Ganadería
"Queremos vivir en el pueblo pero no hay ni una sola casa vacía"
La joven Irati Campion, de 24 años, ha decidido quedarse en su pueblo Egillor para criar cabras y elaborar queso. Cuenta que en el pueblo tiene todo lo que quiere y que no siente que se pierda nada por no vivir en la ciudad


Publicado el 03/05/2026 a las 05:00
Cuando cuenta que se dedica a las cabras, ¿aprecia que la gente ve cierto romanticismo a la vida en el campo?
Sí, sí. Hay gente que se piensa que me paso el día mirando el cielo, pero no es así. He tenido que aprender cómo alimentar a las cabras para que la leche tenga un equilibrio de proteína y otros parámetros. He tenido que asistir en partos como si fuera veterinaria porque no siempre va todo bien. No es tan idílico. Eso sí, tengo ratos buenos de llevar a pastar con mi perro Ogi, que disfruto.
¿No ha sentido que ha dejado algo atrás o que se pierde algo al tomar esta decisión?
No, porque mi vida no ha cambiado mucho. Intuyo que no le gusta mucho la ciudad. No. Tampoco veo muchas que hacer en la ciudad. Aquí está todo lo que quiero hacer. Y tengo mis amigas. Somos cinco de mi edad en el pueblo y otras ocho de la edad de mi hermana. Hacemos comidas cenas, vamos a los pueblos, al monte...
¿Qué ve que preocupa a la juventud, a usted a sus amigos?
Veo, sobre todo, que tenemos más difícil que nuestros pueblos el acceso a la vivienda. Aquí, en el pueblo, no hay ni una casa libre. Todas mis amigas no queremos quedar aquí, pero no sé cómo vamos a hacerlo. Además, para comprarte una casa, necesitas una economía estable y hoy eso ya no existe para nadie.
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Si alguien no la conociera. ¿ómo se describiría?
Soy una persona muy alegre, con las cosas claras, trabajadora y que me encantan los animales. También me gusta comer producto local. Aquí, en el pueblo, tenemos un grupo de consumo. Nos organizamos para comprar para todos los vecinos que quieran productos de temporada; unos traen espárragos, otros alcachofas, otros kiwis de Baztan, y así todo lo que podemos. Eso me encanta porque hay gente en la ciudad que nos sabe de dónde viene el pollo.