Más apoyo y menos juicio para el autismo
La Plaza del Castillo de Pamplona acogió ayer por la mañana actividades infantiles y de visualización sobre este trastorno del neurodesarrollo con motivo del Día Mundial del Autismo


Publicado el 12/04/2026 a las 16:17
Amaia Álvarez Coello experimentó por primera vez en catorce años qué se siente al tener un amigo. O más de uno. Ocurrió en un campamento sobre un youtuber (Mikecrack) en el Puerto de Santa María (Cádiz) el pasado verano. "Otros niños me preguntaban cómo estaba, si quería jugar con ellos... Nunca me había ocurrido", contaba ayer feliz sentada frente a una mesa en la Plaza del Castillo de Pamplona. Y lo hizo antes de comenzar el coloquio para presentar su libro 'Contra el guardián del bosque' y relatar cómo vive una chica de su edad con TEA (Trastorno del Espectro Autista). La cita tuvo lugar con motivo de la celebración del Día Mundial del Autismo, en una jornada de actividades infantiles y de divulgación de este trastorno del neurodesarrollo, organizada por la Asociación Navarra de Autismo (ANA) y con el lema 'Menos juicios y más apoyos'.
Amaia Álvarez cursa tercero de la ESO en el colegio concertado Amor de Dios de Burlada y desde hace un año impulsa un canal de Youtube y escribe. "Me cuesta comunicarme y expreso mis emociones dibujando, escribiendo, cantando... Pero ahora por fin tengo amigos, los del campamento". Mientras habla, la escucha su madre, la gaditana Verónica Coello. "Ahora está feliz y ya no tiene que luchar para encajar con sus iguales".
MÁS DIFICULTADES CON LA EDAD
La presidenta de ANA, Amaya Áriz Argaya, recuerda que las dificultades aumentan conforme los niños se van haciendo mayores y las miradas de la gente se tornan menos comprensivas "porque mientras son niños se les disculpa" pero luego su comportamiento "no encaja con la edad".


Demandan más recursos educativos (lamentan que ha habido escolares que se han quedado sin ir a clase por falta de apoyos), sanitarios (ya no se paga el 100% de las terapias como ocurría hace unos años) y se precisa un Plan Estratégico de Autismo, como ya existe en otras comunidades. "Conseguimos de manera temporal y mientras el Gobierno de Navarra se hacía cargo de las terapias, que las costearan las propias familias y luego se nos devolvía la totalidad. Pero ahora solo se paga el 30%. Muy poco. Son terapia muy caras y no todo el mundo puede hacer frente".
La presidenta de ANA reclama también más centros ocupacionales y residencias específicas para personas con autismo (actualmente hay más de 300 personas mayores de 18 años). "Las lista de espera es muy larga y muchos no tienen dónde ir". Respecto del plan, se pregunta. "Debería existir uno pero ¿quién tendría que hacerlo? ¿Las asociaciones? ¿Las instituciones? Nosotros podríamos colaborar con otras entidades, como ANFAS y Luciérnaga".
Como ella, otras madres voluntarias de la asociación coincidían en la necesidad de visibilizar el autismo. "Hay que sacarlo a la calle porque es un trastorno oculto y la gente no está concienciada", explica la pamplonesa Gema Viñola, de 53 años, y madre de dos hijos, una chica de 19 años y un chico de 14 años con TEA. "Cuando los niños van creciendo, la situación se complica porque hacen cosas que no son adecuadas a su edad y la gente no lo entiende". Las miradas, insiste, a veces, "duelen". "Aunque el cuerpo ya se curte y solo damos explicaciones cuando creemos que es necesario".
También compartió su historia de vida la mexicana Lucianne Ballesteros, nacida en Ciudad de México hace 45 años y vecina de Pamplona desde hace cuatro. A la capital navarra llegó toda su familia, precisamente para facilitar la vida a sus dos hijos, de 11 y 9 años con autismo. "Allí es todo muy complicado. En los colegios no les atienden. Aquí, aunque también existen dificultades, la situación es mucho mejor", reconoce. Su hijo mayor tiene Asperger (antes conocido como autismo de altas capacidades) y el de 9, otro tipo, por el que se aísla pero utiliza el lenguaje. "Sus cerebros procesan de otra forma", contaba mientras atendía el puesto de venta (camisetas, pulseras, plantas, libros...) "En Pamplona nos sentimos mucho más arropados".


A lo largo de la mañana, hubo actividades de pintacaras, juegos infantiles, un encierro para niños...