Obituario
Jean Schmitz, referente internacional de las prácticas restaurativas
Fue mentor de la Asociación Navarra de Mediación


Publicado el 31/05/2026 a las 08:25
El mundo de las prácticas restaurativas está de luto tras el fallecimiento de Jean Schmitz, una de las figuras más influyentes y respetadas a nivel internacional en el desarrollo, difusión e implantación de este enfoque. Desde la Asociación Navarra de Mediación (ANAME), entidad que tuvo la fortuna de contar con él como uno de los grandes maestros y mentores de su equipo, hemos querido expresar nuestro profundo pesar y rendir homenaje a su inestimable legado.
Jean Schmitz dedicó su vida a demostrar el poder de las prácticas restaurativas para transformar las relaciones humanas y la sociedad en general. Su metodología, de hondo calado humano, ha transformado instituciones, aulas y colectivos en diversos países de Europa y Latinoamérica, enseñando a construir comunidades más cohesionadas a través del diálogo y la responsabilidad compartida.
La vinculación de Schmitz con Navarra ha sido estrecha, constante y profundamente transformadora. A lo largo de los últimos años, su magisterio se convirtió en un pilar fundamental para el desarrollo y la expansión de las prácticas restaurativas en la región, donde fue el encargado de capacitar a cientos de profesionales locales.
Su labor formativa y de asesoramiento caló con fuerza tanto en la administración pública como en el sector privado de la Comunidad foral. Gracias a su guía, profesionales de diversos ámbitos del entorno técnico, social, asociativo y educativo de Navarra incorporaron herramientas restaurativas de vanguardia (como los círculos de diálogo y los procesos de resolución de conflictos) que hoy en día se aplican de forma cotidiana en la sociedad navarra.
Desde el equipo de ANAME recordamos con emoción su calidad humana y su generosidad: “Jean no solo nos transmitió la técnica de los procesos restaurativos; nos contagió una filosofía de vida basada en la fe inquebrantable en la capacidad de las personas para conectarse, responsabilizarse y reparar el daño. Nos deja un vacío enorme, pero también el orgullo y la gran responsabilidad de continuar su camino y expandir las prácticas restaurativas en Navarra”.
La huella de Jean Schmitz seguirá plenamente viva en cada círculo, en cada proceso restaurativo y en el compromiso diario de todos los profesionales navarros que tuvieron el privilegio de formarse con él. Descanse en paz.
Los autores trabajaron con el fallecido