TSJN
Condenado por acosar a su vecina con vigilancias y seguimientos
La Audiencia confirma una multa de 1.920 euros y una prohibición de acercarse a la mujer, a la que llegó a perseguir por la autopista


Publicado el 14/04/2026 a las 05:00
Un hombre ha sido condenado a pagar una multa de 1.920 euros por haber acosado a su vecina durante varios meses a través de “pequeñas acciones de vigilancia y seguimiento” que causaron temor, desasosiego y ansiedad a la mujer, que se vio obligada a cambiar sus rutinas diarias. El acusado negaba “rotundamente” todos los hechos imputados, pero la Sección Primera de la Audiencia Provincial ha confirmado la condena por acoso dictada por la Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Pamplona nº 2. La sentencia también obliga a indemnizar a la denunciante, a la que no podrá comunicarse ni acercarse, con 500 euros.
Todo ocurrió, según han visto probado los jueces, entre junio y octubre de 2023. Durante esos meses, el acusado “fue buscando el contacto físico y visual” con su vecina de un modo “constante y persistente”: lo hacía desde su balcón, “haciendo ruidos y carraspeando para llamar su atención”, se acercaba al parque infantil donde la mujer estaba con sus hijos y la miraba “fijamente”, y se paseaba con su vehículo a su lado. Todo ello “molestó y perturbó” a la mujer, que cambió sus rutinas para evitar a su vecino en las zonas próximas a las viviendas, ya que la miraba de forma persistente cuando coincidían e incluso la esperaba para tirar la basura.
En una ocasión, la denunciante salió con su vehículo hacia otra localidad, donde tenía que hacer una gestión. Al verla, el denunciado decidió seguirla por la autopista, “poniéndose detrás de ella, adelantándole y poniéndose delante, intentando llamar su atención”, relata la primera sentencia. Tras realizar su gestión, la mujer emprendió el camino de vuelta, “pero comprobó que el acusado le seguía de nuevo y realizaba maniobras similares a las de la ida”. Asustada y atemorizada, telefoneó a su marido y quedaron en un parking, al que también la siguió el acusado. Al verlo, el marido de la denunciante fue a pedirle explicaciones y el procesado huyó.
El acusado alegó que todo era mentira. Pero las dos sentencias resaltan que hay una prueba “objetiva y contundente” que lo incrimina, pues las cámaras de la autopista constataron que realizó “un claro seguimiento a la denunciante injustificado”, algo que ratificó la Policía Foral. Y que si bien todas las acciones no revestirían gravedad de forma aislada, en conjunto “generaron a la mujer desasosiego y ansiedad”, revistiendo una “especial gravedad” el último episodio, “una persecución y seguimiento durante más de dos horas a una localidad lejana”.