Discapacidad intelectual
El colegio navarro que ha visto crecer a más de 300 niños y niñas con parálisis cerebral y otras discapacidades
El colegio de educación especial Virgen de Orreaga, de Aspace, cumple 40 años. A lo largo de este tiempo han acompañado a más de 300 niños y niñas con parálisis cerebral y otras discapacidades afines, así como a sus familias, apostando por una educación “centrada en las capacidades”


Publicado el 25/05/2026 a las 19:21
El colegio de educación especial Virgen de Orreaga, de Aspace Navarra, ha celebrado su 40 aniversario consolidándose como un referente en Navarra en la atención educativa especializada a alumnado con parálisis cerebral y otras discapacidades afines. Con una media de 25 alumnos y alumnas de entre 3 y 21 años por curso, a lo largo de este cuatro décadas ha acompañado a más de 300, así como a sus familias, “apostando por una educación centrada en las capacidades, la participación, la autonomía y la inclusión real de cada persona”.
La directora del centro, Ana Valencia, destaca que este aniversario “supone una oportunidad para reconocer todo el trabajo realizado durante estos 40 años y agradecer a todas las personas que han formado parte de la historia del colegio”. Valencia señala además que “el colegio Virgen de Orreaga ha ido evolucionando, manteniendo siempre el mismo objetivo: acompañar a cada alumno y alumna desde el respeto, la inclusión y la atención personalizada”.
Para conmemorar esta fecha especial, el centro organizó una jornada en laque alumnado y profesionales compartieron diferentes actividades festivas y musicales. Hubo un concurso de pintxos organizado por aulas, en el que cada grupo preparó distintas propuestas gastronómicas.
La actividad contó además con un importante componente inclusivo: todos los pintxos tuvieron que presentarse tanto en formato original como texturizado, permitiendo que todo el alumnado pudiera disfrutar de los mismos sabores y participar de la experiencia en igualdad de condiciones.
El pintxo ganador fue el llamado 'Verde que te quiero salmón'. “Actividades como esta nos recuerdan que todas las personas deben poder participar y disfrutar en igualdad de condiciones de experiencias cotidianas y compartidas", apunta la directora.