Navarros globales
Un pamplonés en "el Silicon Valley de Corea": "Lo más famoso de esta ciudad es una panadería, un bollo que hacen aquí y que está cojonudo"
En marzo termina su estancia, que comenzó en agosto, en un "prestigioso" centro de investigación en Daejeon, ciudad conocida entre los coreanos por ser "la más aburrida del país"


Actualizado el 23/02/2026 a las 08:27
Nada más completar el Bachillerato, a David Lecumberri Irisarri (Pamplona, 2003) se le abrieron las puertas de la Universitat Politècnica de Catalunya, donde cursa un doble grado en Matemáticas e Ingeniería Física. Lo hace a través de un programa de excelencia, el CFIS, que en agosto le permitió mudarse a Corea del Sur para completar el proyecto final universitario en el Institute for Basic Science (IBS). “Es una comunidad muy activa, hay muchísimo tráfico de investigadores”, valora. Aunque este centro tiene una parte negativa: se encuentra en Daejeon, “el Silicon Valley de Corea”, que “tiene la fama entre los coreanos de ser la ciudad más aburrida del país”. “Desafortunadamente, no van muy desencaminados”, lamenta el joven navarro, medalla de bronce (2020) y de plata (2021) en la Olimpiada Nacional de Matemáticas y primera mención de honor en la Olimpiada Nacional de Química en 2021 .
Cuando decidió finalizar sus estudios fuera de Barcelona, el “carácter aventurero” de Lecumberri le llevó a buscar opciones en Corea del Sur, China, Taiwán y Australia. Se decantó por el primer país porque allí se encuentra el centro “más prestigioso” de los que tenía a su disposición, el mismo en el que trabajaba el investigador estellés Ander Lamaison Vidarte, su supervisor durante estos meses, hasta el pasado diciembre —en enero inició un nuevo proyecto en la UPNA—. Junto a él, en el Departamento de Combinatoria Extrema y Probabilidad de la institución coreana, Lecumberri ha estudiado la teoría de grafos extremal, una herramienta matemática “muy potente” con aplicaciones en “la inteligencia artificial de hoy en día, la globalización de algunos servicios o conexiones y, sobre todo, la optimización de algoritmos en informática”, además de “en las apps para ligar”. “Básicamente, el hacer 'match' o no es una conexión en un grafo”, ejemplifica.
Esto lo ha conocido más a fondo en un lugar al que decidió ir sin expectativas, “ni buenas ni malas”. Y lo que ha descubierto en la quinta ciudad más poblada del país es una sociedad donde “mantener las distancias” es costumbre, aunque allí se ha aficionado a la escalada, ha establecido contactos con investigadores y ha hecho varios grupos de amigos con los que no comparte nacionalidad, pero sí lugar de residencia: una localidad sin apenas atractivos turísticos pero prolífica en “centros de investigación, universidades científicas y oficinas gubernamentales”. “Lo más famoso de esta ciudad es una panadería, un bollo que hacen aquí y que está cojonudo. Mucha gente hace turismo doméstico solo para ir a ella; las colas que se forman son abismales”, relata.
Ante esta escasez de oferta turística en Daejeon, el joven navarro decidió que era buena idea aprovechar cualquier oportunidad para explorar otros lugares del país y el continente. Así, en Japón hizo autostop entre Osaka y Tokio y en Navidades realizó un viaje en solitario por Vietnam, Camboya y Tailandia, experiencias que se unen a sus visitas recurrentes, alrededor de una cada dos fines de semana, a Seúl, una especie de oasis en un país al que “le falta identidad, tradición o cultura histórica”. La capital ofrece “más cosas que hacer, más sitios que visitar, más museos…”, pero esto, a su vez, tiene una contrapartida que se está convirtiendo en “un problema acuciante” para Corea del Sur, analiza Lecumberri: “Muchas ciudades se están vaciando y, por el contrario, Seúl se está hiperpoblando porque todos los jóvenes quieren vivir allí”. Incluido él, que el pasado 1 de febrero se mudó a la ciudad para conocerla en profundidad, estancia mediante en la University of Science and Technology of China, en Hefei, antes de regresar en marzo a España para defender su Trabajo de Fin de Grado.
DNI
David Lecumberri Irisarri nació en Pamplona el 20 de abril de 2003. Es nieto de Balbino Irisarri Irisarri (79 años) y Marijose Primicia Loriente (76), hijo de José Manuel Lecumberri Muñoz (55) y Susana Irisarri Primicia (52) y hermano de Pablo (20) y Josué (14). Cursó hasta 4º de ESO en Calasanz Escolapios y completó Bachillerato Internacional en el IES Navarro Villoslada. Después se marchó a Barcelona para estudiar Matemáticas e Ingeniería Física en la Universitat Politècnica de Catalunya, y acaba de realizar el Trabajo de Fin de Grado en el Institute for Basic Science, en Daejeon (Corea del Sur). Obtuvo las medallas de bronce y plata en la Olimpiada Nacional de Matemáticas en 2020 y en 2021, año en el que también logró la primera mención de honor en la Olimpiada Nacional deQuímica.