Crisis de Gobierno
Claves educativas de la crisis
La bajada de la natalidad, la convivencia entre la red concertada y la pública y la reivindicación de bajar las ratios en las aulas más allá de lo iniciado por Educación se entremezclan en una crisis que se inició el 26 de marzo


Publicado el 15/05/2026 a las 05:00
La aprobación este jueves en el Parlamento de la ley impulsada por UPN prorroga el número actual de aulas de Infantil concertadas (290) e impide el cierre de 14, siete de ellas en ikastolas, anunciado por el departamento de Educación.
EDUCACIÓN ANUNCIA EL CIERRE DE 33 AULAS DE INFANTIL
El 26 de marzo, Educación anunciaba a través de una nota de prensa que el descenso de la natalidad iba a provocar el cierre de aulas de Infantil tanto en la red pública como en la concertada. En concreto, iban a ser 14 aulas menos en la concertada (15 centros pierden una mientras que otro gana una) y 19 en la pública. Según apuntaba el departamento, la disminución de unidades era “proporcional al reparto del alumnado entre las redes educativas pública y privada”. La decisión había sido aprobada esa misma mañana por la Comisión de Conciertos, integrada entre otros por representantes del Departamento de Educación y de las patronales y sindicatos de la educación privada de Navarra. Este año tocaba renovar los conciertos correspondientes a las etapas de Infantil y Bachillerato.
LOS CRITERIOS
Educación detallaba los tres criterios establecidos para la concertación de unidades. El primero, que la ratio media resultante de la etapa en cada centro no sea inferior a la ratio media determinada para los centros públicos que es de 17 alumnos/as en Pamplona y comarca y 15 en el resto de Navarra. El segundo, no concertar unidades para las que el centro privado no haya tenido la suficiente demanda; y el tercero, garantizar que la oferta de plazas en cada zona no quede sobredimensionada.
El departamento comunicaba también que iba a aplicar un criterio de excepcionalidad que iba a permitir la continuidad de aulas que no cumplen los requisitos, pero que sí presentan otras causas justificadas, como la de acoger a un número significativo de alumnado vulnerable. Es el caso de colegios como Santa Luisa de Marillac, Amor de Dios y Regina Pacis en Burlada, el Santísimo Sacramento o Santa Catalina. Otros son centros con la única oferta de un determinado modelo lingüístico en la localidad en la que se ubican, como el Sagrado Corazón de Alsasua, el sagrado Corazón de Bera, y las ikastolas de Lumbier, Sangüesa y Viana.
LOS CENTROS CONCERTADOS QUE IBAN A PERDER UN AULA
Los centros concertados que iban a perder un aula el próximo curso son: en Pamplona y comarca, Luis Amigó, La Compasión Escolapios, Nuestra Señora del Huerto, San Cernin, Sagrado Corazón, Maristas y la Ikastola San Fermín.
En el resto de Navarra se ven afectados San Ana (Estella), La Milagrosa (Lodosa), Nuestra Señora de los Dolores (Mendavia), Escuelas Pías (Tafalla), Ikastola Labiaga (Bera), Ikastola Lizarra (Estella), Ikastola Tantirumairu (Lesaka) e Ikastola Ibaialde (Lodosa).
LA RECTIFICACIÓN DE GIMENO SOBRE LAS AULAS PÚBLICAS
Sobre los centros públicos, Educación nunca ha hecho público el listado, agarrándose a que el proceso de admisión no se completa hasta agosto. Sin embargo, el 23 de abril rectificó y anunció que en la red pública no se cerrarían aulas. O, más bien, que el cómputo global entre las que se cierran y las que se abren no arrojaría un resultado negativo, porque sí se prevé que haya centros públicos que pierdan aulas.
LAS REACCIONES
Desde un principio, las patronales de la concertada (Escuelas Católicas de Navarra, Asociación Navarra de Centros de Enseñanza, Federación Española de Centros de Enseñanza de Economía Social y NIE (ikastolas) mostraron su desacuerdo con la medida de Educación, al que acusaron de estar aplicando “criterios distintos” a los de otros años y estar actuando contra el derecho a la libertad de elección de centro de las familias.
El rechazo ha quedado patente en las concentraciones que las comunidades educativas, tanto de ikastolas como los otros colegios concertados, aunque por separado, han protagonizado.
Los sindicatos con representación en la red concertada, como SEPNA-FSIE, UGT o ELA han denunciado también el impacto en la pérdida de puestos docentes que el cierre de unidades hubiera supuesto.
Políticamente, la postura de Gimeno solamente ha sido defendida durante todo este tiempo por Contigo-Zurekin, mientras que el resto de grupos, incluido Geroa Bai, socio de gobierno, se han opuesto al cierre de aulas y han pedido que la caída de la natalidad no se aborde con el cierre de unidades, sino con una bajada de ratios que redunde en una mayor calidad del sistema educativo.
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LA BAJADA DE RATIOS
Educación inició en el curso 2022/2023 la bajada de ratios en los centros educativos públicos y concertados, pero no de manera lineal, sino solamente en aquellos con alumnado más vulnerable y mayor diversidad académica. La ratio se redujo a 20 alumnos por aula y se fue extendiendo progresivamente, hasta que en el curso 25/26 alcanzó a todas las etapas de infantil. Además, en abril de 2025 se alcanzó un pacto con los sindicatos docentes ANPE, AFAPNA y UGT, que permitió aplicar en el curso 25/26 de una rebaja de ratios, esta vez con carácter general, a 23 alumnas en Infantil y Primaria, comenzando en el primer curso y extendiéndose progresivamente. Asimismo, el acuerdo recoge una bajada de ratio general con nueva ratio de 28 alumnas y alumnos desde 1º de ESO a partir del curso 2026 / 2027.
Sin embargo, las reducciones recogidas en el pacto solamente se aplican a la red pública, una situación que las patronales de la concertada han llevado al TSJN.
Paralelamente, a nivel nacional se está tramitando un anteproyecto de ley que también persigue reducir el número de alumnos y alumnas por aula. Establece límites de 22 alumnos en Primaria y 25 en ESO. Se encuentra en el Congreso esperando su tramitación parlamentaria. Educación expresó su “apoyo” al proyecto en marzo, pero Gimeno expuso que “la calendarización de estas medidas será progresiva y vinculada a la disponibilidad presupuestaria”.
LA SITUACIÓN JUDICIAL
Todas las patronales de la enseñanza concertada conjuntamente, incluida NIE (Federación de Ikastolas), han recurrido ante el Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) por vía contencioso-administrativa por vulneración de derechos fundamentales la no extensión a la enseñanza concertada de la ratio máximaalumnado/aula que se aplica en la red pública desde el principio de este curso 2025-2026, algo que está pendiente de sentencia. Además, también se encuentran recurridas las resoluciones de los procesos de renovación de conciertos de Infantil y Bachillerato y de los procesos de admisión para el curso que viene de todas las etapas educativas.
Por otro lado, los centros afectados por la reducción de aulas han recurrido a su vez, la mayoría ante el TSJN, por vulneración de derecho fundamentales. Algunos de ellos han interpuesto una solicitud de medida cautelar de mantenimiento de las aulas. Hay un centro que ha optado por la vía ordinaria ante el Departamento para oponerse a dicha reducción.
A PARTIR DE AHORA, ¿QUÉ?
La norma aprobada este jueves plantea una moratoria de un año para abordar la renovación de los conciertos educativos, de modo que en el curso 2026/2027 se mantengan las unidades públicas y concertadas tal y como se encuentran a día de hoy. Además, también establece una reducción de ratios máximos, igual en ambas redes, que sería aplicable a partir del curso 27/28, para que no afecte al proceso de admisión ya en marcha. Fuentes del Gobierno foral expusieron este jueves que están a la espera de conocer el texto definitivo de la ley aprobada para poder analizar su repercusión.