Numismática
Un "rarísimo ejemplar" de moneda del rey de Pamplona Sancho Ramírez, subastado por 5.250 euros
El 9 de abril salió a subasta un ejemplar de esta moneda por una puja inicial de 3.000 euros y se adjudicó por 5.250


Actualizado el 12/04/2026 a las 14:21
El pasado 9 de abril salió a subasta un "rarísimo ejemplar" de una moneda del rey de Pamplona y Aragón Sancho Ramírez (1063-1094) por una puja inicial de 3.000 euros y se adjudicó por 5.250 euros.
Según Ibercoin, hay constancia de "otros dos ejemplares" de este tipo de monedas adjudicadas por 6.000 y 4.800 euros, respectivamente, más su respectiva comisión.
La historia monetaria del norte peninsular tiene en Sancho Ramírez a uno de sus protagonistas clave. El monarca, que reinó en el siglo XI tanto en Pamplona como en Aragón, promovió una de las primeras grandes reformas económicas del territorio con la acuñación del conocido como "dinero jaqués".
Tal y como recoge el portal especializado Blog Numismático, esta moneda no fue un simple instrumento de intercambio, sino un elemento decisivo para consolidar el poder del rey y estructurar su reino.
El llamado "dinero jaqués" comenzó a acuñarse en la ciudad de Jaca en la segunda mitad del siglo XI, en un contexto de crecimiento político y económico. Se trataba de una moneda de vellón -una aleación de plata y cobre- que, pese a su apariencia sencilla, marcó un antes y un después en los sistemas monetarios del territorio.
En su diseño figuraba el busto del monarca con la inscripción "SANCIVS REX", mientras que en el reverso aparecía una cruz con elementos vegetales y referencias al territorio, como "ARAGON" o "IACCA". Estas piezas reflejan no solo la autoridad real, sino también la voluntad de proyectar una identidad política propia.
La creación de esta moneda se enmarca en una estrategia más amplia de Sancho Ramírez para reforzar su poder. El rey impulsó el desarrollo de Jaca como centro político, le otorgó fueros y la convirtió en un núcleo clave del reino.
Además, la introducción de una moneda propia facilitó el comercio y permitió al monarca controlar mejor la economía, en un momento en el que los reinos cristianos del norte comenzaban a fortalecerse frente a Al-Ándalus.