OFRECIDO PORAyuntamiento de Corella
Turismo
“Corella, la bella”, un paseo por siglos de historia y arte
Considerada cuna del barroco en Navarra, Corella ofrece una experiencia de otra época. Casas solariegas y templos religiosos repletos de detalles que seguro captan tu atención


Publicado el 29/03/2026 a las 05:00
Texto: Inés Pascal
Si hablamos de riqueza de patrimonio, hablamos de Corella. Esta localidad del sur de Navarra con categoría de ciudad puede presumir de un casco histórico repleto de joyas arquitectónicas que la convierten en cuna del barroco. Palacios, casas solariegas, iglesias y conventos te transportarán a los siglos XVII y XVIII. Un simple vistazo a sus fachadas traerá a tu mente acontecimientos históricos e imágenes de épocas pasadas, pero si quieres adentrarte de verdad en el pasado de la ribera navarra merece la pena apuntarse a una visita guiada. En ellas conocerás a las familias nobles que los habitaron: Sesma, Virto de Vera, Alonso, Escudero, Sanjuan, Goñi, Octavio de Toledo, Porlier-Miñano, Aguado o Gorraiz de Beaumont, entre otros.
Todos estos palacios protagonizaron hitos dignos de pasar a la historia, pero cabe destacar cuatro de ellos. El primero es la Casa de los Marqueses de Bajamar, situado frente al Ayuntamiento y construido a finales del XVII. Fue el hogar de José Miñano y Clara Eugenia de Sesma, obtuvo la hidalguía y el derecho a usar escudo heráldico en 1687, y fue incorporada al patrimonio de Corella gracias a la donación de su último propietario, Antonio Porlier Jarava, VIII Marqués de Bajamar.
A pesar de que su fachada perdió detalles de su estilo barroco en el siglo XIX, la intervención del VII Marqués en 1997 consiguió devolverle parte de su esplendor añadiendo elementos decorativos que no te dejarán indiferente. Además, desde su cesión al Ayuntamiento, el edificio está rehabilitado y es accesible para todos los vecinos y visitantes.


Los otros tres palacios que merecen una mención llaman la atención de los curiosos por distintos motivos. Bien por los relevantes personajes históricos que los habitaron, como el rey Felipe V y su corte que se hospedó en dos ocasiones en la Casa de los Sesma, o José Lizaso y Genduláin, uno de los hombres más acaudalados de la Ribera en el siglo XVIII, que residió en la Casa de los Alonso Sáenz (en la calle de la Reja), o bien por las obras de arte que contienen. Este último es el caso de la Casa de los Arteta, que cuenta con impresionantes trampantojos pictóricos que simulan balaustradas. ¡En cualquier caso un viaje a una época tan lejana como atractiva!
Templos religiosos
La riqueza patrimonial de Corella también se refleja en sus construcciones religiosas. En primer lugar, por antigüedad y relevancia, se encuentra la parroquia de San Miguel, levantada en el siglo XV. Continente de una gran variedad de decoraciones escultóricas y pictóricas, cuenta con un retablo mayor imponente que la convierte en una joya del barroco navarro. A pesar de que en su origen lucía un marcado estilo gótico, las ampliaciones y reformas de que fue protagonista hasta el siglo XVIII la modelaron a la belleza combinada que es hoy en día.


Otro enclave a visitar es la parroquia de Nuestra Señora del Rosario, con su alta torre decorada de ladrillo y el cabecero cubierto por un impresionante retablo que sorprende en su interior. En la misma localidad también se encuentran tres conventos y la conocida basílica de Nuestra Señora del Villar, patrona de la ciudad, así como el Museo de Arte Sacro de la Fundación Arrese en el interior del convento de las Benedictinas.
Un momento único para visitar Corella
Si ya te has decidido a pasear por el casco histórico de esta ciudad, pero tiene dudas sobre qué fecha puede ser la más adecuada, no cabe duda. La Semana Santa corellana tiene las de ganar. El fervor y la entrega de los vecinos se ve en los distintos actos que tienen lugar.
En Viernes Santo se celebra la escenificación de la ‘Función de las Siete Palabras’, en la citada iglesia de San Miguel, al mediodía. El altar sirve de escenario para el coro, el sacerdote y la orquesta y, con Cristo Crucificado, María Magdalena y San Juan presidiendo, se interpretan las últimas siete frases que pronunció Jesús antes de su muerte.
El otro momento clave es la procesión, declarada de Interés Turístico en 1967 por ser una de las 50 procesiones más características y originales de España. Este desfile barroco del siglo XVIII cuenta como su principal escena con el “Encuentro de Cristo con Cirineo y la Verónica”. No obstante, también merece la pena prestar especial atención a las dos imágenes que han sido restauradas recientemente.
La primera de ellas es La Soledad, obra del escultor Pedro Sanz de Ribaflecha de aproximadamente el año 1655. Se trata de una imagen que procesiona bajo palio al final de la comitiva y que ha sido recientemente restaurada en su armazón, su capa pictórica y su corona.
La otra imagen restaurada es la del Cristo del Descendimiento, que forma parte de un conjunto escultórico en el que están representados la Virgen de los Dolores con José de Arimatea y Nicodemo. Es uno de los antecedentes más relevantes de la Procesión de Corella y, tras la limpieza de todas sus caras y de la corona de la Virgen, ya puede formar parte del solemne paso por las calles de la localidad.
Corella presume, por tanto, de una gran variedad de atractivos que harán de tu visita una experiencia única. Esta puede ser además coronada con uno de los fabulosos vinos de la zona. Esta ciudad es la localidad navarra con más bodegas por habitante, un total de nueve, y ofrece los sabores más tradicionales entre los que destaca el moscatel. ¡Un brindis por el arte, la tradición y la historia!


Gorka García Izal, alcalde: “Corella mantiene sus tradiciones con una mirada abierta y acogedora”
Corella, al sur de Navarra, es la cuna del barroco en la Comunidad foral. La arquitectura señorial se ve reflejada en palacios, conventos e iglesias, marcando uno de los pilares de la esencia del lugar. “Cualquier paseo por el casco antiguo al atardecer permite apreciar la belleza del patrimonio de Corella y su ambiente tranquilo”, destaca Gorka García Izal, alcalde de la localidad.
Pero no toda su riqueza se centra en la arquitectura. Corella también cuenta con una fuerte identidad agrícola, especialmente ligada a la huerta, y una vida cultural activa durante todo el año. Abundan las exposiciones, los conciertos y las visitas teatralizadas, así como las actividades deportivas y los planes familiares que invitan a disfrutar a personas de todas las edades.
Cada año surgen nuevas propuestas culturales y visitas guiadas que ponen en valor el patrimonio histórico y artístico de la localidad. Se dan a conocer así joyas como la Iglesia de San Miguel, el conjunto del Convento de Araceli o la Casa de las Cadenas. Corella también atrae a los visitantes que quieren saborear sus productos gastronómicos más preciados, en especial los de su huerta, y realizar una de sus rutas al aire libre en un entorno rodeado de naturaleza.
El patrimonio cultural, arquitectónico y gastronómico de Corella la convierte en uno de los destinos más atractivos de la Comunidad foral. ¡Anímate a conocer su historia y tradiciones!
IMPRESCINDIBLES:
1. Visita guiada o autoguiada. Para no perderse nada de Corella, la mejor opción son las visitas guiadas oficiales y gratuitas que se organizan los fines de semana a través de info@guiascorella.com. También hay dos rutas autoguiadas con señalética y códigos QR que permiten conocer la ciudad ‘Hidalga y barroca’ y las ‘Parroquias y conventos’.
2. La plaza de toros. Con casi 200 años, presume de ser una de las más antiguas de Navarra. Fueron tres corellanos quienes se asociaron para levantar el coso taurino, cuyas obras finalizaron en 1847. Ya un año antes, con motivo de la boda de Isabel II, se celebró una corrida de toros en la plaza con las obras aún sin finalizar. Recientemente se han hecho obras de recuperación para abrir un pequeño museo y adaptarse a la normativa foral.
3. Museo de Arte Sacro. Edificio conventual que recoge piezas de gran valor, como los impresionantes lienzos del pintor Claudio Coello, la colección de ornamentos litúrgicos o la sala dedicada al pintor corellano Antonio González Ruiz.
4. Enclaves naturales. Si te gusta la naturaleza, no te pierdas la riqueza faunística de los embalses de La Estanca y la Estanquilla, un paseo por la vega del río Alhama, donde vive el visón europeo (especie en vías de extinción) o por las bellas encinas milenarias de ‘La Dehesilla’.
5. Rutas en bici. Dos propuestas: la Vía de Italia in Hispanias (antigua ruta romana) que une Corella con Cortes y la Ruta saludable del Alhama, sendero circular que une Corella, Cintruénigo y Fitero.
6. Ruta arqueológica. Mausoleo romano La Torrecilla Punto de partida: Museo Arrese Distancia: 9 km Desnivel máximo: 50 m Ruta que pasa junto al río Alhama y la antigua calzada romana y que nos acerca al Mausoleo romano de La Torrecilla, Bien de Interés Cultural desde 1999.