La diáspora
Dos jóvenes pamploneses, emprendedores en el paraíso de Indonesia
Los pamploneses Paula Ruiz Arriaga, de 24; y Ricardo Fernández García, 25 años, viven en Indonesia desde septiembre. Él construye e invierte en villas turísticas y ella trabaja en marketing digital


Publicado el 03/05/2026 a las 16:01
Paula Ruiz Arriaga y Ricardo Fernández García coinciden en que todo lo que les hace felices se sitúa en el código postal 31004 de Pamplona. En el Segundo Ensanche. Donde viven sus familias, donde fueron al colegio, donde se conocieron... Pero de momento han encontrado su felicidad al otro lado del mundo. En la remota isla de Lombok, junto a Bali, en Indonesia. Allí, Ricardo construye propiedades y las alquila como villas turísticas a modo de inversión. Y Paula teletrabaja como profesional en marketing digital con clientes españoles y asiáticos.
Su día a día transcurre en inglés y chapurreando el indonesio. Y cuando terminan de trabajar, salen a cenar nasi goreng (arroz frito con pollo) con sus amigos españoles, practican deporte o contemplan la puesta de sol. “Las playas son paradisiacas y las zonas verdes y las cascadas, una pasada. Claro que volveremos a Pamplona pero más adelante. ¡Cuando esté todo vendido!”, se ríen.
Ricardo y Paula eran compañeros de clase en el colegio San Ignacio (Jesuitas) de Pamplona pero después tomaron caminos diferentes. Él optó por ADE (Administración y Dirección de Empresas) en la Universidad de Navarra y ella, por sus estudios de Marketing en la Universidad de Burdeos (Francia). “Los seis años que viví en el extranjero me abrieron las puertas de otras ciudades del mundo. Siempre he querido emprender mi propio negocio”, confiesa Paula. “Yo había viajado a varias zonas del sudeste asiático pero como este lugar no he encontrado ninguno. Le propuse venir aquí a Paula y nos lanzamos”, añade Ricardo. ¿Su idea? “Desarrollar nuestra carrera profesional en un entorno que nos haga felices y compartir el resto de la vida al lado de nuestra familia y amigos”.
OBRAS Y ORDENADOR
Como la diferencia horaria entre Indonesia y España es de siete horas más allí, Paula aprovecha las mañana para ayudar a su novio en su trabajo y ya después de comer, comienza sus reuniones online con los clientes españoles. “Cuando cae la noche, solemos ir a ver la puesta de sol a la montaña y quedamos para cenar con amigos españoles en una zona de puestos de comida para contarnos cómo nos ha ido el día”.
Ricardo, junto con su socio indonesio, “identifica oportunidades de inversión” en zonas de “alto potencial turístico”. “Desarrollamos los proyectos desde la fase inicial (diseño y construcción) y estructuramos los activos para generar rentabilidad con el alquiler a corto plazo”. Por la mañana, visita las obras y por la tarde, se dedica al trabajo de oficina con el ordenador.
La época de lluvias, de noviembre a febrero, ha sido “heavy”. “¡Pero ya ha llegado el sol! No nos libramos de los treinta grados ningún día”. Los dos cuentan que en Lombok no hay límites. “Personas sin grados universitarios han levantado los proyectos más grande de la isla”.