Salud
La Clínica Universidad de Navarra realiza cerca de 1.300 cirugías de colocación de implantes cocleares
El Departamento de Otorrinolaringología de la Clínica Universidad de Navarra ha realizado cerca de 1.300 cirugías de colocación de estos dispositivos, el 12 % entre pacientes de más 65 años


Publicado el 01/06/2026 a las 10:46
Los implantes cocleares son dispositivos electrónicos que, en mayores de 65 años, permiten recuperar la comprensión de la palabra hablada un 70%, ya que proporcionan un beneficio rápido durante el primer año y que se mantiene en el tiempo. Asimismo, contribuyen a reducir el riesgo de deterioro cognitivo en este grupo de población, porque su función es la de recoger sonidos para transformarlos en estímulos eléctricos que se transmiten al nervio auditivo y restablecer el flujo de información auditiva que llega al cerebro.
El Dr. Manuel Manrique, especialista del Departamento de Otorrinolaringología de la Clínica Universidad de Navarra, explica que “estos implantes son, en muchos casos, una solución a los problemas de audición de las personas mayores, que ahora viven más tiempo y quieren hacerlo con una mejor calidad de vida. Su eficacia permite evitar barreras en la comunicación que pueden repercutir en el plano físico y cognitivo”.
La colocación produce una mejora rápida, significativa y mantenida en la percepción auditiva, especialmente durante el primer año, cuyos beneficios se estabilizan a partir de entonces. “Nuestra experiencia nos permite afirmar que tener más edad no se asocia con peores resultados en la percepción del habla cuando se coloca el dispositivo. Por lo tanto, el paciente recupera mayor capacidad para seguir conversaciones, entender instrucciones, relacionarse y ganar autonomía. Por otro lado, tampoco se han observado limitaciones en el mantenimiento del equilibrio. Es más, oír mejor reduce los riesgos de caídas”, asegura el Dr. Manrique. La cirugía para su colocación es similar a la que se realiza en los adultos jóvenes. En caso de que exista un riesgo para el paciente desde el punto de vista anestésico, es posible realizar la intervención bajo anestesia local.
El nivel de molestias posquirúrgicas no es elevado y, en cualquier caso, se puede tratar con analgésicos convencionales antes de que los pacientes reciban el alta hospitalaria en uno o dos días. A continuación, es necesario esperar aproximadamente un mes a que cicatrice la herida quirúrgica para comenzar la adaptación al nuevo aparato. Durante este proceso, el paciente es acompañado por un equipo de logopedia que le ayuda a reconocer los nuevos sonidos y estímulos auditivos. El audífono puede no ser la solución
La diferencia entre un implante coclear y un audífono radica en que el primero está orientado a pérdidas de audición profundas o severas, mientras que el segundo se limita a amplificar el sonido. “Muchas personas con pérdidas de audición se colocan el dispositivo que no les va a solucionar su problema. Por eso, es muy importante la valoración de un otorrinolaringólogo que le asesore y le indique cuál el que más le conviene”, recalca el Dr. Manrique.
Asimismo, este especialista recuerda la importancia de la prevención y de tratar precozmente las pérdidas de audición porque, en muchas ocasiones, los pacientes acuden demasiado tarde, cuando los tratamientos ya no son tan efectivos como en las fases iniciales. Según la Organización Mundial de la Salud, la prevalencia de los problemas de audición aumenta con la edad y se sitúa en más del 25 % en mayores de 60 años de forma discapacitante.