando esta y tantas otras obras públicas en el marco de una investigación sobre la trama de los amaños en la adjudicación de obra pública. En la Audiencia Nacional hay una causa que versa efectivamente sobre eso. Pero hay una cantidad de dispositivos electrónicos casi inabarcable que investigar y esto va a costar.
¿Qué papel ha jugado Navarra en la trama de corrupción?
Todo empezó aquí, en Navarra. Todo empieza con el proyecto de la mina Muga, como consta en el informe de la UCO, en el año 2016. Hay un personaje muy oscuro en torno a Santos Cerdán, que es Koldo García Izaguirre, que sabemos que era un miembro de seguridad en un prostíbulo, pero que tenía unas relaciones muy fluidas con la Guardia Civil. Es difícil ver dónde empieza el huevo y dónde la gallina: cuándo es el día D en el que realmente se implica una organización estatal, como es el Partido Socialista Obrero Español, y cuándo se monta un entramado con el objetivo de defraudar y que afectará al Partido Socialista. Desde luego, lo que está acreditado es que su epicentro, el kilómetro cero de la corrupción del sanchismo, está en Navarra y viene de la mano de Santos Cerdán y de Koldo García.
¿Cree que Pedro Sánchez era conocedor de todo lo que se cocía bajo sus pies?
El libro pretende, a parte de conectar muchas piezas, establecer una conexión y una trazabilidad que demuestra que Pedro Sánchez lo sabía todo. Sabía de la existencia de un entramado oscuro y opaco que operaba, no voy a decir que a sus órdenes, aunque es verosímil pensar que lo hiciera a sus órdenes. Hay muchas piezas en las cuales aparece él citado, en las que se refieren al ‘One’, al ‘número uno’, al ‘jefe’, al ‘secretario general’. Y es el propio Pedro Sánchez quien, por ejemplo, dos meses antes del cese de Ábalos, le pregunta a este: ¿tú qué pasa que vas por libre?
¿En qué marco se lo pregunta?
En el marco de una colisión entre dos facciones del Partido Socialista, los comisionistas y los lobistas, los de Ábalos y los de Zapatero. Colisionaron en sus intereses: el petróleo de Venezuela, los rescates de Air Europa y Plus Ultra y en otras operaciones financieras en las que finalmente hay un vencedor y hay un vencido. Zapatero gana, pierde Ábalos; y ahora vamos viendo cómo también el vencedor ha sido vencido, porque también a Zapatero le ha pillado la matrícula la justicia y también está siendo reclamado en otra investigación judicial de mucha mayor envergadura que la que se está investigando sobre Ábalos.
¿El final de la historia es que solo sobrevive Pedro Sánchez?
Creo que Sánchez no va a sobrevivir y que se verá obligado a dimitir. Creo que la responsabilidad política sobre él es indudable y acabará cayendo por esta superposición de tramas. Incluso podemos vernos ante una responsabilidad penal por una imputación en cualquiera de las causas, aunque es la última sobre la trama Leire, por lo que decía al inicio, la que puede ser letal. Me parece que esto es algo que no hay quien lo resista y que diría poco de nuestra democracia si se resiste.