PAU 2026
Un bocado entre exámenes
El momento preferido de los estudiantes es aquel en el que pueden tomarse un respiro del agobio y la tensión que genera la PAU, para oxigenar el cerebro y llenar el estómago


Publicado el 04/06/2026 a las 05:00
Algunos de los estudiantes que están realizando estos días la PAU en el Campus de Arrosadía de la Universidad Pública de Navarra optaron este miércoles 3 de junio por comer en las inmediaciones del Aulario (el edificio donde tienen lugar todas las pruebas) o en la cafetería de la propia universidad. La mayoría de ellos lo hacían al aire libre, sentados en las mesas de la terraza del bar y en grupo. Charlaban entre amigos, repasaban las fórmulas del próximo examen de matemáticas o descansaban de los anteriores.
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Varios de ellos comían bocadillos que habían traído de casa como Josu Viguria Cemborain. “Nosotros nos hemos traído un bocata de casa para asegurarnos de que esté bueno”, confiesa el vecino de la Rochapea. Aunque Ainhoa Avelino Echaide también optó por esta opción: “Yo me he traído un bocadillo para poder repasar con mis amigas antes del examen”, señalaba la estudiante de Alaitz BHI.


Sin embargo, Idoia Miranda Martínez y Laida Garciandía Pazos apostaron por comprarse algo en la cafetería del propio campus. “Hoy hemos elegido comer fajitas porque, como hemos venido dos veces ya, queríamos probar un poco a ver qué había. Ayer comimos un bocata, pero hoy nos apetecía probar la fajita”, explicaba Miranda.
Comer algo rápido para no perder tiempo puede ser una gran elección, pero hay quienes preferían hacerlo más tranquilos en casa sin nervios. “Yo no he traído nada porque comeré después del examen. Me pongo muy nerviosa”, aclaraba Garazi Recalde Ovando . “Además, la cafetería ayer estuvo bastante llena y prefiero comer luego e ir más tranquila”, decía.


UN GRAN TRAYECTO
La mayor parte de los jóvenes optaron por no volver a casa para “no perder tiempo”, como señalaba Laia Elizalde Fernández, alumna de Biurdana BHI y vecina de Buztintxuri.
Pero otros muchos no tenían otra opción. Un ejemplo son Miranda y Garciandía, que al vivir en Lakuntza se les hacía “muy complicado”, volver a sus casas. “Como teníamos exámenes por la mañana, pero también otros por la tarde y como vivimos lejos, no nos da tiempo a ir y volver. Así que hemos decidido quedarnos a comer aquí”, decía Miranda.


“Prefiero comer aquí con mis amigas que coger la villavesa que me cuesta una hora ir y otra volver. De esta forma estamos juntas, repasamos antes de entrar y nos sentimos apoyadas entre nosotras”, explicaba la vecina de Barañáin y estudiante de Alaitz BHI, Mirari Camusco Barroso. “Así no estamos en casa agobiándonos”, decía Camusco.